Presentación de mi labor profesional

A mi modo de ver, una psicoterapia eficaz debe posibilitar al menos esta exteriorización de las primeras necesidades infantiles. No llegaremos muy lejos si queremos huir de la realidad que llevamos dentro de nosotros. Siempre nos acompañará en esta huida, nos causará dolor, nos empujará a actividades de las que nos arrepentiremos, que aumentarán aún más nuestra confusión y que debilitarán nuestra propia conciencia individual. En cambio, si nos enfrentamos a ella tendremos la oportunidad de reconocer finalmente lo que había, lo que faltaba y lo que ha conducido a una vida emocionalmente vacía. Alice Miller 

Murria Bowen, el padre de la terapia de los sistemas familiares, dijo que él creía que nadie debería tener el título de terapeuta sin antes haberse "curado" (integrado no significa ser perfectos) en relación con su familia, habiendo logrado ser un adulto respecto a su padre y a su madre.
Se puede ayudar a alguien a ir tan lejos como se haya logrado llegar uno mismo. No se puede dar ni compartir lo que no se ha experimentado personalmente.

Procesamiento del trauma con Brainspotting

¿Qué es Brainsportting 

Brainspotting procesa información en profundidad hasta el núcleo reflejo. El núcleo reflejo se encuentra en el tronco cerebral, cerebro-cuerpo profundo, inconsciente. Está tan fuera de nuestro conocimiento como la respiración, circulación y digestión.

Brainspotting desmantela el trauma. el síntoma y creencias en el núcleo central mismo. (las creencias y las imágenes sobre nosotros mismos se sustentan y alimentan en sensaciones sentidas muy muy profundas, el proceso va al núcleo raíz)

A menudo cuando parece que se ha alcanzado un nivel cero de perturbación, se atraviesa un nuevo estrato o piso, sondeando aún más profundamente el cerebro.
Todo el proceso apunta a activar, localizar y procesar ese punto en el cerebro.
Es un proceso gradual, suave, amigable, amoroso, compasivo, se facilita la propia sabiduría, auto regulación, homeostasis.

EMDR Psicoterapia.Terapeuta formado en EMDR.Desensibilización y reprocesamiento.

Algunos puntos importantes en un proceso profundo de psicoterapia:

  • Reconstruir la historia y la verdad reprimida.
  • Abrirnos a las emociones y recuperar nuestra capacidad de sentir.Expresar todo lo que no pudimos en la infancia. Recuperar las sensaciones placenteras el contacto con la vida.
  • Recuperar nuestra intuición y confianza hacia nosotros y hacia la vida. (construir un buen vínculo de confianza, sinceridad y respeto con el terapeuta)
  • Conocer las defensas y trabajar para que su efecto no nos impida desarrollarnos en la actualidad.
  • Recuperar recuerdos y vivencias olvidadas, y por supuesto emociones reprimidas.
  • Aprender habilidades sociales
  • Aprender a comunicarnos asertivamente.
  • Aprender a respetar y poner límites.
  • Ampliar nuestra capacidad de disfrute.
  • Encontrar aquello que nos da sentido, profesión, estudio, actividad, si una persona hace lo que ama se encontró a sí misma en un aspecto importante.
  • Desarrollar mayor empatía y compasión.
  • Integrar nuestras partes menos agradables, conocer nuestra sombra.
  • Aprender a tratarnos bien, amarnos, aceptar nuestro cuerpo.
  • Aprender técnicas de meditación.
  • Trabajar los vínculos y sus problemas, pareja, amistad, familia (y su relación con lo aprendido en la temprana infancia)
  • Decidir el rumbo del tratamiento psicoterapéutico y evaluar si nos ayuda a transformarnos.
  • Tener siempre presente que el terapeuta nos acompaña y que nosotros somos quienes nos embarcamos en el viaje, pedir al terapeuta que nos acompañe según nuestras necesidades y manera de ser.
  • Aprender que la verdad por muy dolorosa que sea es mejor que la evasión.Aprender a ir a hacia la verdad siempre, una nueva manera de vivir. No podemos vivir plenamente sin mirar la verdad. Aprender una manera de auto observación.

Las sesiones pueden ser semanales o cada 15 días dependiendo de la necesidad y posibilidades 

Videos que recomiendo mirar:


El miedo

Si hubiera de condensar todas estas impresiones y conflictos
en un sentimiento fundamental y designarlo con un solo nombre, no podría pronunciar otra palabra que: miedo. Miedo e inseguridad era lo que yo experimentaba en aquellas horas de desolación infantil: miedo al castigo, miedo a mi propia conciencia moral, miedo a los impulsos de mi alma, que consideraba prohibidos y perversos. 

Herman Hesse 


Golpes, maltrato, bofetadas, gritos....por tu propio bien

Hoy diría a todas las madres y padres lo siguiente: no desesperéis si un día se os escapa la mano; vosotras también tuvisteis que sufrirlo muy pronto y con dolor, es algo casi automático. El error siempre se puede reparar si lo reconoces y lo confiesas, pero nunca digas a tus hijos que lo has hecho por su propio bien porque estarás contribuyendo a su embrutecimiento y al sadismo encubierto. Alice MillerLa verdad permite abrirnos a la sanación, es el primer paso, no negar y tapar permite drenar (la perversión se construye en la mentira y la negación de la crueldad sufrida), si permitimos la expresión de las emociones, por parte de los niños,en el ámbito de las familias, los errores que nosotros repetimos en la cadena familiar pueden repararse durante la infancia de nuestros hijos y de esta manera el sistema evoluciona a una mayor nutrición conjunta. Si nos equivocamos nos equivocamos, no pongamos la mugre debajo de la alfombra, mostremos nuestras limitaciones y permitamos la crítica sincera, eso seguramente les dará confianza a nuestros hijos, confianza en su verdadera y auténtica manera de ser. Y por sobre todo sigamos siendo padres presentes, con nuestras limitaciones también.
Los errores no son para castigarnos como antaño lo hicieron, los errores son la llave del aprendizaje, esa equivocación abre, al ver, es la consciencia que se da cuenta de algo a tener en cuenta para crecer. Podemos equivocarnos, reconocerlo, tolerar la crítica , seguir amando. La ternura nada tiene que ver con la dureza y la frialdad. La ternura invita al contacto. 


Congelar el dolor emocional

"Los seres humanos siempre han empleado una enorme cantidad de astutos dispositivos para escaparse de si mismos... ¨
¨Podemos mantenernos ocupados, llenar nuestras vidas con tantas distracciones, llenar la cabeza con tantos conocimientos, nos involucrar con tanta gente y cubrir tanto terreno que nunca tenemos tiempo para investigar el mundo temeroso y maravilloso en nuestra interioridad..."
¨En mitad de la vida, la mayoría de nosotros somos fugitivos consumados de nosotros mismos. " John Gardner 


Amor en el vientre, ternura en el adulto

La absurda opinión, presente sin embargo en casi todas las culturas, de que algunas personas nacen malas, hoy se puede refutar científicamente. Se ha demostrado, por ejemplo, que el hombre no nace con un cerebro completamente formado, como hasta hace poco todavía se creía, sino que las experiencias vividas durante los primeros días, semanas y meses determinan el modo en que se estructurará este órgano. La dedicación cariñosa es indispensable para que la persona pueda desarrollar, entre otras, la capacidad de la empatía. Si falta esa dedicación, si el niño, en su lugar, crece con malos tratos y sufre el menosprecio, perderá esa capacidad.
Naturalmente, la persona viene al mundo con una historia, la de los nueve meses situados entre la concepción y el nacimiento, y posee, por supuesto, un sello genético heredado de sus padres y su familia. Se supone que la combinación de ambos aspectos deberá ser decisiva en su temperamento, sus inclinaciones, sus dotes y sus aptitudes. Sin embargo, la formación del carácter dependerá de si al principio de su vida, e incluso ya en el seno materno, la persona recibe dedicación, protección, ternura y comprensión o bien rechazo, frialdad, incomprensión e indiferencia, cuando no crueldad. Alice Miller 


¿Reprimir es mejor?

Aprendimos a creer que, de algún modo, reprimir los sentimientos era mejor y más espiritual, aunque al hacerlo perjudicáramos nuestra salud y bienestar. Experimentar el dolor es un derecho y una experiencia instructiva, purificante y finalmente sanadora. John Lee 


¿Por qué los azotes, las bofetadas e incluso los golpes aparentemente anodinos, al igual que las palmadas sobre las manos de un bebé y niño son peligrosas?

1- Sólo le enseñan la violencia.
2- Destruyen la certeza sin falta de ser amado, como un bebé necesita.
3- Crean angustia: la angustia de la siguiente ruptura.
4- Llevan consigo la mentira: pretenden ser educativas, pero en realidad sirven a los padres para descargar su cólera, y si pegan es porque a ellos les pegaron siendo niños.
5- Incitan a la cólera y al deseo de venganza que permanece reprimido y que saldrá más tarde.
6- Programan al niño a la aceptación de argumentos ilógicos (te hago daño por tu bien) y los inscriben en su cuerpo.
7- Destruyen la sensibilidad y la compasión hacia los otros y hacia uno mismo, limitando así sus capacidades de conocimiento.
¿Qué aprende el bebé de los azotes y otros golpes?
1- Que el niño no merece respeto.
2- Que se puede aprender el bien por medio del castigo (lo que es falso, en realidad el castigo enseña al niño solamente a querer castigar a su turno).
3- Que no hay que sentir el dolor, que hay que ignorarlo, lo cual es peligroso para nuestro sistema inmunitario.
4- Que la violencia forma parte del amor (lección que incita a la perversión).
5- Que negar las emociones es saludable (sin tener en cuenta que será el cuerpo el que pagará por este error, a menudo mucho más tarde).
6- Que uno no tiene derecho.. a defenderse hasta que sea adulto.
Es el cuerpo el que guarda la memoria de todas las marcas nocivas de las supuestas "buenos azotes".
¿Cómo podemos liberarnos de la cólera reprimida?
Durante la infancia y la adolescencia:
1-Burlándonos de los más débiles.
2-Pegando a los compañeros
3-Humillando a las chicas
4-Agrediendo a los profesores.
5-Viviendo las emociones prohibidas delante de la T.V. o los video-juegos, identificándose con los héroes violentos (los niños a quien nunca se les pegó, se interesan menos por las películas crueles y no producirán escenas atroces, una vez adultos).
A la edad adulta:
1-Perpetuando uno mismo los azotes como medio educativo eficaz, sin darnos cuenta de que en realidad estamos vengándonos de nuestro propio sufrimiento sobre la siguiente generación.
2-Negándonos (o siendo incapaces) a comprender la relación entre la antigua violencia sufrida y la que se repite activamente en la actualidad; entreteniendo así la ignorancia de la sociedad.
3-Alistándonos en actividades que exigen violencia.
4-Dejándonos influir fácilmente por los discursos de hombres políticos que designan a víctimas propiciatorias en quien pueden depositar la violencia acumulada y de la que se pueden deshacer por fin sin ser castigados: razas "impuras", etnias "que limpiar minorías sociales despreciadas.
5-Como obedecimos a la violencia siendo niños, estamos dispuestos a obedecer a toda clase de autoridad que nos recuerde la de nuestros padres, como los alemanes obedecieron a Hitler, los rusos a Stalin y los serbios a Milosevic.
Inversamente, si tomamos conciencia de nuestros sentimientos reprimidos e intentamos comprender cómo se transmite la violencia de padres a hijos, cesaremos de pegar a los niños de cualquier edad. Es posible ( muchas personas lo han logrado ), una vez que hayamos comprendido que la única razón de dar golpes "educativos" se esconde en la historia reprimida de nuestros padres. Alice Miller

Siempre hay tiempo de cambiar y de reparar, no importa todo lo que nos equivoquemos ,no se trata de ser perfectos sino de reconocer los errores y permitirnos cambiar, por eso cuanto antes se tome consciencia y nos animemos a cuestionar los patrones aprendidos que promueven la violencia y la crueldad, las próximas generaciones se verán beneficiadas.  


Los traumas infantiles no son algo que se puede superar con solo crecer.

Los traumas infantiles no son algo que se puede superar con solo crecer. La pediatra Nadine Burke Harris explica que el estrés constante causado por el abuso, el abandono y los padres que sufren de una enfermedad mental o son drogodependientes, tienen efectos reales y tangibles en un cerebro en desarrollo. Esto es algo que se arrastra durante toda la vida, hasta el punto de que quienes han experimentado altos niveles de trauma tienen tres veces más riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y cáncer de pulmón. La charla es un apasionado llamamiento para que la medicina pediátrica haga frente a la prevención y al tratamiento del trauma, de frente.Ver el video es excelente !!. 

video


Nunca es fácil admitir los errores.

Creo que esta capacidad, como muchas otras, la adquirimos en la infancia y después la podemos seguir desarrollando. Si de pequeños no nos riñen por nuestros errores y nos explican con cariño las cosas inadecuadas e, incluso, peligrosas de nuestra conducta, podremos notar el arrepentimiento de manera espontánea e integrar la experiencia de que el ser humano no es infalible. En cambio, cuando los padres nos castigan por el más mínimo error, nos están transmitiendo el conocimiento de que confesar el propio fracaso es arriesgado porque ello nos arrebatará el amor de los padres. Esta experiencia puede dejarnos un legado de miedos y sentimientos de culpa permanentes. Alice Miller 


Abrirnos plenamente, aceptar sin resistirnos.

Sólo podemos reconocer lo que estamos sintiendo si nos hallamos en un espacio abierto y libre de juicios. Es únicamente en un espacio abierto, en el que ya no estamos atrapados del todo en nuestra propia versión de la realidad, donde podemos ver y escuchar y sentir quiénes son realmente los demás, lo cual nos posibilita estar con ellos y comunicarnos con ellos apropiadamente. Pema Chodron 


Bloqueos mentales....

Por un lado, los bloqueos mentales son nuestros «amigos» porque nos protegen del dolor y nos permiten ahuyentar los miedos del pasado.
Por otro lado, también pueden revelarse como enemigos porque, precisamente, nos obsequian con la ceguera emocional y nos impulsan, por lo tanto, a dañar a los demás y a nosotros mismos.
Para no tener que notar el miedo y el dolor del niño apaleado, renunciamos al conocimiento optimista, nos dejamos captar por sectas, nos quedamos en las mentiras, creemos que los hijos necesitan palizas, etc. Alice Miller 



Masculinidad integrada

¨No puede ser un hombre sin saber cómo ser agresivo, pero debe controlar su agresividad y liberarla conscientemente. No está bien que se deje llevar por su rabia y violencia, y tampoco encontrara su masculinidad¨. 

¨Goethe llego en la madurez de su vida a la sorprendente conclusión de que la misión del hombre es servir a la mujer; entonces ella le servirá a él.
Se refería a la mujer interior, la musa¨. Roberth Johnson 


Aprendemos a amar siendo amado

¨Los niños están, por naturaleza, predispuestos al amor y al afecto.
Sin embargo,el niño primero debe ser amado para después ser capaz de amar.
Aprende a amar siendo amado. De todas las necesidades netamente humanas,
la necesidad de amar es la más básica. Es la necesidad que nos hace humanos.
Ningún niño tiene la habilidad de amar en un sentido maduro, altruista. Más bien, él ama a su manera, de acuerdo con su edad. El crecimiento saludable del niño depende de que alguien lo ame y lo acepte incondicionalmente. Cuando esta necesidad infantil es satisfecha, su energía de amar queda liberada, de modo que él puede amar a otros. Cuando un niño no se ama a sí mismo, su sentido de individualidad queda bloqueado. Por ser tan dependiente, predomina su egocentrismo,y su verdadero
yo nunca emerge realmente. Si no llega a ser amado incondicionalmente, el niño sufre la más profunda de todas las privaciones. Al recuperar y proteger a su niño herido interno, usted le brinda la aceptación positiva e incondicional que anhela. Esto le permitirá a él reconocer y amar a otros tal como son.¨ John Bradshaw. 


La estimulación temprana

Los azotes y otros tipos de malos tratos también producen lesiones porque las neuronas de reciente formación y sus conexiones se destruyen en los estados de estrés (en otro orden de cosas, esto también sucede cuando el feto se somete de forma exagerada a una estimulación intensa, como por ejemplo la audición prolongada de música «para que nazca un Mozart», tal como recomienda una escuela de padres española; el niño necesita un ritmo de estimulación propio y sin imposiciones artificiales externas para que su cerebro se desarrolle libremente). Todos estos trabajos coinciden en que las primeras emociones dejan su huella en el cuerpo y se codifican como información que influirá sobre nuestra forma de sentir, pensar y actuar en la edad adulta, pero la mayoría de las veces, esta información permanece inaccesible para el entendimiento consciente y lógico. Alice Miller 

No sé si es un fenómeno que ha ido aumentando o simplemente que en otros tiempos nos se le prestaba atención, o simplemente se reprimía las emociones.La sensibilidad es despreciada desde el modelo del patriarcado, parece que las nuevas generaciones de niños, sobretodo pensando en los varones, tiene mayor sensibilidad o la exterioriza de manera más amplia. Estos niños si lo comparamos con un simple cable (lamento el ejemplo tan limitado) a tensiones superiores a la capacidad de procesamiento, o si se los sobre estimula, se queman!, literalmente. Y luego queda una extrema sensibilidad casi asociada al dolor, en el cuerpo y en el alma. Necesitan aislarse para no recibir estímulos que son percibidos como dolorosos. En un ambiente exigente, competitivo, altamente disociado de lo que sentimos es poco probable que puedan recuperarse. Necesitan un largo proceso, muy cuidadoso, respetando lo que pueden, para recuperar una sensibilidad asociada al disfrute, y confiar en que no se les va a volver a exponer a otra descarga extrema. 


Las etiquetas infantiles

Por lo tanto, una persona puede pasar su infancia llevando de un lado a otro la etiqueta «Soy malo, soy tonto, soy insoportable, soy una carga» y, si su entorno parece confirmar esta opinión, nunca tendrá la ocasión de corregirse. Las etiquetas las ponen los padres e incluyen todo aquello que no soportan del hijo. Y eso que no soportan es precisamente lo que podría evocar sus propios recuerdos traumáticos. Pero el hijo no tiene por qué sentirse prisionero de esas imputaciones. Basta con un profesor que le ayude a cuestionarlas. Alice Miller 


La psicoterapia no es garantía de sanación

Nadie puede aconsejarte ni ayudarte, nadie. Sólo existe un único camino: penetrar en tu interior. Rilke 

La psicoterapia también puede transformarse en una píldora contra la neurosis, puede producir dependencia y negación de los sentimientos más dolorosos. Por eso procesos de terapia de muchos años no garantizan un cambio cualitativo. Ir a terapia no garantiza que trabajemos los temas.... es algo que tiene que sustentarse en un fuerte deseo de sanar. Hay que desear sanar. En todo caso podría pensar en que la labor terapéutica es acompañar el proceso, no obstaculizarlo. También hay que decir que los temas más duros nos conectan con nuestras propias heridas desde el lado del terapeuta. Si no pasa nada internamente tampoco en el proceso pasará nada. El espacio de terapia es un encuentro, una relación en la cual lo mejor que podemos hacer es desde nuestra propia imperfección, acompañar, permitir que se despliegue el proceso, siempre como un espejo en dos direcciones, nos mueve , nos sensibiliza, y nos permite vernos de frente si no lo evitamos. SI nos animamos y nos abrimos a nuestras heridas más profundas permitimos la apertura del otro que consulta. Creo en que hay una sabiduría interna que nos guía, los terapeutas acompañamos esa sabiduría de quien consulta, en un espacio cuidado y de respeto, un vez que dejamos de interferir y reprimir algo se abre, se ordena y sana a sí mismo. Una de las razones por las que no avanza un proceso de terapia es que el terapeuta se transforma en un obstáculo frente al trabajo de determinados temas o no reconoce sus errores, intentando salvar una imagen ideal, que poco puede ayudar para trabajar las heridas de quien consulta. En los momentos en los que una terapia llega a una meseta sería bueno o bien que el terapeuta lo mencione o bien que el consultante, si no hay cambios o todo sigue igual, lo mejor es dejar ese espacio y buscar otro nuevo si es necesario. 


EL ÚTERO ES EL PRIMER MUNDO PARA EL NIÑO

El psiquiatra Thomas Verny afirma que "EL ÚTERO ES EL PRIMER MUNDO PARA EL NIÑO. EL MODO COMO LO EXPERIMENTA -SEA COMO UN LUGAR AMABLE U HOSTIL- CONFIGURA SU PERSONALIDAD Y SUS PREDISPOSICIONES DE CARÁCTER.
Si para él ha sido un entorno cariñoso y cálido, es probable que el niño espere que el mundo exterior sea igual.
Esto produce una PREDISPOSICIÓN HACIA LA CONFIANZA, LA ACTITUD ABIERTA, LA EXTROVERSIÓN Y LA CONFIANZA EN UNO MISMO. El mundo será su "ostra", como hasta entonces lo ha sido el útero. Si el claustro materno ha supuesto un entorno hostil, el niño anticipará que el mundo nuevo del exterior será igualmente poco apetecible.
Estará PREDISPUESTO A LA SOSPECHA, LA DESCONFIANZA Y LA INTROVERSIÓN. Le será difícil relacionarse con otros y el mismo modo le costará autoafirmarse. La vida le será más difícil que para un niño que haya disfrutado de una buena experiencia intrauterina "LAS PRIMERAS EXPERIENCIAS DE VIDA EN EL SENO DE LA MADRE CONFORMAN LA PERSONALIDAD DEL NIÑO. Los resultados de estas investigaciones fueron los siguientes:•El feto puede ver, oír, experimentar, gustar y sentir;
•Lo que el niño experimenta y percibe comienza a dar forma a su actitud y expectativas respecto de la vida;
•La principal fuente de estos mensajes configuradores es la madre;
•Los sentimientos del padre hacia su mujer y hacia el bebé no nacido también influyen en el feto


Represión de los traumas infantiles

La renegación y represión de los primeros traumas infantiles y la disociación de las emociones limitan nuestra capacidad de pensar y originan los bloqueos mentales. La investigación cerebral ya ha descubierto las bases biológicas del fenómeno de la renegación, pero todavía no se han reflejado sus consecuencias, su influencia en nuestra mentalidad. Parece como si nadie quisiera pensar que la impasibilidad ante el sufrimiento infantil, que con tanta frecuencia vemos en todo el mundo, sea inherente a la incapacitación mental originada en la infancia. Alice Miller 


No mirar al niño

¿Por qué recurrimos tan poco a esa fuente de recursos que llamamos infancia? ¿Acaso tememos los dolorosos recuerdos relacionados con ese lugar hasta ahora desconocido? Es comprensible que vacilemos porque, en cuanto intentamos tratar de comprender la situación de un niño, nuestro pasado reprimido nos puede salir al encuentro. Muchos no queremos exponernos nunca a este riesgo, no queremos volver a sentirnos como la pequeña y desvalida criatura que un día fuimos. Sin embargo, no nos imaginamos la riqueza que, precisamente, nos depara ese encuentro porque puede restituirnos la vivacidad y sensibilidad que perdimos antaño. Alice Miller 


La verdad familiar

Los reproches de los hijos no matan a los padres, sino que, en el mejor de los casos, los enfrenta con su propia historia. Es posible que una confrontación así motive a los padres para que se comuniquen con sus hijos en un nivel más profundo del que hasta ahora les había sido posible. Alice Miller 


El padre ausente....herida emocional de abandono.

Lenta y dolorosamente, empecé a afrontar la rabia y el dolor que sentía por mi alcohólico y abusivo padre que nunca estaba cuando lo necesitaba. Aunque me había convencido a mí mismo de que no me importaba, lo odiaba. Intentaba hacer todo justo al contrario de cómo lo había hecho él, y hacía todo lo posible para no ser como él. Lo cierto es que, en muchos aspectos, ambos éramos uno solo y el mismo. Noté que una nueva energía estaba creciendo y manifestándose por primera vez: una energía masculina que al principio sería muy extraña e incómoda. Empecé a fijarme más en mi cuerpo, pero no de forma narcisista, sino más bien prestando atención a los pequeños dolores y la tensión. Una profunda tristeza comenzó a apoderarse de mí al darme cuenta de que no había sido consciente de mi cuerpo desde la infancia. La rabia estaba emergiendo, lo cual era muy aterrador y muy necesario. John leePodemos repetir como adultos la conducta de abandono sufrida en nuestra infancia hacia nuestros hijos, nuestra pareja, nosotros mismos, e incluso realizar las mismas conductas adictivas que nuestro padre tenía, identificándonos con él. Es una manera de salvar e idealizar a un padre que se ausentó ,desde sus propias heridas no resueltas, también él fue abandonado antes. Nos abandonamos y destruimos y así no cuestionamos al padre sino que somos nosotros los que estamos mal, justificamos así el abandono, nos decimos que nos abandonó por nuestra culpa, somos malos, feos, poco merecedores de amor, hicimos muchas cosas mal, nos cargamos todo el peso y no vemos que un niño es víctima y nunca es responsable. A menos claro que maduremos y enfrentemos el dolor guardado y su verdad, en ese caso la idealización cae y aparece todo, todo, todo el dolor... luego experimentamos quienes somos realmente. 


Testigo empático del sufrimiento del niño

Durante mucho tiempo acepté que la historia infantil propia se podía elaborar sin testigos porque tuve que buscar a solas ese camino con la ayuda de la escritura y la pintura. Pero al final he tenido la suerte de encontrar una testigo iniciada y sólo gracias a su compañía empática me ha sido posible aceptar verdades que yo sola nunca hubiera podido sobrellevar. Eso ha sido lo único que me ha dado libertad para tomar con total y absoluta seriedad los mensajes del cuerpo y de las emociones y no ponerlos continuamente en entredicho.
Pero, aunque tampoco tengamos la suerte de dar con un terapeuta empático que haya elaborado él mismo su infancia y no nos la proyecte sobre nosotros, también puede servirnos de ayuda explicar a alguien nuestra niñez traumática si ese interlocutor conoce el significado determinante de esas experiencias y no las menosprecia. Alice Miller 


Psicología y Espiritualidad

El completo desarrollo del espíritu, en todo el sentido del término, no se hace posible sino cuando desaparece el espíritu del Yo, que lo acapara y lo objetiviza todo. Ello supone, necesariamente, que el Yo se diluye en la unidad primaria original de la vida, unidad en la que todos los opuestos se funden, siendo su símbolo el Hara (bajo vientre ). Siempre que un Oriental a encontrado la ¨ vía de la luz ¨ superior , no sólo merced a su pensar racional, sino gracias sobre todo a su evolución interior, para alcanzarlo ha tenido que atravesar las ¨ sombrías ¨ profundidades. Toda elevación espiritual verdadera, implica que previamente haya que descender al ¨ centro de la tierra ¨. Karlfried Graf Durckheim 

Desde mi punto de vista lo más profundo en el ser Humano es la piel (Deleuze), por tanto toda la historia personal, de conformación de la propia identidad (el yo es un conjunto de yoes más o menos ordenados) se conforma en esa región de la vida desconocida, ignorada, temida, que es la niñez, obviamente descartando a las personas que vivieron una infancia que les permitió un desarrollo pleno de su ser más o menos amplio, todos los demás podemos emprender un viaje ¨espiritual¨ si conocemos la verdad y el dolor escondidos en lo profundo, ese es el barro, del que nace la flor de loto según mi entender. Sin barro no hay nutrientes para florecer. La vía espiritual carece de sentido sin ese barro. No me interesan las personas que no poseen, en realidad niegan, ese barro como sustrato de su vida. Por otra parte si nuestra sensación sentida de unidad o ¨ Yo¨ es endeble, pobre, pensar en una supuesta elevación es una buena manera de escapar de ese tan temido barro maloliente que todos compartimos como seres humanos... La flor aparece dando su perfume plenamente, si tiene ese barro que la nutra.Tres preguntas de la Filosofía: Las contesto así dejando de lado otros temas más amplios, de dónde venimos? de la infancia, quién soy? soy fruto de las experiencias pasadas y relaciones. Hacia dónde voy? depende de que haga con mi historia y cómo integre la fragmentación que hay dentro, la aceptación y orden interior pueden dar sentido o dirección. Es decir los yoes estarían al servicio del SER, que es el timón que da dirección y sentido a la existencia. 


El perdón hacia los padres

Una mujer muy inteligente me escribió que no quería emitir juicios generales sobre sus padres, sino ver las cosas una a una, ya que, aunque de pequeña le pegaron y la sometieron a abusos sexuales, también vivió buenos momentos junto a ellos. Su terapeuta le aseguró que debía ponderar los momentos buenos y los malos, y entender como adulta que los padres perfectos no existen y que todos, por fuerza, cometen errores. Pero no se trataba de eso. Se trataba de que esta mujer, ahora adulta, desarrollara una empatía hacia esa niña cuyo sufrimiento nadie vio, porque fue utilizada para los intereses de sus padres, intereses que gracias a su gran talento pudo satisfacer a la perfección. No obstante, si ha llegado a sentir este sufrimiento y es capaz de acompañar a la niña que lleva dentro, no debería tratar de compensar los momentos buenos con los malos, porque con ello volvería a desempeñar el rol de la niña que quería satisfacer los deseos de sus padres: quererlos, perdonarlos, recordar los buenos momentos, etcétera. La niña intentó satisfacerlos sin cesar, con la esperanza de entender las contradicciones de los mensajes y los actos de sus padres, a los que estaba expuesta. Pero este «trabajo» interior no hizo sino aumentar su confusión: era imposible que la niña comprendiera que su madre se había parapetado en un búnker interior para protegerse de sus propios sentimientos y que por eso vivía ajena a las necesidades de su hija. Y si la persona adulta entiende esto, no debería perpetuar los desesperados esfuerzos de la niña ni intentar obligarse a valorar objetivamente los hechos, oponiendo lo bueno a lo malo, sino actuar según sus propios sentimientos, que al igual que todo lo emocional son siempre subjetivos: ¿qué me atormentó durante mi infancia? ¿Qué es lo que no me permitieron sentir?
No se trata de emitir un juicio global sobre los padres, sino de encontrar la perspectiva del niño que sufre y no habla, y de romper un vínculo que yo llamo destructivo.
El camino hacia la madurez no pasa por la tolerancia a las crueldades sufridas, sino por el reconocimiento de la propia verdad y por el aumento de la empatía hacia el niño maltratado. Pasa por darse cuenta de cómo los malos tratos han entorpecido la vida entera del adulto, de cómo se desaprovecharon muchas oportunidades y de cuánta de esa desgracia se ha transmitido sin querer a la siguiente generación. Alice Miller 


Abrirnos al dolor


El dolor es la puerta de entrada a los sentimientos de un hombre.
Robert Bly 


Anorexia, vínculo con la madre


¨Me da la impresión de que tengo que regular y limitar mi vida para que mi madre no alucine, para que ella esté bien y para que yo, al fin, deje de existir. ¿Qué sería eso sino una anorexia anímica? Adelgazar psíquicamente hasta que no quede nada de ti misma, para que tu madre se calme y no tenga miedo¨Los actuales investigadores del cerebro saben desde hace unos cuantos años que la carencia de un lazo apropiado y seguro con la madre desde los primeros meses de vida hasta los tres años deja huellas decisivas en el cerebro y ocasiona serios trastornos. Alice Miller 


Proceso de sanación del trauma infantil

No basta con cortar la represión (ni siquiera con la ayuda de la hipnosis, que tan a menudo desdeña arbitrariamente las barreras de la defensa) para liberarse de las más tempranas estrategias de supervivencia y abrir el camino de la confianza al niño que en su día fue engañado. Tampoco las medidas educativas y los buenos consejos bastan para animar al niño que se esconde en el adulto para valerse por sí solo. No mientras el cuerpo siga a solas con su conocimiento. Sólo el descubrimiento de la verdad y de la consecuencia lógica de las estrategias infantiles posibilita la liberación de éstas y de las repeticiones casi automáticas en el futuro. Y esto sólo puede suceder con la seguridad de un acompañamiento íntegro.
El proceso curativo necesita tanto la confrontación con la infancia traumática como el descubrimiento de los numerosos mecanismos de defensa que se tienen que levantar para proteger al niño del dolor insoportable. Y el adulto puede lograr ambas cosas. Alice Miller


Controlar todo......

Yo siempre tenía que controlarlo todo. Nunca podía llegar tarde y no soportaba tener que esperar. Debía controlar de cientos de formas distintas. Creía que sólo tendría una oportunidad en este mundo si podía controlar o mantener la ilusión de control prediciendo y planeando mi existencia y mi entorno. Esta creencia se originó porque tuve que aprender a adivinar las necesidades y el estado de ánimo de mis padres. Ambos eran imprevisibles; en cualquier momento, a mi padre podía empezar a dolerle la cabeza o la cólera de mi padre podía estallar, haciéndonos daño a mi hermana y a mí. Jhon Lee 


Víctimas de maltrato infantil, proceso de sanación

En la actualidad algunas de las antiguas víctimas de malos tratos infantiles buscan terapias para liberarse de las consecuencias de esos malos tratos. Pero, al igual que ellas, sus terapeutas temen a menudo conocer la verdad de la infancia; de ahí que la liberación se logre en muy pocos casos. A lo sumo, a corto plazo se produce una mejoría de los síntomas si se le posibilita al paciente vivir sus emociones; podrá sentirlas, expresarlas en presencia de otro, algo que antes nunca le estuvo permitido.
Casi todas las instituciones contribuyen a esta huida de la verdad. Son dirigidas por personas, y a la mayoría de las personas les da miedo la palabra infancia. Este miedo se halla en todas partes, en las consultas de los médicos y los psicoterapeutas, en los despachos de los abogados, en los tribunales y, no en menor medida, en los medios de comunicación. Alice Miller 


La fuerza de transformación adolescente

Ojalá que la fuerza de rebeldía adolescente no se duerma e insistan en cambiar y transformarse, espero la marihuana,el paco, celulares, computadoras, medios de comunicación , alcohol, familias, instituciones, no los aplaque, momento conflictivo importante para cuestionar, etapa fuerte . de sufrimiento y autenticidad que luego se va tapando para convertirse en adultos más o menos dormidos. Así veo a la transformación de Arjuna, entre el niño y el adulto, dejo la peli para ver son varios capítulos, Abrazo.


Reprimir las emociones

En mi infancia tuve que aprender a reprimir mis reacciones espontáneas a las afrentas reacciones como la rabia, la ira, el dolor y el miedo por temor a un castigo. Más tarde, en mi etapa escolar, me sentía incluso orgullosa de mi capacidad de autocontrol y de mi contención. Creía que esta capacidad era una virtud, y esperaba verla también en mi primer hijo. Sólo cuando pude liberarme de esta actitud me fue posible entender el sufrimiento de un niño al que se le prohíbe reaccionar de manera adecuada a las heridas y experimentar su forma de relacionarse con sus emociones en un entorno favorable, para que más adelante, en su vida, en vez de temer sus sentimientos encuentre en ellos una orientación.
Por desgracia, a mucha gente le ha ocurrido lo mismo que a mí. De pequeños no se les permitió mostrar sus emociones, por lo que no las vivieron y más tarde las anhelaron. En las terapias algunos han conseguido encontrar sus emociones reprimidas y vivirlas, con lo que éstas se han transformado en sentimientos conscientes que la persona puede entender desde su propia historia, y ya no necesita temer. Sin embargo, otros han rechazado este camino porque no han podido o no han querido confiar a nadie sus trágicas experiencias. Alice Miller 


El poder de la vulnerabilidad


El sufrimiento

El sufrimiento que solemos experimentar en nuestra infancia cuando no somos respetados ni amados es tan intenso que acabamos contrayéndonos y desconectándonos de la apertura primordial de nuestro ser. J.Welwood 


Duele el corazón

Existe un dolor tan absoluto, que devora nuestro Ser.
Entonces el abismo se cubre con el manto del trance
para que la memoria pueda caminar
en torno a él, a través de él y sobre él. Emili Dickinson 


Abrirnos plenamente

Ábrase a todas las emociones, personas y situaciones con las que se encuentre. Entonces experimentará por sí mismo la enseñanza que nadie podrá enseñarle nunca. Pema Chödrön 


Sigamos desafiándonos

¿Acaso existe alguien, por más materialista que sea, que no quiera desarrollarse? Tal cosa no es posible, porque el objetivo de la vida consiste, precisamente, en el desarrollo del alma. Hazrat Inyat Khan 


Tratarnos con compasión, la mejor manera de promover el cambio



La vida interior es igual, si es; rica, variada, diversa, se auto transforma y regula, CADA PARTE ES IMPORTANTE, la aceptación e integración nos conecta con lo que somos de verdad, si la mente quiere controlar termina destruyendo. 


Amor

El amor que excluye la sinceridad no puede llamarse amor. Alice Miller 


Experimentando mi dolor.

Estaba experimentando mi dolor. Experimentar el dolor no tiene nada que ver con la autocompasión (la racionalización, justificación, tratar de entender mentalmente, la aceptación como escapatoria, el perdón como evasión de la verdad, decirnos ya va a sanar con el tiempo, decirnos esas cosas pasan, comparar nuestro sufrimiento con la vida de otra persona que sufrió mucho más)(entre paréntesis es mío). La autocompasión es inútil y experimentar el dolor es sanador. Yo me había dejado llevar por la autocompasión durante años, pero ahora estaba experimentando mi dolor como si hubiera muerto un ser querido. John Lee. 

Mirar al dolor y abrirnos plenamente, permitir que afloren los sentimientos reprimidos, de a poco, abriendo cada capa, liberando la energía que utilizamos al servicio de la represión, ahora esa energía vuelve al servicio de la vida y la creatividad. Eso es el verdadero amor incondicional, por primera vez aceptarnos plenamente no maltratarnos aceptar y abrazar lo que sentimos y sobre todo abrazar con ternura nuestras heridas para que la confianza que se gesta entre el niño herido y el adulto que somos permita que drene el dolor. Una sensación de fuerza, vitalidad, libertad va creciendo de a poco, en un centro enraizado. Aprender a abrirnos frente a la tristeza, la soledad, la bronca, el dolor, tantas vivencias que antaño reprimimos para agradar y ser aceptados (sobrevivir) por nuestros padres, hermanos y otros significativos. Ahora es tiempo de aceptarnos y agradarnos a nosotros mismos y es tiempo de recuperar nuestro tesoro. Hay algo más bello que lo que es de verdad? 


La negación, la píldora peligrosa contra el dolor

Me niego a saber lo que mis padres me hicieron a mí o a otras personas porque quiero cerrar los ojos y perdonarles todo, no quiero mirar, no quiero juzgarlos, no quiero cuestionar su conducta, permanecerán intactos porque son mis padres. Como mi sistema ( mi cuerpo) sabe lo que ocurrió, aunque mi consciencia no tenga ningún recuerdo, mientras mis sentimientos estén bloqueados, mi cuerpo me empujará a cometer el crimen ( la destrucción de la vida) que se cometió contra mí. Alice Miller 


La personalidad es un único yo?

La personalidad es un conjunto de partes o yoes que se formaron a medida que nos desarrollamos en nuestra temprana infancia, son recursos valiosos siempre que los aceptemos y no se apoderen del mando de la totalidad de la persona, ninguna parte, de manera excluyente, sino más bien que exista movimiento y alternancia consciente. La auto observación permite conocer esas distintas partes, amarlas, sí, amarlas, ya que nos permitieron sobrevivir en un momento de mucha vulnerabilidad, y saber en que momento es apropiada o no su acción en el mundo en nuestra vida actual.Tienen gran sabiduría, es nuestra sabiduría práctica, son un recurso disponible siempre que aprendamos a relacionarnos con cada una. Suelen ser muy fuertes e insistentes si tienen reprimida emociones fuertes, no nos olvidemos que son respuestas defensivas frente a el dolor, y se hacen más armónicas al liberarlas de la carga represiva. Cada parte de nosotros se formó en respuesta a un contexto y personas que nos criaron, las partes vinculadas a heridas emocionales profundas suelen causarnos problemas en nuestra vida adulta si no las reconocemos y las escuchamos, hay un gran aprendizaje que lleva toda una vida en amar cada parte, reconocerlas, aceptarlas, abrazarlas y permitir que digan la verdad sin restricciones, sin castigos, sin maltrato. Con aceptación y ternura. Podemos ser adultos amorosos que caminan junto a las pequeñas partes, las escuchamos, les prestamos atención, a sus distintas necesidades y deseos, calmamos con suavidad y paciencia, les damos espacio para que expresen con libertad. Cuando llora una parte, no le decimos, cállate no me molestes, haríamos eso con un bebé? por el contrario la abrazamos y la calmamos escuchando su necesidad. 


Nadie se atreva a tocar a mi vieja!

Cualquiera puede comprobar lo poderosa que llega a ser la presión social. Cuando un adulto reconoce la crueldad de su madre y habla de ella con franqueza, lo que oye unánimemente, también en las terapias, es: «Pero ella también lo tuvo difícil, ha hecho esto, lo otro y lo de más allá. No deberías juzgarla, no todo es blanco o negro, no deberías verla de forma tan parcial. Los padres ideales no existen, etcétera». Da la impresión de que quienes hablan así están defendiendo a sus propias madres, aunque el adulto en cuestión no las haya atacado en absoluto. Sólo ha hablado de su propia madre. Alice Miller 


Amor incondicional

El amor incondicional acepta «lo que es» y honra su libre albedrío para cambiar el curso de su propia vida. El amor incondicional le permite que deje libres a las personas con las que se encuentra más vinculado para que ellas conduzcan sus propias vidas. Y el amor incondicional abarca la necesidad de establecer y mantener los límites. Reconoce que cada individuo debe encontrar su propio centro y desde él mantener los límites que le sean necesarios para vivir cómoda y satisfactoriamente. Significa decir tanto «sí» como «no» en las relaciones con los demás. Quiere decir amarse a sí mismo y a las otras personas. No significa de ningún modo admitir comportamientos inaceptables de los demás en detrimento de la propia persona. BALDWIN 


Niño herido

Uno de sus retos como adulto es enfrentarse con su propio Niño Interior herido en vez de rechazarlo y al mismo tiempo intentar sanearlo en los demás. Una vez que se sienta con el valor suficiente para mirar esa parte de usted con una actitud de amor y aceptación, estará en el camino de curarse a sí mismo y disfrutar de unas relaciones sanas y completas.
Con el fin de observar a su Niño Interior Herido, deberá mirar detrás de los muros que ha levantado para esconder esta parte sufridora de usted mismo. Existen muchas formas de ocultar al niño herido que hay en usted. Acaso reconozca algunos de estos modelos en los variados disfraces tras los que oculta a su Niño Interior Herido. ¿Oculta usted a su niño herido?:1. Detrás de una fachada machista de tipo duro?
2. Detrás de una supermujer con una apariencia invulnerable?
3. Detrás de sus enojos o de sus intentos por culpabilizar a los demás?
4. Detrás de una conducta compulsiva como comer en exceso, abusar del alcohol o de las drogas, promiscuidad sexual, trabajar en exceso o robar a los demás?
5. Detrás de ciertas fobias?
6. Detrás de una actitud que rescata a los demás e intenta controlar sus vidas?
7. Detrás de la confusión y la sensación de impotencia?
8. Detrás de conductas irrelevantes?
9. Detrás de una conducta excesivamente razonable y controladora?
10. Detrás de una conducta autodestructiva o suicida? . M.BALDWI 


El proceso de sanación lleva tiempo

"Nada aparece de repente, ni siquiera algo tan simple como un racimo de uvas o un higo. Si usted quiere un higo, deberá esperar un tiempo a que nazca. Deje que primero florezca, luego se haga fruta, y finalmente podrá tomarlo¨ Epictetus 


El sobrepeso; una relación posible (entre otras) entorno a los mandatos familiares.

Comer en exceso y ganar peso son dos de las formas que el Saboteador utiliza para conseguir que sigamos siendo niños desamparados y rebeldes. Se trata de una poderosa estrategia que pone en marcha con el propósito de ocultar su sexualidad, su atractivo y su poder personal ante sí mismo y a los demás. Inconscientemente usted puede ocultar su atractivo y su poder para proteger a sus padres, a usted mismo y a otros miembros de su familia del miedo que les produce que usted crezca y los abandone.En algunas familias la obesidad es la norma. El mito familiar es que las personas gordas son más simpáticas, más divertidas y más nobles. La consecuencia es que una persona delgada no sería bienvenida ni aceptada en esta familia. La forma de pertenecer a esta familia es ser gordo.
Estos modelos están marcados por potentes espirales de pensamientos e ideas temerosas y negativas. Abundan las frases negativas. «No puedo adelgazar, he intentado todas las dietas que conozco y ninguna ha funcionado; me siento impotente; ¿qué puedo hacer? Independientemente de lo que coma, parecería que engordo por el solo hecho de mirar la comida.» El peso es una obsesión, y el pensamiento negativo condena a su creador a una prisión de gordura que no se siente capaz de eliminar.
Definir los límites significa trazar líneas en nuestras relaciones con los demás para mantener la integridad de los límites emocionales, físicos y mentales que separan a una persona de otra. (Al mismo tiempo hacemos honor al nivel espiritual del ser, pues en un sentido superior todos formamos parte de un Todo infinitamente mayor.) Esto significa que decimos «no» cuando así lo deseamos, que somos sinceros y tenemos el coraje de relacionamos con los demás de una manera abierta y afectuosa. Establecer límites nos capacita para hacemos cargo de nosotros mismos y asumir la responsabilidad total de la integridad de nuestra vida. M. BALDWIN 


Amarnos

"Una persona que aprendió a no valorarse y amarse, muy probablemente atraerá a su vida personas que no la valoren ni la amen. Esto no es obra de la casualidad, tiene que ver con esa inteligencia universal que trae a nosotros aquello que debemos cambiar no en el otro, sino en nuestro interior". B. Stevens 


El miedo

Había una vez una joven guerrera. Su profesora le dijo que tenía que luchar con el miedo, pero ella no quería hacerlo. Le parecía algo demasiado agresivo, temerario; le parecía poco amistoso. Pero la profesora insistió y le dio las instrucciones para su batalla. Llegado el día, la estudiante estaba de pie en un lado y el miedo estaba al otro lado. La guerrera se sentía muy pequeña y el miedo parecía muy grande e iracundo. Ambos tenían asidas sus armas. La joven guerrera se levantó, fue hacia el miedo, se postró tres veces ante él y le preguntó: «¿Me das permiso para entrar en esta batalla contigo?» El miedo dijo: «Gracias por mostrar tanto respeto al pedirme permiso.» La joven guerrera volvió a preguntar: «¿Cómo puedo derrotarte?» Y el miedo replicó: «Mis armas son que hablo muy rápido y me sitúo muy cerca de tu cara. Entonces te pones muy nerviosa y haces lo que te digo. Si no hicieses lo que te digo, no tendría ningún poder. Puedes escucharme y puedes respetarme, puedo incluso convencerte con mis argumentos; pero si no haces lo que te digo, no tengo poder.» De esta forma la estudiante guerrera aprendió a derrotar al miedo. Pema Chodron


Intuición, confiar en nosotros


La tecnología no va a salvarnos. Nuestros ordenadores, nuestros instrumentos, nuestras máquinas no son suficientes. Tenemos que confiar en nuestra intuición, nuestro verdadero ser. Joseph Campbell 


El mejor regalo para nuestros hijos y nietos

"A medida que los padres adquieren mayor consciencia y son cada vez más sanos emocionalmente, sus hijos cosechan los frutos y también ellos avanzan hacia la salud. Eso significa que integrar y cultivar tu propio cerebro es uno de los regalos más afectuosos y generosos que puedes ofrecer a tus hijos." Daniel Siegel 


EL ESTRÉS TÓXICO

Imagina que ves un oso mientras camina por un bosque. En respuesta a esta amenaza, su cuerpo cambia al modo de "lucha o huida". Para sobrevivir, el cuerpo libera hormonas del estrés de emergencia, como la adrenalina y el cortisol, que causa los latidos del corazón a acelerar, hacer que sus ojos se dilatan y enfocar su mente en la amenaza a la mano, todo lo que necesita para preparar su cuerpo para correr o para defenderse . Cuando se activa de vez en cuando, este sistema no pasa por nuestra forma de pensar del cerebro -la corteza prefrontal-y activa las reacciones primitivas que pueden sacarnos del camino de una amenaza mortal. En situaciones como ésta, el estrés es útil, que te mantiene vivo. El problema viene cuando nuestro sistema está sobrecargado por repetida, estrés intenso o crónico. Esa cascada de químicos y reacciones va de salvar la vida de uno de dañar la salud. Los niños son especialmente vulnerables a los efectos nocivos del estrés crónico y el trauma. Para muchos niños que están expuestos repetidamente para experiencias infantiles adversas , como la violencia en el hogar o en la comunidad, o tener un padre con enfermedad mental o dependencia de sustancias, su "lucha o huida" del sistema se activa tan a menudo que permanece encendida. Estos altos niveles de hormonas de emergencia pueden conducir a cambios en la estructura y función del cerebro y los órganos en desarrollo de los niños. El resultado es el estrés tóxico. Sin el apoyo y la protección de los adultos, los niños que experimentan estrés tóxico se encuentran en mayor riesgo de problemas de salud y sociales, como el asma, la diabetes y la obesidad, así como las dificultades de aprendizaje. Estrés tóxico también puede hacer que sea difícil quedarse quieto en la escuela o para el control de las emociones en situaciones difíciles. Si no se trata, el estrés tóxico puede conducir a un mayor riesgo de enfermedades de adultos incluyendo enfermedades cardíacas y el cáncer. Fuente https://www.centerforyouthwellness.org/what-is-toxic-stress/


Depresión

La depresión es el precio que el adulto paga por renunciar a sí mismo. Siempre ha tenido que preguntarse qué es lo que los otros necesitan de él, y, por esta razón, no solo descuida sus sentimientos y sus necesidades más profundas, sino que ni siquiera es capaz de reconocerlas.
Pero el cuerpo sí las reconoce e insiste en que la persona experimente sus sentimientos reales y auténticos y se permita expresarlos.
La depresión no es más que la huida de todos los sentimientos que nos harían revivir las heridas de la infancia. Miller Alice 


Psicoterapia y Espiritualidad, integración de paradigmas

Las formas defectuosas del Yo (yoes) tiene más bien su origen en los bloqueos y en las represiones sufridas en la primera infancia, que en la propia naturaleza del individuo . El niño protegido, cuidado y con buena salud, manifiesta una confianza, una fe en la vida y un sentimiento de seguridad espontáneas, ¨ originales ¨ . ¨ Original ¨ es decir, preexistente a toda experiencia, por lo tanto, no condicionado por ella.
El niño espera, natural e inconscientemente que el mundo concuerde con sus sentimientos ¨ originales ¨.Y cuando las figuras-claves de su primera infancia no le han decepcionado, su Yo (yoes) crece armoniosamente en su forma justa. Este logro se consigue al no haberse apartado del SER el habitáculo del Yo, permaneciendo así en contacto permanente con El. De ahí se desprende una actitud del hombre, de todo él, con respecto a la vida, lo que permite que al llegar a la juventud, conserve la confianza original en sí mismo, a pesar de las resistencias y los fracasos con los que pueda encontrarse.
Por el contrario, si durante la primera infancia el hombre ha sido agredido en sus sentimientos ¨ originales ¨ de confianza y de seguridad, el niño se aísla, replegándose en sí mismo. Ello supone que se ha roto el nexo con el SER , que su enraizamiento en lo profundo se hace mal. Este enraizamiento es la condición previa para que se forme un Yo bien formado, o sea , esa ¨ forma ¨ de existencia humana que le permite al hombre dar testimonio de su SER esencial, en su vida existencial. Si se ha perdido el nexo con el SER, y el hombre no tiene ya otros recursos que su Yo, la consciencia del sí-mismo no tiene base y, por decirlo de algún modo, se le transmite de segunda mano. Karlfried Graf Durckheim


El mapa del camino

En la vida espiritual no es necesario tener un mapa completo del Camino para empezar el viaje. Al contrario, empeñarse en poseer todo ese conocimiento puede, en realidad, ser más un impedimento que una ayuda para avanzar... El que especula desde la playa sobre lo que es el océano sólo conocerá su superficie. Sin embargo, quien realmente quiere conocer las profundidades el océano tiene que estar deseando zambullirse en él. Daniel Goleman 


Sentir la rabia

Parece que ahora usted se atreve a ser consciente de la existencia de esos miedos que tenia almacenados en su cuerpo, porque ahora, por primera vez se puede permitir experimentarlos.
Cuando era niño sobrevivió a la pesadilla, sin ser capaz de nombrarla. Ahora , como adulto, tiene la oportunidad de superarla, experimentando la rabia e indignándose por la crueldad sufrida. Está bien que se comporte así, pues todo cuanto sentimos en forma consciente y somos capaces de articular con palabras no necesitará expresarse a través de síntomas físicos. Alice Miller 


Fluir con la vida

No hay nada que no fluya. La confianza básica en la sabiduría innata del corazón nos permite darnos cuenta de que todo está continuamente fluyendo y nos facilita el dejarnos ir en la corriente de la vida. Barry Stevens 


Respetarnos y poner límites

Hay quienes se muestran especialmente vulnerables y permiten que se violen sus límites. Los adultos y los niños que han experimentado en su infancia abusos emocionales o físicos tienen una percepción distorsionada de los límites que separan a las personas.(...) aprendieron a ignorar y despreciar sus límites tal como lo hicieron quienes abusaron de ellos, invadiéndolos emocional o físicamente cuando eran niños. Los que han sobrevivido al incesto u otros abusos deben afrontar un reto especial para aprender a reconocer, respetar y mantener límites sanos y adecuados para sí mismos en sus relaciones con los demás. También deben aprender a respetar los límites de los demás para no esperar demasiado de las otras personas. RESPETAR los límites le permite conocer y amar a las personas libre del temor de consumirlas o de ser consumido en el proceso. Las relaciones con límites sanos enriquecen su vida y lo fortalecen. Por el contrario, aquellas relaciones en las que no se han establecido los límites o en las que estos se ignoran están marcadas por el miedo, la ira, el resentimiento y la culpa. M BALDWIN


Verdades sistémicas

Según mi experiencia, el cambio positivo de los niños ya adultos raras veces produce sentimientos positivos y admiración en los padres que otrora fueron maltratadores. Al contrario: a menudo reaccionan con envidia, con indicios de frustración y con el deseo de que el hijo o la hija vuelvan a ser como antes, es decir, sumisos, leales, que consientan el menosprecio y, en el fondo, depresivos e infelices. A muchos padres les da miedo que la conciencia de sus hijos adultos se despierte, y en muchos casos es imposible hablar de una mejora de la relación. Aunque también hay ejemplos de lo contrario. Alice Miller 


Sensación sentida

El espíritu es más grande que el intelecto
Porque no sólo incluye lo último,
Sino también los sentimientos. C.G. Jung 


El suelo,sustrato, fuente de nutrientes, donde crecemos, es nuestra infancia.

Una ¨ forma ¨ viva crece de abajo a arriba, al igual que la copa de los árboles tiene su apoyo en un tronco vertical, de raíces largas y profundas. Es así como una actitud correcta da testimonio de que el hombre acepta su entidad bipolar, que se mueve entre el cielo y la tierra. No se queda pegada a ésta , sino que confía en ella; tiende hacia el cielo, pero sin olvidar la tierra. Karlfried Graf Durckheim.


La madre que enferma también existe...

Es una situación frecuente. El estado enfermo de la madre le da a ésta, al parecer, un poder ilimitado sobre la conciencia de su hija adulta, y lo que ella misma no pudo conseguir de su madre cuando era pequeña, la presencia y los cuidados, puede conseguirlo con facilidad chantajeando a su hija y logrando sistemáticamente que se sienta culpable. Alice Miller. 


La vulnerabilidad es la mejor manera de enfrentar el peligro.

Las personas con heridas emocionales infantiles desconfiamos de lo que sentimos ya que aprendimos a negar nuestras emociones, sensaciones y a nosotros mismos en la infancia. Hay mucha más probabilidad de que los predadores y las personas extremadamente tóxicas busquen a personas con heridas emocionales, así como el lobo intentará cazar a las presas heridas. Respetar lo que sentimos siempre, utilizar los sentidos, relacionarnos con los ojos bien abiertos (no implica desconfiar de la gente patológicamente) sino ver de verdad, mirar, escuchar, sentir. Confiar en el miedo. Podemos además en los adolescentes, que es seguramente un momento de exposición y cambio, alentar a confiar en sus emociones, invitarlos a poder decir, NO, con firmeza y seguridad.
A elegir con plena conciencia. Por ejemplo si alguien nos trata mal y eso nos hace sentir incómodos, una manera de no respetarnos, de negarnos a nosotros mismos, es empezar a decirnos bueno no es nada, fue una reacción abrupta!. Es decir la cabeza empieza a imponerse por sobre lo que sentimos. Si aceptamos y unimos lo que sentimos y lo conducimos racionalmente en una comunicación asertiva poniendo límites seguramente puede ocurrir un cambio.
Nosotros como adultos permitimos a nuestros hijos que se expresen así en nuestra casa? Permitimos que nuestros hijos nos digan las cosas que sienten por duras que sean ? Aceptamos la crítica? Nos abrimos a la expresión genuina de nuestras emociones? La intuición nos conecta con el mundo natural y con nuestra propia naturaleza. Liberados de las ligaduras del juicio, unidos únicamente a la percepción, nos lleva a predicciones que más tarde nos maravillarán. ¨En cierto modo lo sabía ¨, diremos sobre el encuentro casual que predijimos o sobre la inesperada llamada de teléfono de un amigo distante o del improbable cambio de conducta de alguien o sobre la situación violenta que evitamos o, en demasiados casos, de la violencia que elegimos no evitar. Gavin de Becker 


La soledad, mirarla

Podemos ver la soledad del niño? y mirar nuestra soledad? 


Meditación y psicoterapia

Hace poco alguien me preguntó: "A medida que meditamos varias cosas se presentan en la mente; ¿deberíamos investigarlas o sólo notarlas yendo y viniendo?" Si usted ve pasar a alguien a quien no conoce, podría preguntarse: "¿Quién es? ¿Dónde va? ¿Qué hace aquí?" Pero, si conoce a la persona, es suficiente con notar su paso. No Ajahn Chah.

Podemos aprender a observar los síntomas, la verdad escondida, a través del vehículo del cuerpo, gran poseedor de sabiduría; nauseas, mareos, dolores, incomodidad, un corazón que se quiebra, deseo sexual, miedo a morir, una piel que pica insistentemente, es nuestra historia, nuestra identidad, si no salimos corriendo de terror, o si el dolor no nos intimida, la bronca no nos quema, o la tristeza no logra hacernos creer que nos consumirá, permanecemos mirando sin reaccionar, no huir, permanecer centrados mirando de frente, se abre algo allí, en ese lugar temido, en esa oscuridad que aburre o que inquieta, se abre algo, la vitalidad y el profundo contacto con nosotros, la dicha de ser quienes somos, es el regalo a nuestra valentía. 


¿Cómo alguien puede llegar a sentir que una paliza no justifica irse de aquel lugar?.

Ser víctima de malos tratos físicos y verte forzado a no oponer resistencia es una forma de abuso particularmente perjudicial, ya que elimina la reacción instintiva de proteger la propia identidad de los recursos de la víctima. Para aniquilar ese instinto natural y primario, una persona primero debe acabar por creer que no es merecedora de ninguna protección. Ser golpeado por un ¨ser querido¨ crea un conflicto entre dos instintos que no tendrían por qué enfrentarse: el instinto a permanecer en un entorno seguro (la familia) y el instinto a huir de un entorno peligroso.
Como en un balancín de opciones (sube y baja), el instinto a permanecer (quedarse en el caso de un adulto, en el caso de un niño idealizar a los padres, creer que es malo, feo, tonto) prevalece anta la ausencia de opciones concretas en el otro lado. Que este balancín desequilibrado se levante del suelo requiere más energía de la que tienen muchas víctimas.
Gavin de Becker .


El cuerpo nunca miente

Es posible que uno ignore los mensajes del cuerpo, o incluso que se ría de ellos, pero, en cualquier caso, merece la pena prestar atención a su rebelión; porque su lenguaje es la expresión auténtica de nuestro verdadero yo y la fuerza de nuestra vitalidad. Alice Miller 


La deuda social

Un proyecto de investigación federal seleccionó a 1600 niños que habían sufrido abusos o abandono y les hizo un seguimiento a lo largo de veinte años. En el último año, la mitad de ellos había sino arrestados por algún delito. Aun así, aunque nos salgan tan caros, los malos tratos seguramente continuarán produciéndose hasta que adoptemos una visión totalmente diferente de los niños, no como visitantes temporales que algún día se convierten en ciudadanos, sino como miembros de nuestra sociedad plenamente desarrollados, plenamente contribuyentes, plenamente autorizados, tal como son realmente. Gavin de Becker . 


Psicoterapia Ecléctica.

Como psiquiatra, creo que hay que mencionar desde el principio dos postulados que están en la base.[..].Uno es que no hago ninguna distinción entre mente y espíritu y, por lo tanto, no distingo entre el desarrollo espiritual y el desarrollo mental.
El otro postulado es que dicho desarrollo es una empresa compleja, ardua, que dura toda la vida. La psicoterapia quiere prestar una ayuda sustancial al desarrollo espiritual y mental, no puede ser un procedimiento rápido y sencillo. No pertenezco a ninguna escuela en particular de psiquiatría o psicoterapia; no soy freudiano, ni junguiano, ni adleriano, ni conductista, ni gestalista. No creo que haya una sola respuesta fácil. Considero que las formas breves de psicoterapia pueden ser útiles y que, por consiguiente, no hay que desacreditarlas, pero que la ayuda que procuran es inevitablemente superficial. El desarrollo espiritual es un largo viaje. M. Scott Peck 


La enfermedad del adulto y el sufrimiento infantil

Las emociones como el miedo o la rabia que se reprimen en la infancia permanecen almacenadas en nuestro cuerpo y pueden provocarle al adulto síntomas más o menos graves. Así estas personas pueden padecer, depresiones, ataques de pánico,o reaccionar con violencia ante sus hijos, pero nunca son conscientes de las verdaderas causas, la desesperación el miedo o la rabia, de estas dolencias.
Si fuésemos capaces de reconocer estás causas no enfermaríamos , porque sabríamos que nuestra madre o nuestro padre ya no tiene autoridad sobre nosotros y ya no nos puede pegar.
En la mayoría de los casos no conocemos los orígenes de nuestros sufrimientos , porque una completa amnesia oculta el recuerdo de las palizas recibidas, para, en primer lugar, proteger el cerebro del niño.
Pero esta amnesia es nefasta porque se convierte en crónica, y nubla nuestra orientación.
A pesar que nos protege de los recuerdos, no puede defendernos de los síntomas más graves, como por ejemplo, el miedo, que nos advierten una y otra vez de peligros que ya no existen.
Estos peligros eran reales antes, por ejemplo cuando la madre pegaba a la niña de seis meses para enseñarle a ser obediente. Como los demás la niña sobrevive a estos azotes, pero a la edad de 46 años padece quizás problemas de corazón. Alice Miller 


Evitar sufrir hoy nos lleva a sufrir más mañana

La neurosis es siempre un sustituto de los sufrimientos verdaderos. Carl Jung 


Estos adolescentes !!!.

A veces, en los hogares de los adolescentes indisciplinados, el problema no reside en la ausencia de alguna clase de disciplina por parte de los padres. Normalmente estos niños son castigados con frecuencia durante toda la infancia: son abofeteados, víctimas de puñetazos y puntapiés, son golpeados por sus padres por cualquier pequeña infracción. Semejante disciplina no tiene sentido porque es una disciplina indisciplinada. Una de las razones por las que carece de sentido es que los propios padres son indisciplinados y, por lo tanto, sirven como modelos de indisciplina a sus hijos. Son los padres que dicen «Sigue mis instrucciones, no mi ejemplo».
A menudo se emborrachan en presencia de los hijos y se pelean ante ellos sin dignidad, racionalidad ni contención. A veces su aspecto es descuidado y sucio.
Con frecuencia hacen promesas que luego no cumplen. Su propia vida es a menudo confusa y caótica, tanto que sus intentos por ordenar la vida de sus hijos no parecen a éstos muy razonables. Si el padre pega regularmente a la madre, ¿Qué sentido tiene para un chico que su madre le pegue porque él ha pegado a su hermanita? ¿Tiene algún sentido decirle que debe aprender a controlar sus impulsos? Dado que cuando somos pequeños no poseemos la capacidad de comparación, nuestros padres son figuras semejantes a dioses a nuestros ojos infantiles. Cuando los padres hacen las cosas de una forma determinada, el niño cree que ésa es la manera de hacerlas, la manera en que ellos deberían hacerlas. Si un niño ve que sus padres se conducen día tras día de manera disciplinada, contenida y digna, y muestran la capacidad de ordenar su propia vida, el hijo llegará a sentir en las más profundas fibras de su ser que así es como hay que vivir. Si un hijo ve que sus padres viven sin freno día tras día, llegará a creer hasta en las fibras más profundas de su ser que ésa es la manera en que hay que vivir. M. Scott Peck 


La homeostasis.

Todo estado tiende a quedarse en lo que es. Por eso el hombre se siente inclinado a fijarse, e inmovilizarse en cada forma que alcanza, en cada posición a la que llega. Siempre que la vida se inmoviliza, sin importar dónde ni por qué, va seguido de un endurecimiento, de una esclerosis, y en el lugar en que se forma en el cuerpo la tensión que mantiene este endurecimiento, nace una barrera que impide progresar en la vida interior.
Detrás de todo apego paralizante, se oculta consciente o no, y con mayor o menor importancia y duración, una fijación del Yo.
Todo el proceso de maduración queda bloqueado cuando un hecho acaecido provoca una sobrecarga afectiva, dando así origen a la fijación de una tensión.
La evolución del hombre en su totalidad se altera, cuando en cualquier recoveco de su persona aparece un bloqueo.
Se ha de considerar, por lo tanto, toda tensión, no como una simple contracción muscular, sino como expresión de desconfianza con respecto a la vida
Anclándose en el Hara (centro vital) es como se logra suprimir esta tensión siempre que se haga presente. Karlfried Graf Durckheim 


Preocupación y miedo

En Inteligencia emocional Daniel Goleman llega a la conclusión de que preocuparse es una especie de ¨amuleto mágico¨ que algunas personas creen que aparta del peligro. Creen que preocuparse por algo impedirá que se produzca. Además, apunta correctamente que la mayoría de las cosas por la que la gente se preocupa tienen poca probabilidad de suceder, ya que en las cosas en que probablemente van a suceder tenderemos a pasar a la acción. Esto quiere decir que muy a menudo el mero hecho de estar preocupados por algo es un elemento de predicción de que ese algo tiene poca probabilidad de suceder. 


Confiar en la intuición

Cuando sigues tu intuición las soluciones vienen a ti y tú no sabes por qué. Albert Einstein 


¿Cómo es que aprendemos a relacionarnos con personas que no nos aman?

Me doy cuenta de que alguien me quiere, de que me deja hablar y se interesa por lo que le digo. Pero con mamá lo único que siento es que quiere que cuide de ella y la quiera. Y encima pretende que me crea lo contrario. ¡Eso sí que es chantaje! A lo mejor ya lo percibí de pequeña, pero no podía decirlo, no sabía cómo. Ahora sí lo sé.
Vuelvo a caer en lo mismo: ahora intento entender a papá. Es lo que he hecho sin parar durante dieciséis años y ahora, por fin, quiero librarme de eso. Porque papá ha sufrido la soledad, pero lo cierto es que a mí me dejó crecer en ella, de pequeña sólo recurría a mí cuando me necesitaba, pero nunca estuvo ahí. Y después me ha evitado. Alice Miller 


Acoso

Mensaje: Escucha, soy Bryan, es la última llamada que recibirás de mí.
(Esta frase, aunque los acosadores la usan a menudo, rara vez es cierta)Es urgente que hable contigo. La mejor respuesta es: Ninguna respuesta. Los acosadores son por definición gente que no cede con facilidad, son gente que no desiste. Más exactamente, la gran mayoría de ellos son personas que no desisten cuando la mayoría de nosotros lo haría, pero finalmente si desisten; si las víctimas evitan involucrarse. Normalmente, necesitan haber lanzado sus tentáculos sobre otra persona antes de soltar a su presa actual.
Una axioma de la dinámica del acoso: Los hombres que no desisten escogen mujeres que no saben decir que no.
La mayoría de las victimas reconocen que, aunque querían, inicialmente eran reacias a negarse de forma explícita. A menudo, la amabilidad o delicadeza del rechazo de una mujer se toma como afecto. Gavin de Becker . 


Una buena noticia sobre los miedos!!

Los miedos son aprendidos, no nacimos temerosos y desconfiados, llegamos al mundo con confianza, plenitud y apertura. Es decir, enteramente predispuestos al amor.
Nos inculcan temores y, si lo deseamos, podemos aprender a librarnos de ellos. Karl A. Menninger 


Drogas legales

A veces el consumo de drogas legales (como el alcohol, los cigarrillos y los medicamentos) sirve para llenar el vacío dejado por la madre. El niño no recibió de ella el alimento que necesitaba y luego ya no pudo encontrarlo. Si se carece de drogas, este hueco se percibe literalmente como hambre física, como si las tripas se retorcieran y se contrajeran por el hambre. En realidad, la semilla de la adicción, como la de la bulimia y demás trastornos alimentarios, se plantan al comienzo de la vida. El cuerpo evidencia que (en el pasado), cuando era un ser diminuto, necesitó algo con urgencia, pero el mensaje se mal interpretará mientras las emociones permanezcan excluidas. De esta manera, la necesidad del niño se registrará erróneamente como la necesidad actual, y todos los intentos de eliminarla en el presente fracasarán. Pues nuestras necesidades actuales no son las de entonces, y podremos satisfacer muchas de ellas cuando, en nuestro inconsciente, éstas dejen de estar asociadas a las antiguas. Alice Miller


Cuando el peligro se encuentra en el hogar

En este caso, cuando la persona se cría incapaz de confiar en la estabilidad, la seguridad, la igualdad en el mundo propio, entonces se cría desconfiando de sus propios sentimientos, percepciones y valor.
Cuando uno se cría como un ser reactivo-reflectivo, uno no ha aprendido las habilidades necesarias para llevar una vida satisfactoria; existe una necesidad crónica de gustar, una incapacidad para identificar sentimientos, necesidades, deseos y una necesidad de validación constante. Este grupo de personas tienen muchas dificultades para ser asertivos y privadamente sienten una especie de rabia penetrante, la cual tienen miedo que saliera a la superficie. Se sienten, por lo general, muy enojados, pero muy fácil de derrotar. Sus relaciones interpersonales se caracterizan por falta de confianza y sospecha al borde de la paranoia, intercambiados -a veces- con episodios desastrosos de una apertura y confianza total y falta de juicio. Se sienten crónicamente insatisfechos, pero estaban llenos de miedos de ser percibidos como caprichosos o quejumbrosos, si expresaban sus verdaderos sentimientos. Muchos de ellos pueden retener su rabia por períodos extremadamente largos, pero luego explotan en asuntos relativamente insignificantes. Tienen un sentimiento de vacío e insatisfacción en cuanto a lo que lograban. Y no es necesario que su caso sea el de una familia narcisista abierta, esto es, no es necesario que exista un abuso abierto u obvio: problemas de droga, abuso de alcohol, incesto, y comportamientos agresivos de todo tipo. La familia, en realidad, puede parecer que funciona bastante bien, el problema es que -como en la mayoría de los casos- las disfunciones son mucho más sutiles, ya que se espera que los hijos satisfagan las necesidades de los padres. Pero, en la búsqueda de superar los traumas, no podemos cambiar en lo absoluto nuestro pasado, ni anular los daños que nos hicieron en nuestra infancia. Sin embargo, nosotros sí podemos cambiar, "repararnos", recuperar nuestra identidad perdida. Y podemos hacerlo en la medida que podamos observar más de cerca el saber almacenado en nuestro cuerpo sobre lo ocurrido en el pasado y aproximarlo a nuestra conciencia. Esta vía es, sin duda, incómoda, pero es la única que nos ofrece la posibilidad de abandonar por fin la cárcel invisible, y sin embargo tan cruel, de la infancia, y dejar de ser víctimas inconscientes del pasado para convertirnos en seres responsables que conozcan su historia y vivan con ella.
La mayoría de la gente hace justo lo contrario. No quieren saber nada de su propia historia, y, por consiguiente, tampoco saben que, en el fondo, se hayan constantemente determinados por ella, porque siguen viviendo en una situación infantil no resuelta y reprimida. No saben que temen y evitan peligros que en algún momento fueron reales, pero dejaron de existir hace tiempo. Son personas que actúan impulsadas tanto por recuerdos inconscientes como por sentimientos y necesidades reprimidas que, a menudo y mientras permanezcan inconscientes e inexplicadas, determinarán de forma pervertida casi todo lo que hagan o dejen de hacer.
A lo largo de toda la vida posterior de esta persona, estos sentimientos podrán resurgir como una reclamación al pasado pero sin que el contexto original resulte comprensible. Descifrar su sentido sólo es posible cuando se logra la unión de la situación originaria con los intensos sentimientos revividos en el presente.
Si una persona ha debido ocultar, reprimir o postergar sus necesidades, para adaptarse a la de los padres, entonces esas necesidades se agitarán en las profundidades de su inconsciente y exigirán ser satisfechas siendo adulto, mediante irracionales sensaciones de abandono, dolor y desesperación.
La experiencia de la propia verdad y su conocimiento postambivalente posibilitan en una fase adulta el retorno al propio mundo afectivo... sin paraíso, pero con la capacidad de sentir el duelo, que nos devuelve nuestra vitalidad y nos protege. Alice miller


La dificultad de los varones en hacer terapia

La psicoterapia es un período de intenso desarrollo durante el cual el paciente puede sufrir más cambios de los que experimentan algunos individuos en toda su vida. Para que se produzca este desarrollo concentrado hay que renunciar a cierta cantidad del «antiguo yo». Es una parte inevitable de toda buena psicoterapia. En realidad, este proceso de renuncia comienza normalmente antes de que el paciente acuda por primera vez al consultorio del psicoterapeuta.
Por ejemplo, con frecuencia la decisión de buscar atención psicoterapéutica representa en sí misma una renuncia a la imagen que el individuo se ha forjado y que se expresa así «Estoy bien». Renunciar a esta imagen puede resultar particularmente difícil a los varones de nuestra cultura para quienes
«No estoy bien y necesito ayuda para comprender por qué no estoy bien y para volver a estar bien se equipara frecuentemente a «Soy débil y poco masculino, y no sirvo». M. Scott Peck 


Mejor me quedo donde estoy

Obtener logros y luego perderlos puede ser más doloroso que el hecho de no lograr nada, y es por esta razón que muchos hijos de padres narcisistas hacen tan poco. Funcionar apenas nos defiende de las pérdidas. Nos han enseñado a sentirnos responsables por el destino, en lugar de hacer lo que podamos y dejar que los resultados sean los que deben ser. E. Golomb 


Acompañar al niño maltratado

Muchas personas prefieren recurrir a los medicamentos, las drogas o el alcohol, con lo que el camino hacia la verdad se les cierra aún más. ¿Por qué?, ¿por qué reconocer la verdad duele? Eso es indiscutible. Pero esos dolores son pasajeros y soportables si se cuenta con una buena compañía. El problema que veo aquí es que falta esa compañía, porque da la impresión de que casi todos los facultativos de la asistencia médica, debido a nuestra moral, tienen grandes dificultades para apoyar al niño en otros tiempos maltratado y reconocer cuáles son las consecuencias de las heridas tempranamente sufridas. Alice Miller 


Ejercicio de la ternura

Así como se ejercita un músculo del cuerpo y se desarrolla con el tiempo, se puede ejercitar la ternura y aprender, no importa las veces que nos hemos equivocado! me hubiera encantado aprender muchas cosas antes, sin embargo la vida implica equivocarse y aprender una y otra vez, no existe lo perfecto, si la posibilidad de cambio, podemos empezar a cambiar de a poquito. 


El inconsciente habla con claridad, muchas veces es incómodo lo que nos dice.

Pese a que la intuición hable en términos claros, pese a que hemos captado el mensaje, buscamos una opinión del exterior antes de escucharnos a nosotros mismos. Existe una historia sobre un psiquiatra cuyo paciente le contó: ¨Últimamente, cuando mi esposa se va a la cama, busco alguna excusa para quedarme abajo hasta que ella esté dormida. Si sigue despierta cuando voy a nuestra habitación, me quedo en el baño durante el tiempo suficiente hasta estar seguro de que se ha dormido cuando yo me meta en la cama. ¿Cree que estoy evitando inconscientemente tener relaciones sexuales con mi esposa?¨ El Psiquiatra astutamente le preguntó: ¨Veamos, ¿Cuál era la parte inconsciente?¨
Gavin de Becker. 


Abrazar una caja vacía: padre/madre narcisista.

Los hijos de narcisistas se crían creyendo que poseen características que los hacen especiales y no dignos de ser amados. El padre narcisista se focaliza en los defectos de sus hijos para justificar su incapacidad de dar. Más tarde el hijo se siente herido por las palabras del introyecto porque cree en las palabras de sus padres (el apego hace su trabajo). Al exagerar sus propios defectos, mantiene esa descripción intacta.(la idealización salva al progenitor) [...]
Un padre narcisista proyecta sus defectos inaceptables y secretos en sus hijos, y siente una falta de amor por alguien tan arruinado.(los narcisistas no toleran la propia sombra, proyectan todo) Su hijo se alarma y se deprime cuando algo le sale mal.(anticipa la crítica o castigo, ausencia de amor) Sus defectos justifican una vida problemática. No sabe que vive dentro de una imagen inculcada. (intenta por todos los medios que lo que le dijeron se cumpla, por lo menos es algo, aunque sea un trapo de piso)Usted necesita desarrollar una actitud inquisitiva y neutra. [...]Si permanece atento a su introyecto sin ansiedad innecesaria, logrará un cierto grado de separación. (atención plena dirigida, etiquetar los síntomas, conocerlos, observarlos cuando aparecen, es el camino de separar el introyecto) (por último vincularlo a experiencias tempranas para liberar la fuerza emocional que los nutre).E. Golomb (Lo entre paréntesis es mío) 


La importancia del testigo amoroso del sufrimiento infantil.

Los niños golpeados, torturados y humillados que nunca contaron con el apoyo de un testigo que les ayudara suelen desarrollar más adelante una gran tolerancia hacia las crueldades de las figuras paternas y, al parecer, una sorprendente insensibilidad por lo que se refiere al sufrimiento de los niños maltratados. Se niegan en redondo a admitir que ellos mismos fueron maltratados en el pasado, y la insensibilidad les permite mantener los ojos cerrados. Por eso, aunque estén absolutamente convencidos de sus propósitos humanos, harán de abogados del diablo. Desde pequeños han aprendido a reprimir e ignorar sus verdaderos sentimientos; han aprendido a no confiar en éstos y a hacerlo sólo en las normas de los padres, los profesores y las autoridades eclesiásticas. Y ahora sus responsabilidades adultas no les dejan tiempo para percibir sus propios sentimientos, a menos que dichos sentimientos encajen a la perfección con el sistema de valores patriarcal en que viven: como la compasión por el padre, por muy destructivo y peligroso que éste sea.
Alice Miller 


Repelente contra personas que manipulan y controlan, entre otras más peligrosas.

En situaciones en las que las ofertas de ayuda son apropiadas, como en el caso de un vendedor o una azafata, resulta sencillamente molesto tener que rehusar tres veces seguidas. Sin embargo, cuando un extraño rehúsa oír el no por respuesta, nos está dando una señal importante de supervivencia, igual que con un pretendiente, un amigo, un novio, incluso un marido.
Rehusar oír <<no>> es un aviso de que alguien pretende tener el control o bien se niega a cederlo. Con los desconocidos, incluso con quienes tengan las mejores intenciones, nunca te ablandes en la cuestión del <<no>> ya que sienta precedentes para controlar aún más. Si dejas que alguien te disuada de tu negativa es como si llevaras un letrero que dijera: <<estoy en tus manos>>.La peor respuesta cuando alguien no acepta un <<no>> es dar negativas cada vez más débiles hasta ceder finalmente. Otra respuesta común que sirve al criminal predador es negociar. (aprecio de verdad su ofrecimiento pero primero déjeme intentarlo a solas) Las negociaciones tienen que ver con las posibilidades, y ofrecer acceso a alguien que te hace recelar no es una posibilidad que quieras tener a tu alcance. Animo a la gente a que recuerde que <<no>> es una frase completa.
El proceso criminal de selección de la víctima, que llamo, <<la entrevista>>, es similar a los círculos que forman un tiburón en torno a una posible presa. El delincuente predador de la variedad que sea busca a alguien, un alguien vulnerable que le permita tomar el control, y al igual que el delincuente manda constantemente señales, él también interpreta las señales de los demás. Gavin de Becker 


Observación sin reaccionar. Meditación y psicoterapia

En la meditación se trata únicamente de la mente y las sensaciones. No es algo que usted tenga que perseguir o algo con lo que tenga que luchar. La respiración continúa mientras trabaja. La naturaleza cuida de los procesos naturales. Todo lo que tenemos que hacer es estar atentos, volviéndonos hacia nuestro interior para observar claramente. Así es la meditación. No Ajahn Chah 


Experimentar el dolor directamente

Sin embargo, la vida cobra su sentido precisamente en este proceso de afrontar y resolver problemas. Los problemas constituyen la frontera entre el éxito y el fracaso. Los problemas fomentan nuestro valor y nuestra sabiduría; más aún, crean nuestro valor y nuestra sabiduría. Sólo a causa de los problemas maduramos mental y espiritualmente, Cuando deseamos estimular el desarrollo y la madurez del espíritu humano, lanzamos un desafío a la capacidad del hombre para resolver problemas [...] Aprendemos gracias al sufrimiento que supone afrontar y resolver problemas. [...] .De aquí que las personas juiciosas, lejos de temer los problemas, los afronten de buen grado y acepten el sufrimiento que comportan.
Así pues, debemos inculcar en nosotros y en nuestros hijos los medios para alcanzar la salud mental y espiritual. Quiero decir que debemos enseñarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos la necesidad del sufrimiento y el valor que éste implica, la necesidad de afrontar directamente los problemas y de experimentar el dolor que nos acarrean. M. Scott Peck


El amor verdadero nos hace crecer

No dar en el momento oportuno revela más cariño que dar en el momento inoportuno, y que fomentar la independencia de los demás es una señal de amor más grande que cuidar a personas que, por otro lado, pueden cuidar de sí mismas. M. Scott Peck 


Alice Miller: mirar la verdad de frente por dolorosa que sea

Muchas personas tienen miedo de perder el amor hacia sus padres si descubren que fueron crueles. Pero yo no lo veo como una perdida sino como una ganancia. El alma del niño necesitaba querer a sus padres para sobrevivir , necesitaba la ilusión de ser amado, y no se daba cuenta de que estaba creciendo en un desierto emocional. Pero el adulto puede vivir con la verdad y su cuerpo se lo agradecerá. Alice Miller


La vida es crecimiento e implica aceptar el sufrimiento que conlleva

EL ciprés sigue creciendo y aumentando el número de sus anillos lineales, incluso cuando es muy viejo. Sí, hemos de estar creciendo hasta el momento de nuestra muerte. KG.Durckheim 


La voz crítica y despiadada.

El introyecto negativo es, en parte, la voz de su padre/madre narcisista, atacante y restrictivo, cuyo pensamiento se ha instalado en su mente. No es una parte integrante de su persona, sino un extraño hostil que lo observa con un ojo crítico. No se le escapa casi nada a su búsqueda de control. Lo critica a usted con comentarios tales como "Eres un fracaso", y "¿para qué intentarlo siquiera?". La depresión que usted siente le da más poder a esta fuerza.(la depresión ligada a no poder expresar lo que siento, me restrinjo y me escondo, no puedo expresar lo que soy) Hace que rechace toda apreciación y no confíe en el afecto.(sentir es peligroso) Sus demandas llenas de castigo y sus argumentos paralizantes impiden que uno intente cambiar. (frente a los cambios se pone peor)
Queremos satisfacer a este juez que nadie invitó y que suena casi como nuestros padres narcisistas.(los niños quieren agradar a los padres y ser amados por ellos) Sucumbimos a sus mensajes, a los pensamientos que odiamos y casi creemos.(Esa parte toma el mando de la totalidad a menos que la identifiquemos como una parte y no el todo, y de a poco nos separemos del poder identificatorio) Queremos rechazar esa influencia miserable pero carecemos de la mínima noción sobre cómo hacerlo.(observarla y conocer cuando se activa, etiquetarla, relacionarla a la historia pasada) Entonces aceptamos con resentimiento esa presencia, como un hecho que forma parte de la vida. (si la identificación es muy fuerte, hay poco espacio para nosotros mismos, hay que recuperar la sangre que el introyecto, y los padres reales por supuesto, nos fueron sacando, vampirismo psicológico!, una re transfusión sería?) E Golomb lo que se encuentra entre paréntesis es agregado. 


Observar la propia violencia.

No me parezco en nada a esos violentos........Estudiando y entrevistando a quienes emplean la violencia para alcanzar sus objetivos, aprendí hace tiempo que debo encontrar en ellos alguna parte de mí mismo, y lo que es aún más perturbador, encontrar en mí mismo parte de ellos.
Los Antropólogos se han centrado durante mucho tiempo en las distinciones entre la gente, es precisamente el reconocimiento de la igualdad lo que nos permite predecir la violencia con mayor precisión. Por supuesto, aceptar la faceta humana de alguien no significa excusar su conducta. Gavin de Becker 


Prevención de la violencia

Una cosa que sí predice la criminalidad es la violencia en la infancia de uno. Un estudio arrojó que el 100 por ciento de criminales violentos había sido maltratado de niño, bien con violencia, con abandono o con humillación. Gavin de Becker
Todos los seres humanos tenemos una genética y características potenciales de violencia y demás conductas destructivas (Psicopatía), frente a los argumentos de por qué dos hermanos criados en ambientes extremadamente hostiles, uno crece haciendo el bien a la comunidad mientras que el otro se transforma en un criminal, ( tenemos que decir que nunca es igual lo que se brinda a dos seres humanos distintos, siempre es particular y específico) me queda un único argumento basado en la probabilidad, si pongo un bebé en una jaula con un león hambriento existe la posibilidad de que el león no se coma al niño?, sí existe , es baja probabilidad pero existe. Así en vez de analizar todas las variables que entran en juego para que un niño sea resiliente en el futuro o un criminal violento, no sería mejor trabajar para que no se lo exponga a la probabilidad y genética aleatoria? (si es que podemos hablar de aleatoriedad )
Además también se comprobó que aunque la genética nos empuje hacia una dirección podemos modificar la misma con la experiencia y el aprendizaje. ¿Qué tal si apostamos como grupo a minimizar los daños en la infancia y a prevenir de verdad la violencia social? 


No hay lugar para vos, más creces menos lugar encontrarás.....

Familias narcisistasTodos tenemos deseos infantiles. Sin embargo, para darnos cuenta de nuestro potencial, debemos enfrentarnos solos con el hecho de que ahora el padre narcisista no puede satisfacer adecuadamente nuestras necesidades, del mismo modo que no pudo hacerlo durante nuestra infancia. (nuestro potencial se encuentra escondido ya que antes en la infancia al mostrarnos nos atacaban más o menos abiertamente, ahora la lucha es interna y simbólica, antes era real)
Si nos aferramos al comportamiento infantil,(esperando que los padres cambien y nos den lo que deseamos) continuaremos viviendo en una tierra de ensueños llena de deseos y expectativas ilusorias, adictos a el deseo imposible de que el padre narcisista satisfaga nuestras necesidades. (no hay lugar para un hijo deseado en ese tipo de familias y hay que construir luego el propio deseo como adultos)
El introyecto utiliza los valores de nuestros padres. Si ellos son narcisistas, tales valores no pueden conllevar a la felicidad del hijo.(el otro no existe, no hay lugar para un hijo en esas familias) Lo que no sabemos es que muchas de nuestras creencias nos fueron inculcadas como si fuesen propagandas, lo que hace que justamente nos sea difícil saberlo y rendirnos.(en la temprana infancia lo que se aprende en el vínculo filial se instala muy fuertemente y hay que trabajar mucho tiempo para cuestionarlo, grabadas a fuego son ese tipo de experiencias) Hace falta más que la introspección para verlas. Necesitamos la ayuda de amigos, un terapeuta, terapia de grupo, gente que comparte las mismas batallas pero que no está atada a las mismas limitaciones. Esas otras personas también sufren por su propio trabajo sobre su inconsciente. Juntos, todos trabajan para reducir el poder del introyecto negativo. E Golomb Entre () es agregado 


Terapia basada en el trabajo profundo

Muchos terapeutas viven todavía en la más completa oscuridad y no han experimentado ni durante un solo momento el sufrimiento del niño que ellos mismos fueron. Sin embargo hay una minoría sensata de terapeutas que quieren descubrir su historia de infancia reprimida. Alice Miller 


El miedo puede ser nuestro aliado

El auténtico miedo es una señal que pretende ser muy breve, un mero sirviente de la intuición.
Pero, aunque pocos se atreverían a negar que el miedo prolongado, sin reacción, es destructivo, son millones quienes prefieren permanecer fieles a él. Tal vez hayan olvidado o nunca hayan aprendido que el miedo no es una emoción como la tristeza o la felicidad, las cuales pueden durar más tiempo.(las experiencias reiteradas de miedo y terror en la infancia dejan como secuela un estado permanente de miedo, tensión, ansiedad, un parloteo mental que intenta anticipar los peligros y obviamente al ser un estado disfuncional no consigue el resultado y nos hace más frágiles sin pretenderlo) (luego creemos que es un estado constante o emoción normal)
No es un estado, como la ansiedad. El verdadero miedo es una señal de supervivencia que suena sólo en presencia del peligro. (las experiencias traumáticas reprimidas nos hacen conectar experiencias actuales que generan miedo con el pasado sin saberlo conscientemente y nos llevan a reacciones que no entendemos) (Recuperar los sentidos y las emociones es el camino hacia la confianza en los propios recursos ) Pese a todo, el miedo injustificado ha asumido un poder sobre nosotros que no mantiene sobre ninguna otra criatura de la Tierra.[...]
(Las personas que vivimos experiencias de miedo reiteradas en épocas tempranas necesitamos liberar esas emociones y los recuerdos asociados para poder encontrar un estado mental de calma y confianza en nuestras emociones como indicadores y sobre todo con la posibilidad de elegir)
El problema no obstante, es que si uno está asustado de todo el mundo a todas horas, no reservamos ninguna señal para los momentos en que el miedo es necesario de verdad.(la falta de confianza en nosotros es la expresión de ese estado) (el miedo suele ser muy incómodo y por eso lo negamos rápidamente o lo racionalizamos, más, los miedos vividos en la infancia, en un momento de extrema vulnerabilidad y riesgo físico-psicológico.
Las preocupaciones son constructivas, mientras que mantenerse en un estado de miedo es destructivo. Además, puede llevar a un estado de pánico, y el pánico en sí mismo normalmente es más peligroso que el resultado que se teme. (salir del circuito del miedo constante lleva tiempo, es en algún aspecto una droga que nos mantiene atados a un sin fin de preocupaciones y ansiedad) Gavin de Becker Entre () es agregado


¿Conviviste con personas difíciles en tu niñez?

¿Notaste una parte de vos despiadada y crítica frente a tu progreso?
El agente atacante y extraño entra por primera vez en nuestra realidad cuando somos bebés y necesitamos el amor de nuestros padres. Si son críticos y narcisistas, su mirada desaprobatoria y su boca enfadada comienzan a herirnos desde adentro. A medida que crecemos, el introyecto negativo nos impone estados limitantes con los cuales nuestro ser está en desacuerdo, pero está acorralado y es su prisionero. El introyecto quiere tener el mando, y contrariamente a una consciencia que conduce a una comodidad razonable, él le quita seguridad al ser. A pesar de su efecto negativo, una idea infantil de que esto puede conducir al amor nos mantiene atados los unos a los otros. De niños, el amor de nuestros padres tardaba en llegar, pero no conocíamos ninguna otra manera de obtenerlo. (el amor se transforma en chantaje continuo) (o confundimos fácilmente la crueldad con amor, acaso no son lo mismo? acaso no todos los padres aman a sus hijos?) E Golomb Entre () es agregado. (Antes de perdonar y agradecer, por la pruebas difíciles que la vida te puso para forjar el filo de quien sos, es importante sanar sin restricciones, liberarnos del sufrimiento reprimido, suavizar las defensas construidas y su efecto inhibitorio , y conocernos en profundidad, luego, el perdón llega por sí mismo igual sucede con la compasión, no hay que inventar nada artificial, ningún debería social o religioso, se da naturalmente luego de una verdadera confrontación con la verdad , si lo hacemos a la inversa evitamos sufrir y postergamos nuestro desarrollo verdadero, el perdón sería entonces en ese caso una máscara para evitar sufrir) 


Atención plena

No practicar adecuadamente es estar desatento. Estar desatento es como estar muerto.
Pregúntese a sí mismo si tendrá tiempo para practicar cuando muera. Pregúntese continuamente: "¿cuándo moriré?" Si lo contemplamos así, nuestra mente estará alerta en cada segundo, la cautela siempre estará presente y la atención plena y concentrada seguirá automáticamente. Surgirá la sabiduría al observar cómo son las cosas en realidad. La atención plena y concentrada protege a la mente de tal modo que ella sabe cuándo surgen las sensaciones a cada momento, noche y día. Tener atención plena y concentrada significa estar tranquilo. Estar tranquilo significa ser cuidadoso. Si uno es cuidadoso, entonces uno practica como se debe. No Ajahn Chah 


¿Podría relacionarme de una nueva manera, adulta y sincera, con mis padres?

Las relaciones fundamentadas en una comunicación enmascarada no pueden cambiar, seguirán siendo lo que siempre han sido: comunicaciones defectuosas. Solamente será posible una auténtica relación cuando las dos partes consigan admitir los sentimientos, vivirlos y comunicarlos sin miedo. Es bonito cuando esto sucede, pero ocurre pocas veces, porque el miedo de ambas partes a la pérdida de las apariencias y de la máscara con las que ya están familiarizadas impide el intercambio sincero. Alice Miller 


Depositar la basura sobre los hijos, una cadena larga generacional.

Existe un conflicto lleno de culpas entre el amor hacia nuestro ser y el amor hacia un padre. ¿Podemos vivir sin restricciones siguiendo al pie de la letra las palabras de nuestro padre según como éste las expresa en nuestro introyecto? No tendríamos introyectos así si nuestros padres no hubieran rechazado nuestras partes humanas básicas siguiendo sus propias presiones irracionales. Manteniendo el lazo con una visión negativa del ser mantiene vivo al introyecto. Necesitamos creer en nuestro valor instintivo y nuestro derecho al error si queremos liberar el introyecto.
Nuestros padres narcisistas nos ven como un proyecto de recuperación. Nosotros expresamos introyectos negativos heredados de sus propios padres, quienes los rechazaban. Tales introyectos los mantuvieron alejados de una capacidad de respuesta humana para con nosotros; una pesadilla transmitida de generación en generación. Gracias al conocimiento, intentaremos frenar el traspaso. No haremos perpetuar sus decisiones, ni siquiera en nosotros mismos. Es una batalla. La de toda una vida.
Su usted quiere cambiar su modo de pensar para sentir menos pena, pero se escapa de la pena introducida por el introyecto negativo, su pena aumentará. [...] La pena aumenta en proporción con la magnitud del miedo. E Golomb 


Los niños amados


La niñez nutrida amorosamente


Dedicar tiempo a amar

Cuando amamos alguna cosa, ésta es valiosa para nosotros, y cuando algo es valioso para nosotros le dedicamos tiempo, tiempo para disfrutarlo y tiempo para cuidarlo. Obsérvese a un adolescente enamorado de su automóvil y adviértase cuánto tiempo dedica a admirarlo, a sacarle brillo, a repararlo, a ponerlo a punto. O considérese una persona madura que posee una preciada rosaleda y véase cuánto tiempo dedica a podar los rosales, a protegerlos, a fertilizar adecuadamente la tierra y a estudiarlos. Lo mismo ocurre cuando amamos a los hijos: destinamos mucho tiempo a admirarlos y a cuidarlos. Les brindamos nuestro tiempo. Gavin de  Becker Calidad y cantidad son importantes! 


El amor

La tendencia habitual a confundir el amor con el sentimiento de amor, hace que la gente se engañe de múltiples maneras.
Un alcohólico cuya mujer e hijos necesiten desesperada y urgentemente de su atención, puede estar sentado en un bar diciéndole al camarero con lágrimas en los ojos: «Quiero de verdad a mi familia». Las personas que descuidan a sus hijos de manera tan inaceptable, generalmente se consideran padres
amantísimos. Claro está que puede haber un interés personal en la tendencia a confundir el amor con el sentimiento de amor, es fácil y no del todo desagradable encontrar la prueba del amor en los sentimientos que uno experimenta, mientras que puede ser difícil y doloroso buscarla en las propias acciones, pero como el verdadero amor es un acto de voluntad que trasciende con frecuencia los efímeros sentimientos de amor o la catexis, podemos afirmar que «amor es proceder con amor».
El amor y el desamor, como el bien y el mal, son fenómenos
objetivos y no puramente subjetivos M. Scott Peck 


Perdonar

No nos resultará difícil perdonar sinceramente (y no obligados por la moral) a los padres mayores si antes hemos tenido la ocasión de sentir la desgracia que ellos nos han infligido, tomarla en serio y comprender la magnitud de la crueldad vivida. Una mujer adulta es completamente capaz de imaginarse que hasta una persona buena, si ha sido maltratada en su infancia, es capaz de cometer crueldades. Esto se lo puede imaginar muy bien una mujer que esté pasando por lo mismo con su hijo pequeño y se muestre tan sincera consigo misma.... Con el tiempo, será capaz de perdonar, pero no será el perdón lo que libere a estas madres jóvenes, sino el hecho de que no están solas con su conocimiento, no tienen que negar la verdad y pueden reconocer el mal como tal. Alice Miller
(El perdón, si es sincero brota de manera espontánea luego de la confrontación con la verdad y la liberación de las emociones reprimidas, cuando utilizamos el perdón para salir del paso rápidamente y evitar la verdad nos estamos sumergiendo en el engaño nuevamente, perdonamos y así logramos salvar la imagen idealizada de nuestros padres y pagamos el precio de la mentira en nuestro cuerpo y vida ) (Antes de realizar rituales, técnicas o encuentros de perdón es muy importante tomarse todo el tiempo necesario para conocer la verdad, nuestra vida y plenitud dependen de eso, te todas maneras si elegimos el camino de los rituales del perdón si vuelve a surgir algo que nos limita permitámonos nuevamente sentir sin restricciones la verdad, que ningún mandato o sistema o religión nos limite en nuestro desarrollo) 


La imagen idealizada de los padres


Un adulto se harta de su introyecto (en relación a los padres crueles interiorizados) y piensa que es dañino. Desea liberarse pero halla muy difícil hacerlo. Es posible que no sea consciente de que una parte se su personalidad que aún es un niño se aferra a comportamientos infantiles e ignora las consecuencias de tales actitudes.(el deseo de ser amado es muy fuerte) Las expectativas infantiles pueden estar escondidas en el inconsciente y sólo ser detectadas por inferencia, por ejemplo en el contexto de nuestros sueños.(aparecen los padres muchas veces en los sueños de manera cálida, amistosa, amorosa, nos brindan lo que no nos dieron, sueños ideales, pero el contexto del sueño suele mostrar la verdad colándose entre la mentira)[...] [Las personas invadidas por el introyecto] sufren de repeticiones en sus vidas pero no notan que su comportamiento sea adictivo, lo cual los obligaría a intentar cambiar. (La idealización suele ser tan fuerte que se puede negar el sufrimiento totalmente, cuanto más crueles los padres, más niega lo vivido, por esta razón se idolatran figuras parentales autoritarias, déspotas en muchos adultos que sufrieron de humillación, maltrato, abuso en su infancia) (el disfraz de la idealización tiene una doble función, por un lado olvidar el dolor, por otro crear un mundo de fantasía ideal donde el niño sea amado) (Es una droga, te hace daño padeciendo la mentira en el cuerpo, te adormece y te crea un sueño lindo efímero). E Golomb Entre () es agregado 


Meditación apertura al dolor


Nosotros no meditamos para ver el cielo, sino para terminar con el sufrimiento.
El verdadero fundamento de la enseñanza consiste en observar al "yo" como algo vacío. Pero las personas vienen a estudiar el Dhamma para incrementar la propia opinión de su yo, de modo que no quieren experimentar ni sufrimiento ni dificultades. Quieren que todo sea cómodo y agradable. Ellos querrían trascender el sufrimiento, pero si todavía hay un "yo", ¿Cómo podrán hacerlo alguna vez?
No Ajahn Chah (Agregaría un pequeño aporte de la psicoterapia, los yoes se forman y transforman en relación a los contextos, por eso podríamos preguntarnos; hay un yo? no !, ya que cambia y no tiene una entidad fija, la pregunta fundamental es, si el cambio es la vida y la muerte es lo que se estanca, existe algo que no cambia? Y qué hace que nos estanquemos en lo viejo? en realidad la muerte no existe ya que no se estanca nada!, Entonces si algo se detiene hay puesta energía para lograr eso, represión, miedo... si miramos lo que le pasa al cuerpo al morir nos daremos cuenta de la transformación inmediata, lo que existe en todo caso es el instante de transformación, se necesita el contraste, el sufrimiento para experimentar la ruptura de los yoes, para experimentar el instante de transformación y desarrollo expansivo (amor) de la conciencia. Si un hijo se queda viviendo en la casa con su mamá toda la vida, cómodo, con comida calentita, y demás cosas, no hay grieta, no hay malestar que lo impulse a desarrollarse, lo mismo pasa en el útero. Experimentar el sufrimiento, abrirnos plenamente es el camino de transformarnos sin resistencia, abrirnos al dolor, es el desafío del adulto que quiere sanar y transformarse. 


Salir del estancamiento

Una vez que se cuenta con el inicio del movimiento, una cosa viene tras otra sin interrupción. Aristóteles 


No es necesario que el niño sea severamente abusado, para recibir un trauma.

Hemos observado individuos cuya historia de la familia de origen no fue tan dramática, pero que sin embargo se ven seriamente afectados. Estos individuos provienen de familias narcisistas, en las cuales la disfunción fue pervasiva (invasiva, permeable, penetrante) y, sin embargo, encubierta. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman
(cabe mencionar que a mayor sumatoria de traumas, a mayor cantidad de tiempo y repetición de los mismos, a más adultos significativos disfuncionales que traumatizan, a edad más temprana de las vivencias traumáticas, a mayor soledad o ausencia de testigos amorosos del sufrimiento infantil = mayor disociación y mayor daño interno, en estos casos severos lleva bastante tiempo ir recomponiendo el núcleo verdadero, es posible únicamente paso a paso, el arte y la creatividad es una manera de recomponernos)Entre () es agregado.


Nuestros hijos adolescentes muchas veces descargan la bronca con las personas que tienen más confianza, con quién otro sino?

"Cuando la situación nos da indicios de que nuestro hijo adolescente empieza a mostrar sus sentimientos, lo mejor es quedarse al lado suyo. La idea no es hablar demasiado, excepto para decirle cuánto sentimos que las cosas no vayan como él las quiere. No es bueno tratar de ignorar el dolor. Un proceso natural ha entrado en acción. Nuestro hijo está expulsando los sentimientos que lo perturban de tal manera que le han destruido la confianza y el buen juicio" "la mayoría de ellos sienten que sus padres son parte del problema, no parte de la solución. Si nuestro hijo siente la suficiente confianza para desahogar los sentimientos que lo agobian, es muy probable que seamos atacados como causante de ellos. Esto es una de las ironías de ser padres. Cuando hemos logrado formar una fuerte conexión con nuestro hijo, este se siente seguro para contarnos las veces en que ha sido herido, y en su opinión, somos culpables de esas heridas. No esperemos que lo que dice tenga sentido. Para poder echar fuera su dolor, necesita hablar, llorar y rabiar. Para lograrlo necesitará a su lado alguien a quien culpar. Si no lo tomamos de manera personal y seguimos escuchando con cariño, es probable que nuestro hijo herido empezará a llorar, a rabiar o a temblar hasta deshacer la tensión" P.WIPFLER, 


Autoimagen dañada

Carol había interiorizado la imagen de sí misma que le había transmitido el padre: la de un ser humano indigno y repulsivo. Como resultado de ello, la mayor parte de su vida adulta había estado dedicada a una infructuosa búsqueda del amor que su padre le había negado de niña. Carol escogía a hombres crueles, agresivos o distantes -como su padre- y procuraba obtener de ellos el amor que él jamás le había dado. Si esperaba que el padre o los hombres que escogía para reemplazarlo -le expliqué- la hicieran sentirse a gusto consigo misma, estaba supeditando a ellos su autoestima. No se necesitaba ser un genio para comprender cuán destructiva había sido aquella influencia. Carol tenía que recuperar el control de su autoestima, enfrentándose con las creencias negativas que el padre había sembrado en ella cuando niña. Durante los meses siguientes llegó, poco a poco, a darse cuenta de que su autoestima no estaba perdida: simplemente, la estaba buscando donde no correspondía. SUSAN FORWARD


Una mente abierta y flexible

El opacamiento de la realidad por el volumen de información que ésta produce o por el limitado alcance de nuestros propios sistemas perceptivos no es ni la única ni la más grave causa de desinformación e ignorancia. Más confusos y problemáticos son hasta el presente los efectos de los patrones angustiosos que distorsionan nuestra interpretación de la información recibida.
Casi con seguridad los patrones angustiosos nos afectaban incluso antes de que nuestra inteligencia flexible se desarrollase por completo. La angustia se perpetuaba probablemente mucho antes de nuestro pleno desarrollo como especie por el mecanismo tan familiar (para nosotros/nosotras) de actuar contra otra persona una herida previamente infligida a nosotros/ nosotras. Posiblemente nunca hasta la fecha en la historia de la humanidad tuvo un ser humano inteligente recién nacido la oportunidad de contemplar la realidad por más de unos instantes en un momento dado sin la intromisión de un patrón de angustia o la angustiosa distorsión de la información brindada por otros seres humanos. Harvey Jackins 


RESPETA A LOS NIÑOS

Crecerán respetándose a sí mismos y a los demás.
(aun si . . . la gente te mostró a TÍ poco respeto cuando eras niño y aunque no todos lo hagan ahora.) Marjon Riekerk 


Una mente libre, flexible, creativa, abierta, inteligente, el estado en el que nacen todos los niños.


Dificultades para sentir, identificar y expresar lo que sentimos

Con el tiempo, estos niños aprenden que sus sentimientos tienen un valor muy pequeño o hasta negativo. Comienzan a desprenderse de sus sentimientos, a perder el contacto con ellos. Por lo general, esta negación de sentimientos es funcional para el niño, ya que expresarlos sólo alimenta el fuego. En lugar de entender, de reconocer, de validar sus propias necesidades, estos niños desarrollan un sentido exagerado de su impacto en las necesidades de sus padres, de hecho, se convierten en un reflejo de las necesidades emocionales de sus padres. Las necesidades del padre se convierten en un blanco en movimiento en el cual el niño refleja un sentido de error o falla, sienten que ellos son los que se equivocan. Además, no llegan a aprender cómo validar sus propios sentimientos y cómo satisfacer sus propias necesidades. Con el tiempo, los niños sufren un adormecimiento semi-permanente de sus sentimientos. En la edad adulta estos individuos pueden no llegar a saber lo que sienten, excepto por ciertos grados de desesperación, frustración y insatisfacción. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


Incesto

El incesto sólo puede existir donde hay una conspiración de silencio, y acabar con ese silencio es vital para llegar a romper el ciclo. SUSAN FORWARD Padres que miran a sus hijos sexualmente, que tocan, que se masturban frente, que tiene relaciones sexuales de pareja sin intimidad y frente a los niños, que hacen comentarios sexuales íntimos abiertos, que espían a sus hijos, que abusan sexualmente; desde tocar, hacerse tocar y hasta penetrar. Padres que masturban a sus hijos y se hacen masturbar por estos. Padres que miran pornografía delante de sus hijos. Entre otra maneras de abuso sexual intrafamiliar. En todas las modalidades encontramos; el silencio, la mentira, las amenazas, la humillación, la violencia, la seducción, la complicidad de otros adultos que callan. La soledad del niño y su sufrimiento...


Alice Miller, la historia de nuestra niñez

El acceso a la historia de nuestra niñez nos proporciona la libertad de sernos fieles, es decir, de reconocer y experimentar nuestras emociones y actuar conforme a nuestras necesidades, esto nos garantizará la salud y también relaciones auténticas y reales con nuestros allegados. Dejaremos de despreciar nuestro cuerpo y nuestra alma, de descuidarnos o incluso de tratarlos de la misma forma -con impaciencia, mal humor y humillaciones- con la que nuestros padres trataban al niño pequeño, que todavía no podía hablar ni dar explicaciones. [...] Ningún medicamento podrá informarnos sobre los orígenes de nuestro conflicto o nuestras enfermedades. Un medicamento sólo puede enmascarar estas causas y mitigar el dolor -durante cierto tiempo-. Pero las causas, que nunca hemos llegado a reconocer, siguen estando activas y continúan enviándonos señales. Alice Miller


Hijos de familia narcisista

Hemos hallado que, en la familia narcisista, las necesidades de los niños sólo son secundarias con respecto a la de los padres, pero por lo general son problemáticas para estos últimos. Si uno quiere rastrear la familia narcisista en cualquiera de las escalas del desarrollo bien conocidas (como por ejemplo la de Maslow o la de Ericsson), uno ve que las necesidades más fundamentales del niño, aquellas de confianza y seguridad, no están satisfechas. Además, la responsabilidad de la realización de estas necesidades, cambia del padre hacia el hijo. En esta situación familiar, el niño debe ser reactivo a las necesidades de los padres, en lugar de ser lo que corresponde, es decir, que los padres deben responder a las necesidades del niño. De hecho, la familia narcisista está consumida en tratar con las necesidades emocionales del sistema parental. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


El ciclo de aprendizaje a no confiar funciona algo así para los niños de familias narcisistas:

Estoy dolido. No hay nadie ahí afuera que me cuide realmente. Cada vez que me permito tener sentimientos, salgo herido. No quiero sentir. No sentiré. No tengo sentimientos. Si no puedo sentir, no estoy. No estoy, pero puedo observar y adaptarme. Puedo perderme, y ser el que tenga que ser para sobrevivir. Entonces podré tener una relación. Tengo una relación, pero no puedo confiar en ella (tal vez me hiera), y no puedo confiar en mi (no estoy). Así que no puedo dejar que se acerque demasiado; tal vez descubra que no estoy. Para protegerme, entonces, a pesar de ansiarlo desesperadamente, no puedo tener una relación amistosa e íntima. Así que saboteo la relación. Pierdo mi relación. Esto es doloroso (y el ciclo se repite). Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


Un testigo de la violencia es una víctima de esa violencia. JOHN BRADSHAW


El espejo paterno y materno

Todo niño necesita sentirse amado incondicionalmente:, cuando menos al principio de su vida. Si no puede verse reflejado en su padre, el niño no tendrá la manera de saber quién es él. Cada uno de nosotros fue un nosotros antes de convertirse en un yo.  

Necesitábamos un rostro-espejo que reflejara todas nuestras partes. Necesitábamos saber cuánto importábamos, que nos tomaban en serio, qué parte de nuestro ser era aceptada y merecedora de cariño. También necesitábamos saber que podíamos depender del amor de nuestros padres. Éstas fueron nuestras saludables necesidades narcisistas. Si no fueron satisfechas, nuestro sentido de YO SOY resultó. perjudicado.

El niño despojado de su narcisismo posteriormente contaminará al Adulto con un insaciable afán de amor, atención y afecto. Las demandas de ese niño que vive en su interior sabotearán sus relaciones de adulto porque, no importa cuánto amor se le dé, nunca será suficiente. El adulto, despojado cuando niño de su narcisismo, no puede ver satisfechas sus necesidades porque realmente son necesidades de un niño Y los niños necesitan a sus padres todo el tiempo. Sienten esta necesidad por naturaleza, no por elección. JOHN BRADSHAW


Vale más que todo el oro del mundo.

Niños que son realmente queridos, aunque en momentos de enfado pueden conscientemente sentir y proclamar que se los descuida, inconscientemente se saben valorados. Y este conocimiento vale más que todo el oro del mundo.
En efecto, cuando un niño sabe que es valorado, cuando siente en lo más profundo de su ser que es valorado, se siente en verdad valioso.
El sentimiento de ser valioso -«Soy una persona valiosa»- es esencial para la salud mental y es la piedra angular de la autodisciplina. Este sentimiento es un producto directo del amor parental y debe adquirirse durante la niñez; se trata de
una convicción muy difícil de adquirir durante la edad adulta. )
A la inversa, cuando los niños aprendieron en virtud del amor de sus padres a sentirse valiosos, es casi imposible que las vicisitudes de la vida adulta les destruyan esa convicción. El sentimiento de ser valioso constituye una de las bases de la autodisciplina porque, cuando uno se considera valioso, se
cuida a sí mismo de todas las maneras que sea necesario. La autodisciplina implica estimarse y cuidarse a sí mismo. M. Scott Peck


Auto observación

Ruido. A usted le agrada el sonido de los pájaros pero no el de los automóviles. Le tiene miedo a la gente y a los ruidos y por lo tanto le gusta vivir sólo en al bosque. Libérese del ruido y cuide al bebé. El "bebé" es su práctica. No Ajahn Chah 


Amar a los niños

»Tendría que haber un primer mandamiento que proclamara: «Honra a tus hijos para que, más adelante, no tengan que construir muros internos para protegerse del dolor pasado y no tengan que defenderse de enemigos fantasma con armas espantosas que podrían destruir el mundo.» Alice Miller 


¿Qué camino tomar?

Con frecuencia debemos elegir el menor de entre dos males, pero la elección está aún en nuestras manos.Cuando tratamos de eludir la responsabilidad de nuestra propia conducta procuramos transferir esa responsabilidad a otro individuo, organización o entidad. Pero eso significa renunciar a nuestro poder en favor de esa entidad, sea el destino, sea la sociedad, sea la administración, la empresa para la que uno trabaja o nuestro jefe. Por eso resulta apropiado el título que dio Erich Fromm
a su estudio sobre el nazismo y el autoritarismo: El miedo a la libertad. Al querer eludir el sufrimiento que produce la responsabilidad, millones y hasta miles de millones de seres humanos intentan diariamente huir de la libertad. M. Scott Peck 


Poner fin a un vínculo es poner fin, punto.

Cuando una mujer recibe treinta mensajes de su perseguidor sin contestar a sus llamadas, pero finalmente cede y le llama, no importa que diga, él interpreta que llegar a ella cuesta dejar treinta mensajes. Para este tipo de hombres, cualquier contacto se considerará como un progreso. Gavin de Becker 


El miedo a abrirnos

[...] Los hijos de familias narcisistas necesitan aprender a discriminar y no absorber cada opinión negativa y directiva que reciben. Una vez nos abrimos demasiado. Luego pasamos a cerrarnos casi por completo y a ponernos la defensiva. El encierro conlleva al aburrimiento y a la ausencia de emoción. Debemos encontrar un equilibrio en donde las cosas entren en un nivel consciente y sean sujetas a una evaluación antes de que las aceptemos como parte de nuestro ser. No necesitamos absorber lo que no nos parece válido.En difícil encontrar el equilibrio. Nos hemos criado dentro de extremos y no conocemos el término medio. Cuando la vida es fácil, este último se establece fácilmente. Cuando la vida es difícil, necesitamos trabajar para hallarlo. [...]
E Golomb 


Se aprende a amar


La meditación es apertura al dolor

La gente dice que la enseñanza del Buda es verdad, pero que resulta imposible practicarla en el ámbito social. Dicen cosas como: "Soy joven, así que no tengo ocasión de practicar, pero cuando sea viejo, practicaré". ¿Diría usted: "Soy joven, así que no tengo tiempo para comer?" Si yo le clavase una estaca ardiente, ¿diría: "Estoy sufriendo, es verdad, pero debido a que vivo en el ámbito social no puedo sacármela de encima?" No Ajahn Chah 


Como si

La adaptación a las necesidades de los padres conduce a menudo (aunque no siempre) a [...] lo que con frecuencia se ha descrito como el «falso Yo». La persona desarrolla una conducta en la que sólo muestra lo que de ella se desea, y se fusiona totalmente con lo mostrado. El verdadero Yo es incapaz de desarrollarse y diferenciarse porque no puede ser vivido. Alice Miller 


¿Qué le ocurre a este maravilloso comienzo en el que todos somos "poesía en sí"?

¿Cómo se convierten todos esos pequeños traviesos en asesinos, adictos, delincuentes sexuales, crueles dictadores o políticos moralmente degenerados? Los vemos a todos ellos alrededor de nosotros: tristes, temerosos, titubeantes, ansiosos y deprimidos, llenos de anhelos indescriptibles. Sin duda, esta pérdida de nuestro potencial humano innato es la mayor tragedia de todas. Mientras más sepamos cómo perdimos nuestra espontánea brillantez y creatividad, más posible será hallar maneras de recobrarías. Hasta podremos ser capaces de hacer algo para evitar que en el futuro esto les suceda a nuestros hijos. JOHN BRADSHAW 


El camino interior

El Camino está en nosotros mismos. Si se continúa asiduamente el ejercicio de asentarse (presencia en el hara ) el Camino se revelará por sí mismo. K.G. Durckheim 


La Humanidad huye del dolor.....


Mientras más temprano ocurre la: represión, más destructivas son las emociones reprimidas. Estas emociones que no han sido expresadas son lo que yo denomino dolor original". El rescatado dolor original pretende re experimentar estos traumas iniciales y expresar las emociones reprimidas. Una vez que esto se logra, la persona ya no tiene que actuar ni interior ni exteriormente las emociones reprimidas. JOHN BRADSHAW 


Sacar la basura diariamente

Recuerde que usted no medita para "obtener" nada, sino para "quitarse" cosas de encima. Lo hacemos, no con deseo, sino con desprendimiento. Si "quiere" alguna cosa, no la encontrará. No Ajahn Chah 


El veneno de la idealización.

Es el caso, por ejemplo, de una madre profundamente insegura en el plano emocional, que, para mantener su equilibrio sentimental, dependía de un comportamiento determinado o de cierta manera de ser de su hijo. Esta inseguridad podía muy bien quedar oculta, de cara al niño y a todo el entorno, tras una fachada de dureza, autoritarismo e, incluso, totalitarismo. A esto se añadía una asombrosa capacidad del niño para captar y responder con intuición, o sea, también en forma inconsciente, a esta necesidad de la madre o de ambos padres, es decir, para asumir la función que inconscientemente se le encomendaba. De este modo el niño se aseguraba el «amor» de los padres. Sentía que lo necesitaban, y eso daba justificación existencial a su vida. Alice Miller 


Herida en el modelo masculino...

El niño herido que subyace en nosotros es causa importante de una conducta adictiva. Yo me convertí en alcohólico desde muy joven. Mi padre, también alcohólico, me abandonó física y emocionalmente cuando yo era un niño. Sentía que yo no valía nada, porque él nunca estuvo presente y yo no tuve un modelo de conducta para seguir; nunca me vinculé con él, nunca experimenté lo que era ser amado y apreciado por un hombre.
Por lo tanto, nunca me amé a mí mismo verdaderamente como hombre.
En mi adolescencia me relacionaba con otros muchachos que no tenían padre. Tomábamos bebidas alcohólicas y nos divertíamos con prostitutas para demostrar nuestra hombría. De los quince a los treinta años, bebí y también consumí drogas. En 1965 dejé de tomar y de consumir drogas. No obstante, conservé mi conducta
adictiva. Fumaba, trabajaba y comía compulsivamente. JOHN BRADSHAW 


Psicoterapia

La psicoterapia consiste, entre otras cosas, en un proceso de revisión de mapas. Los pacientes recurren a la terapia porque su mapa evidentemente no le da buenos resultados. M. Scott Peck 


El trabajo con el espacio vacío en psicoterapia

Una vez que usted entiende el no-ser, el agobio de la carga de la vida se va. Estará en paz con el mundo. Cuando vemos más allá del "yo" no nos aferramos más a la felicidad, y por eso podemos ser verdaderamente felices. Aprender a dejar ir sin luchar, sencillamente dejando ir, ser precisamente como es usted - sin aferrarse, sin apegarse, libre. No Ajahn Chah


¿Cómo ayudar a nuestros hijos a sanar?

Una vez que los padres hayan reconocido el daño causado se superarán muchos de los obstáculos que antes parecían insalvables lo que equivale a un proceso de curación espontánea. Es cierto que este mérito se espera de los terapeutas, pero ellos no podrán conseguir tales objetivos sin la ayuda de los padres. Muchas cosas cambian cuando los padres se dirigen al niño mostrando empatía por sus sentimientos y admiten sus errores con honestidad sin decir: «Tú nos forzaste a ello con tu comportamiento». El niño tendrá entonces modelos de comportamiento con los que orientarse; no se intenta eludir la realidad, no se trata de «reparar» al niño para que sea más del gusto de los padres, sino que se la ha mostrado que la verdad se puede mostrar con palabras y tiene un evidente poder de curación. Y, sobre todo, el niño ya no necesita sentirse culpable de los errores de los padres si éstos han admitido su culpa. Un gran número de las depresiones que padecen los adultos provienen, precisamente, de estos sentimientos de culpa.[... ]
El mejor momento para plantear una conversación con los propios hijos sobre las heridas provocadas sería probablemente entre los cuatro y los doce años, es decir, antes de la pubertad. Pasada la adolescencia, el interés por estos hechos probablemente disminuirá. Alcanzada la edad adulta, quizá se haya cimentado ya la defensa contra el recuerdo del daño sufrido en los primeros años de vida, puesto que ven cómo se acerca la posibilidad de tener pronto sus propios hijos y de experimentar ellos mismos, como padres, el papel del fuerte, olvidando para siempre su impotencia.[...] Alice Miller 


La vergüenza recurrente.

Cuando tenía cerca de dos años [..] aprendí a contenerme excesivamente. Ahogué mi sentido de autonomía transformándome en un niñito obediente. Fui el "pequeño ¨ayudante" de mamá y el "niño bueno" de la abuela. Me volví sobre adaptado. Mi niño maravilloso se escondió. Cuando trataba de ser desordenado, de reír estrepitosamente, de expresar mi ira, me sentía
avergonzado. El control de mis esfínteres debió de ser una pesadilla. Durante años, he temido ir a un baño en donde alguien pueda enterarse de lo que estoy haciendo. Cuando era niño, pedía a los miembros de mi familia que no entraran en el baño conmigo, y me encerraba. Ésta no es una actitud instintiva normal. Siempre hacía correr el agua en el inodoro para que nadie me oyera orinar. Para vaciar el intestino, hubiera deseado contratar una banda de música. Pensaba que mi cuerpo era malo, o cuando menos sucio. Mi tradición religiosa veía la vida humana como un valle de lágrimas. JOHN BRADSHAW 


Ser humanos imperfectos

Hasta que usted no esté dispuesto a aceptar sus identidades más ¨débiles e inútiles¨, no será verdadera ni completamente fuerte. Una parte de su energía se dedicará a rechazar la otra parte de usted mismo. Se requiere mucho tiempo, energía y fuerza para mantener esta guerra interna. Con todo lo paradójico que parezca, su fuerza sólo surgirá aceptando su debilidad. JOHN BRADSHAW Gloria a Dios por las cosas salpicadas de color,
Por los cielos de dos colores como una vaca con manchas;
Por los lunares rosas que vetean las truchas;
Por el carbón que crepita; por las alas del gorrión;
Todo es inconstante, moteado (¿alguien sabe la razón?) GERARD MANLEY HOPKlNS 


Las etiquetas destructivas

( Sos una porquería, no servís para nada, gorda/o ,como te gusta comer, no haces nada bien, siempre lo mismo con vos, sos una puta, sos un boludo, no se para que te tuvimos, todo es tu culpa, no haces una bien, ya no sabemos que hacer con vos, sos un desastre, salí de acá, con todo lo que hacemos por vos, me desvivo por vos y me haces esto, siempre lo mismo con vos, todo mal, siempre haciendo cagadas vos, sos mi cruz, por qué me haces esto a mí, no te importa todo lo que sufrimos?.....entre otras.)
Erradicar [el introyecto] en forma deliberada requiere de reflexión y esfuerzo (observación) . Debe identificarlo como algo externo a usted mismo (la separación de la parte internalizada es lenta, abrir un espacio entre, eso permite movernos y cambiar) Mientras lo vemos como nuestro, estamos en desventaja(en realidad los yoes son siempre partes nunca la totalidad por suerte!). Si lo vemos como un no-ser, una identificación que nos conduce a adoptar papeles, sentimientos y comportamientos inaceptables, entonces podremos trabajar con él (el modelo implica cuestionar lo aprendido no aceptar aquello que no nos hace bien ) Pero etiquetarlo de no-ser es difícil, ya que inconscientemente vemos al introyecto como un aspecto de nuestro padre/madre narcisista. ¿Qué hacer cuando la lealtad hacia nuestros padres se opone a la lealtad hacia nosotros mismos? (conformar una lealtad férrea con nosotros mismos!) Nos han enseñado a no ponernos nunca en primer lugar. El padre narcisista nos llamaba egoístas si lo hacíamos.
A veces vemos al introyecto como una parte de nosotros mismos (aparece la desesperanza y la depresión), y otras no (aparece la fuerza y la confianza) [...] La batalla puede durar toda una vida, pero eso no es necesario (la lucha puede ser transformada en auto observación, profundidad, compasión hacia nosotros ). [...]
El introyecto es despiadado. En muchas ocasiones, usted tendrá que luchar contra su fuerza (aquí luchar significa no creerle, cuestionarlo, separarse de esa parte, acordarse que esa parte se transforma en un parásito, su poder se basa en la no separación y en la creencia o identificación de la parte con el ser, de esa manera nos quita energía, se arma el circuito no puedo, no voy a poder), la cual desea oprimir el ser. El introyecto se activará y volverá a bajarlo de un golpe. Esta posición que usted se verá asignada es lo que el padre narcisista desea. [...] E. Golomb
Entre () es agregado


La búsqueda de la verdad

La verdad o la realidad se evita cuando resulta dolorosa. Podemos revisar y corregir nuestro mapa sólo cuando tenemos la disciplina para superar ese dolor. Pero para adquirir semejante disciplina es necesario que nos entreguemos enteramente a la verdad. Es decir, siempre debemos considerar que la verdad (determinada de la mejor manera posible) es más importante, más vital para nuestro interés que nuestro bienestar. Y a la inversa, siempre debemos considerar nuestra desazón personal relativamente poco importante e, incluso, acogerla de buen grado para ponerla al servicio de la búsqueda de la verdad. La salud mental es un proceso continuo de dedicación a la realidad a toda costa. ¿Qué significa una vida de total consagración a la verdad? Significa ante todo una vida de continuo y riguroso autoanálisis. Conocemos el mundo sólo a través de nuestra relación con él.
Por eso, para conocer el mundo debemos analizar no sólo éste sino también al analista.
Una vida de total dedicación a la verdad significa también una vida en la cual el individuo esté dispuesto a aceptar que le pidan cuentas. La única manera de estar seguros de que nuestro
mapa de la realidad es válido consiste en exponerlo a la crítica y al cuestionamiento de otros cartógrafos. Otra característica de la naturaleza humana -acaso la que nos hace más humanos- es nuestra capacidad para hacer cosas innaturales, para trascender y, por lo tanto, para transformar nuestra propia naturaleza. M. Scott Peck


Hacia dónde voy?

Al principio usted se apura para avanzar, se apura para regresar y se apura para detenerse. Usted continúa así con la práctica hasta que llega a un punto donde parece que no se trata de avanzar, ni de regresar, ¡ni tampoco de detenerse! Se terminó. No hay un detenerse, ni un ir hacia delante, ni un volver atrás. Se terminó. En ese momento usted se dará cuenta de que allí, en realidad, no hay nada de nada. No Ajahn Chah 


Vivir el ahora

Queremos pasar página y vivir en paz. Todos querríamos esto y sería muy bonito que funcionase. Pero no funciona así. Nunca lo hará. ¿Por qué? Porque la rabia, como todas las emociones, no se deja dictar ni manipular, es ella la que nos dicta a nosotros, nos obliga a sentirla y a comprender sus causas. [...] Podemos, no obstante, tratar de reprimir nuestra ira, pero las consecuencias serán enfermedades, adicciones o crímenes. [..] La infancia no es sólo una etapa de la vida, es la base de toda nuestra vida, uno no puede «librarse» de ella, pero sí puede integrarla, ser consciente de cómo transcurrió. En mi opinión es necesario hacerlo para evitar más enfermedades y sufrimientos. Alice Miller 


Miedo al abandono y temor a quedar atrapados

Muchos adultos que albergan en su interior frustraciones infantiles se mueven entre el miedo al abandono y el temor a quedar atrampados. Algunos están permanentemente aislados por su miedo a ser agobiados por otra persona. Otros se niegan a dejar uniones nocivas por su terror a
estar solos. La mayoría fluctúa entre los dos extremos... JOHN BRADSHAW  


Rescatar el dolor original para abrirnos a la vida

La tragedia mayor radica en no saber quién es usted. Los rígidos papeles que uno representa en el sistema familiar durante la adolescencia se convierten en la identidad más consciente que tiene usted. De hecho, esos papeles se convierten en adicciones. Al desempeñar el papel usted siente
que importa. Si dejara el papel tocaría el profundo depósito de vergüenza tóxica que lo une a su dolor original, cuyo núcleo es la herida espiritual. Cuando usted perdió su identidad (Yo Soy), dejó de importar. JOHN BRADSHAW


Confiar en el miedo.La intuición apoyada en la percepción realista.

¿Puedes imaginarte un animal reaccionando ante el miedo de la manera en que lo hacemos las personas, con desdén y fastidio en vez de atención? Ningún animal salvaje, invadido de repente por el miedo, malgastaría su energía mental en pensar: Probablemente no sea nada. Sin embargo, nos regañamos a nosotros mismos. En lugar de estar agradecidos por disponer de un poderoso recurso interno, por ese cuidado de uno mismo, en vez de acariciar la posibilidad de que nuestra mente en realidad trabaje para nosotros y no sólo nos juegue malas pasadas, nos apresuramos a ridiculizar el impulso. Nosotros en contraste con el resto de las criaturas de la naturaleza, optamos por no analizar, incluso ignorar, los avisos de supervivencia. La energía mental que empleamos en buscar una explicación inocente a todo podría dedicarse de forma más constructiva a evaluar el entorno (datos observables, conductas, incongruencias)para detectar información importante. Gavin de Becker 


Teoría y práctica:


La primera conoce el nombre de la planta medicinal y la segunda sale a encontrarla y la utiliza. No Ajahn Chah 


La verdad sana

El niño necesita algo más que un comportamiento adecuado para completar su desarrollo emocional y alcanzar una verdadera madurez. Para no convertirse en víctima de depresiones, de trastornos alimenticios ni tampoco de la adicción de drogas, el niño necesita tener acceso a su historia. Creo que, en el caso de niños que han sufrido maltrato alguna vez, hasta los esfuerzos pedagógicos o terapéuticos mejor intencionados terminan fracasando si nunca se aborda el tema de la humillación vivida, es decir, si dejamos al niño solo con su experiencia. Para superar esta sensación de aislamiento (hallarse solo con su secreto), los padres deben encontrar el valor para reconocer su error ante el niño. Esto transformaría completamente la situación. En una tranquila conversación podrían decirle al niño, por ejemplo: "Te pegábamos cuando eras pequeño porque a nosotros también nos educaron así y pensamos que eso era lo correcto. Ahora sabemos que no deberíamos haberte pegado nunca y sentimos mucho haberlo hecho, haberte humillado y hecho daño, no lo haremos nunca más. Te pedimos que nos recuerdes esta conversación, si alguna vez corremos el peligro de olvidar nuestra promesa". Alice Miller 


Las defensas nos salvan y nos aprisionan

Cuando se lastima a un niño mediante abuso o descuido, se violan
sus límites, y él se vuelve temeroso de ser abandonado o encerrado. El padre de Gladys nunca estaba en casa. Su adicción al trabajo se
había adueñado de su vida. Su ausencia hizo que Gladys creara un padre de fantasía (idealización) Actualmente se halla en su tercer matrimonio. Debido a que sus ideas acerca de los hombres son irreales, ningún hombre ha satisfecho sus esperanzas (repite el abandono emocional). JOHN BRADSHAW Entre () es agregado. (El texto muestra la relación entre la herida emocional y el estilo defensivo que nos aprisiona siendo adultos, al rescatar el dolor original, las defensas pierden un poco de fuerza {el miedo, el dolor, la tristeza, activan las defensas que evitan que nos sintamos vulnerables nuevamente} luego es importante aprender habilidades sociales, maneras de comunicarnos, generar relaciones sanas distintas al modelo propuesto por la familia, límites nuevos de esa manera la defensa se afloja poco a poco, es el trabajo más laborioso!) (las defensas nos salvaron en la infancia hoy nos aprisionan) 


Padre/madre narcisista. Lo que quedó.

S


Si usted nota un problema en su conducta, este no es equivalente a ser realmente eso. Un
narcisista confunde su conducta con su ser, lo que lo convierte en alguien incapaz de ver las dificultades. [...] (el narcisista proyecta su mundo oscuro y devastado sobre los hijos, también puede idealizar a alguno produciendo daño en, y entre los hermanos) [...] Enfréntese con lo que le da miedo, y hágalo hasta que el miedo se agote.(levantarse y seguir) Si lo que teme es la voz de castigo de su introyecto negativo, no salga corriendo, no discuta ni llore ante su ataque.(llorar aquí es decirnos; no puedo, no me sale nada bien) La adulación (a los padres)por miedo le otorga poder ( a los padres). Usted lloraba para inspirar lástima en sus padres.(genuina necesidad en la infancia) Es la intimidación de la inseguridad lo que confirmaba su grandeza(son grandes cortan y cabezas ,impidiendo la grandeza de los demás en la familia). Ellos se sentían alagados por el poder que tenían sobre usted. (triste y real, se llama crueldad)
[...] Si usted apoya al introyecto dejando que sus comentarios peyorativos lo golpeen, está intercambiando castigo por la esperanza de ser amado. Si abandona la búsqueda de la libertad,(liberarse de los miedos y las imposibilidades) siempre sentirá la falta de amor. Una y otra vez lo intenta, pero una vez que se rinda a la búsqueda de amor del narcisista, se sentirá vacío, lo cual es hiriente y le hará preguntarse de qué vale vivir (desesperanza). Es hora de hacer el duelo de lo que nunca recibirá. Al hacer el duelo usted acepta que el padre narcisista nunca le dará tanto amor como el que usted necesita.(cambiar la autodestrucción por autonutrición) No hay más chances de obtener el amor que siempre estuvo ausente. Una vez que haya sufrido la pérdida, va a poder avanzar. Una pérdida conocida sana con el tiempo.(aquí se llora de tristeza)
Al venir de una infancia de penas frecuentes, con un contacto físico mínimo y de poca comprensión, usted apenas si puede tolerar sus sentimientos.(se confía con el tiempo en uno y poco a poco en otros,) Duda y vuelve a la voz destructiva del introyecto o escoge una pareja narcisista. [...] (o no confía en nadie o confía ciegamente, el camino del medio es la vía) (la repetición eligiendo vínculos narcisistas es ceguera emocional) E Golomb Entre () es agregado 


No siempre podemos correr del peligro

Tu juego perverso me atrapó (perverso=mentira).
Somos vulnerables y eso nos abre a la vida, no somos de titanio!.
Los niños creen en que son responsables (pensamiento mágico, egocéntrico) 


Prevención de la violencia

¿Queremos trabajar previniendo la violencia? (no creo en la genética del mal, si creo en la interacción entre genética y ambiente) La conducta ofensiva, la principal fuente de destrucción humana, es el
resultado de la violencia padecida en la infancia y del sufrimiento y dolor
experimentados por esa situación . .. otrora el niño herido e impotente se convierte en el adulto ofensor. Es necesario comprender que cuando un pequeño es objeto de cualquier tipo de abuso, en realidad se lo está
preparando para que sea un ser ofensivo. El psiquiatra Bruno Bettelheim acuñó una expresión para este proceso: "identificación con el ofensor". La violencia física, sexual o emocional es tan aterrorizante, que el niño pierde su identidad cuando sufre un abuso. Para sobrevivir al dolor. El pequeño se identifica con el ofensor. JOHN BRADSHAW 


El camino hacia sí mismo

Fui por todas partes buscando lugares para meditar. No me di cuenta de que el lugar ya estaba allí, en mi corazón. Toda la meditación está allí, dentro de usted. Nacimiento, vejez, enfermedad y muerte, están justo allí, dentro de usted. Viajé por todas partes hasta que estuve a punto de caer muerto de cansancio. Sólo entonces, cuando me detuve, encontré lo que estaba buscando, dentro de mí. No Ajahn Chah 


La riqueza de la verdad

La información aportada por los padres no supone ningún descubrimiento para los niños, pues hace tiempo que su cuerpo conocía estos hechos. No obstante, el valor de los padres y su decisión de afrontar el tema tendrá indudablemente un efecto benéfico y liberador que durará mucho tiempo. Asimismo, al niño se le proporciona un modelo, no con palabras, sino con el comportamiento: valor cívico y respeto por la verdad y por la dignidad del niño en lugar de violencia e incapacidad de controlar las emociones. Como todos los niños aprenden del comportamiento de los padres y no de sus palabras, una confesión de estas características sólo puede tener consecuencias positivas. Antes el niño estaba solo con un secreto que ahora ha sido articulado y forma parte ya de una relación basada en el respeto mutuo y no en el ejercicio del poder. Las heridas silenciadas hasta entonces podrán curarse, porque ya no están almacenadas en el inconsciente. Cuando estos niños -poseedores de mayor información- se conviertan en padres, ya no correrán el riesgo de repetir forzosamente el comportamiento, a veces tan brutal y perverso, de sus padres, pues las heridas reprimidas ya no los empujarán a ello. El arrepentimiento de los padres han cancelado sus trágicas historias despojándolas de su peligrosa actividad. Alice Miller


¿Problemas con la intimidad y la confianza?

Para el niño de una familia narcisista las relaciones íntimas son un problema. Los niños de estas familias han aprendido a no confiar. Por lo tanto, durante el estado adulto, no importa cuánto quieran formar relaciones cercanas y amorosas, siempre tienen dificultad para bajar las barreras a la confianza que ya han erguido hace mucho tiempo. El sobreviviente del sistema de una familia narcisista tiene dos opciones, ya sea aprende a no confiar o una vez que confía se le enseña a que no confíe más, esto sería lo contrario a lo que sería no aprender a confiar nunca. Cuando son bebés o niños pequeños, muchos sobrevivientes fueron bien alimentados, los mantuvieron en un lugar cálido, se les mimó, se les trató bien. Un niño dependiente, necesitado (como somos todos), es una mínima amenaza para el sistema de los padres: las necesidades son simples y el sistema parental es capaz y además quiere satisfacerlo. Pero a medida que el niño crece y busca diferenciarse de los padres, las necesidades comienzan a ser más complejas. El sistema parental puede ser francamente incapaz de ocuparse de estas necesidades, o puede verse amenazado por éstas y sentirse más y más ofendido. A esta altura la responsabilidad de satisfacer las necesidades comienza a tornarse del hijo hacia el padre y la erosión de la confianza comienza.
Mientras que ciertos comportamientos obvios (emborracharse o avergonzar al niño) van a producir obviamente una crisis de confianza del niño. Adultos que se criaron en familias narcisistas, con frecuencia describen una disfunción que es mucho más encubierta, describiendo a sus padres como "sólo están ahí". 


Morir y renacer. El movimiento del cambio vital.

Para desarrollar una idea nueva, un concepto nuevo, una nueva teoría, es menester que muera una idea antigua, un concepto viejo, una vieja teoría. Lo cierto es que esta vida es una sucesión de renacimientos y muertes simultáneos. «Nos pasamos la vida entera aprendiendo a vivir •-dijo Séneca hace dos milenios-, pero más sorprendente es que también dediquemos toda la vida a aprender
a morir.». También es evidente que cuanto más avanza uno por el camino de la vida, más nacimientos experimentará y, por lo tanto, más muertes, más alegrías y más dolores. M. Scott Peck


¿Sentís que hay algo malo, inadecuado, vergonzoso en vos?

El gran psicólogo del desarrollo Jean Piaget llamó a los niños "extraños cognoscitivos". No piensan como los adultos.
Los niños son absolutistas. Esta cualidad del pensamiento infantil se manifiesta por una polaridad de "todo o nada". Si no me amas, me odias. No hay términos medios. Si mi padre me abandona, todos los hombres me abandonarán.
Los niños piensan de manera egocéntrica; por ello, personalizan todo.
"Si mi papá no tiene tiempo para atenderme, debe de ser porque no soy bueno, porque hay algo malo en mí." Los niños interpretan así la mayoría de los abusos que sufren.
El egocentrismo es una condición natural de la infancia, no un• indicio de egoísmo moral. Los niños no son plenamente capaces de considerar el punto de vista de otras personas. JOHN BRADSHAW 


Juntos pero no revueltos

Las personas que buscan la unión con otras porque se sienten acobardadas ante su soledad, no pueden formar matrimonios sólidos. El verdadero amor no sólo respeta la individualidad del otro, sino que tiende a cultivarla, aun corriendo el riesgo de la separación o de la pérdida.
La última meta de la vida es siempre el desarrollo espiritual del individuo, su periplo solitario hacia los picos a los que únicamente puede llegar si está solo. M. Scott Peck 


Amar más allá de los límites

Sólo cuando se avanza hacia lo desconocido y se llega al auténtico desarrollo de la propia personalidad, de la independencia psicológica y de la individualidad única, se tiene la libertad de elevarse espiritualmente y de manifestar el amor en sus máximas dimensiones. M. Scott Peck 


El niño maltratado por sus padres aprende lo que es la violencia a través del comportamiento de éstos.

Es una verdad indiscutible que cualquier maestra de educación infantil podría confirmar si mirase libremente a su alrededor: el niño que sufre maltrato en el hogar pega a los más débiles en la guardería y en casa. Allí se le castigará por pegar al hermano pequeño y entonces dejará de comprender cómo funciona el mundo. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que ha aprendido de sus padres? Así, muy pronto surge un desconcierto que evolucionará en trastorno y el niño comenzará a recibir terapia. Pero nadie se atreve a buscar las raíces de este trastorno a pesar de que no sería tan difícil encontrarlas.
Ni siquiera los terapeutas más capacitados pueden neutralizar esta soledad, pues, deseosos de proteger a los padres, retrasan de forma indefinida integrar las heridas de los primeros años en sus reflexiones. Y si bien este tema no debería nunca surgir con el niño, que, atemorizado, esperaría de inmediato el castigo de sus padres, el terapeuta sí debería trabajar con los padres y explicarles por qué abordar esta cuestión en una conversación podría resultar liberador para ellos y parta el niño.
Seguramente no todos los padres aceptarán esta sugerencia por mucho que el terapeuta la recomiende. Algunos puede que se burlen de la idea y piensen que el terapeuta es un ingenuo que no sabe lo astutos que son los niños y de cómo, con toda seguridad, se aprovecharán de la buena voluntad de los padres. Uno no debería sorprenderse ante tales reacciones, porque la mayoría de los padres ve a sus propios padres en sus hijos y tienen miedo de reconocer un error, pues antaño cualquier error por su parte habría tenido como consecuencia duros castigos. Así se aferran desesperadamente a la máscara de la perfección y no permiten que nadie les dé lecciones.
Pero a mí me gusta pensar que no todos los padres son así de orgullosos y sabelotodo. Creo que, a pesar de este miedo, habría muchos padres que renunciarían con gusto a este juego de poder, pues hace mucho tiempo que querrían haber ayudado a sus hijos pero hasta ahora no sabían cómo porque temían hablarles con franqueza. Probablemente, estos padres se decidirán con mayor facilidad a mantener una conversación sincera con sus hijos sobre el «secreto» y, a través de las reacciones del niño, ellos mismos podrán descubrir los efectos positivos de revelar la verdad. Además podrán constatar entonces lo inútiles que resultan los valores predicados desde el pedestal de la autoridad porque los dota de credibilidad Evidentemente, el niño necesita tal autoridad para orientarse en el mundo. Un niño a quien se le dice la verdad y se le educa a no tolerar la mentira y la brutalidad se desarrollará libremente, como una planta cuyas raíces no serán devoradas por los gusanos (por las mentiras). Alice Miller 


Transformación

«Se dirigió entonces hacia ellos, con la cabeza baja, para hacerles ver que estaba dispuesto a morir. Y entonces vio su reflejo en el agua: el patito feo se había transformado en un soberbio cisne blanco... »
Hans Christian Andersen (1805-1875) El patito feo


Algo es absorbido desde dentro, una sensación de vacío en el corazón.

El niño herido de la infancia también contamina la vida adulta con una ligera depresión crónica experimentada como un vacío, la depresión es el resultado de que el niño tenga que adoptar un yo falso, dejando atrás su verdadero yo. Este abandono del verdadero ser equivale a dejar un hueco en el interior de uno mismo. Me he referido a esto como el fenómeno del "agujero en el alma". Cuando una persona pierde su yo auténtico, pierde contacto con sus verdaderos sentimientos, necesidades y deseos. Lo que experimenta, en cambio, son los sentimientos requeridos por el falso yo.
Por ejemplo, "ser agradable" es un componente común del falso yo.
Una "mujer agradable" nunca expresa ira o frustración.
Tener un falso yo es actuar la vida. El verdadero yo nunca está presente (como si) JOHN BRADSHAW 


Procesamiento del trauma

Por desgracia las experiencias perturbadoras, ya sean grandes traumas u otro tipo de acontecimientos ofensivos pueden colapsar el sistema.
Cuando esto sucede, la intensa perturbación emocional y física causada por la situación impide al sistema de procesamiento de la información hacer las conexiones internas necesarias para llevarla a una resolución.
En vez de esto, el recuerdo de la situación se almacena en el cerebro tal y como lo has experimentado(con recuerdos que irrumpen o con amnesia total). Lo que viste y sentiste, la imagen, las emociones, las sensaciones físicas y los pensamientos se codifican en la memoria en su forma original, sin procesar. Así, cada vez que ves al compañero de trabajo con el que discutiste, en lugar de ser capaz de tener una charla tranquila, la ira o el miedo vuelven de golpe. Puedes tratar de manejar tus sentimientos de autoconservación, pero cada vez que aparece la persona, tu angustia aumenta. Shapiro 


La experiencia, la única real.

Sin la meditación usted está ciego y sordo. El Dharma no puede ser observado con facilidad. Usted debe meditar para ver lo que nunca ha visto. ¿Nació maestro? No.
Primero debe estudiar.
Un limón es ácido sólo cuando lo ha probado. No Ajahn Chah (la idea del limón en la mente genera salivación como antaño el perro del experimento conductista salivaba, sin embargo que distingue lo real de la idea? si bien en el cerebro la idea y la cosa son lo mismo, un estímulo eléctrico, qué es lo real sino una experiencia sentida, vívida, única, indescriptible, siempre nueva, renovada. Si no es así estamos ante la presencia de lo viejo, de una activación neuronal, un pasado muerto. Nuestras relaciones pueden oscilar entre la imagen que tenemos del otro o ver de verdad al otro, el intento de captar, incorporar, poner en palabras empobrece cualquier experiencia, sin embargo qué valor tiene algo que no se puede compartir? las palabras son puentes y también muros... en ese camino de tensión andamos los humanos. Observe la foto) 


Escribamos cartas para Sanar.

(Nuestro adulto tierno y amoroso puede ser el testigo del sufrimiento infantil) 

Si le hace bien escribir, intente establecer un diálogo con esa niña pequeña que usted fue y pregúntele cómo se sentía cuando le daban una bofetada (gritos, burlas, sobrenombres, indiferencia,chantajes) ¿Puede recordar todavía por qué la «calentaban» de esa manera? [...] Usted puede escribirle a la pequeña niña que un día fue porque ahora puede ser para ella el testigo con conocimiento que tanto ha echado de menos. Cuéntele todo cuanto recuerde, confiésele lo terrible que era y pregúntele cómo se sentía cuando tenía que pedir perdón después de que la azotaran. Revele en este diálogo toda la brutalidad, experimente toda la rabia y permítase reaccionar con espanto a la falta de humanidad. Puede ser que sus síntomas se agudicen durante esta fase de excitación, pero con el tiempo lo más probable es que desaparezcan tan pronto como usted sea capaz de expresar verbalmente su indignación y mantenga la comunicación con esa niña pequeña. Si ella puede comunicarse con usted, ya no necesitará expresarse a través de síntomas corporales, podrá utilizar las palabras que sólo escuchará usted, porque ahora quiere oírlas y está abierta a ello. [...] Creo que a través de este diálogo, tal vez, podría conseguir encontrarse con sus propios sentimientos. Y lo creo porque usted expone con mucha claridad que eso es precisamente lo que desea. Alice Millerentre () es agregado 


Hacerse daño a uno mismo, desde lo más grosero y evidente a lo más sutil.

Reproducir en nosotros mismos los abusos sufridos en el pasado se denomina "representación interior". Nos castigamos a nosotros mismos en la forma en que nos reprimían en la infancia. Conozca a un hombre que se castiga a sí mismo siempre que comete un error. Se hace reproches tales como: "Idiota, cómo puedes ser tan torpe". En varias ocasiones lo he visto golpearse en la cara con el puño (su madre lo golpeaba en el rostro con el puño, cuando él era niño). La emoción que no se liberó en el pasado a menudo se vuelve contra uno. 'Por ejemplo, a Joe nunca le permitieron expresar su ira cuando era niño. Sentía mucha rabia contra su madre porque ésta nunca le permitía hacer nada solo. Cuando empezaba a hacer algo, llegaba ella y le decía alguna frase como: "Mamá necesita ayudar a su pequeño perezoso", o "Lo estás haciendo bien, pero mamá te ayudará". Joe relató que, aun siendo adulto, ella hacía cosas por él. Joe aprendió a ser obediente y desde pequeño supo que expresar la ira era pecado. De este modo, encauzo hacia su interior toda la rabia que generaba. El resultado fue que se sentía deprimido, apático, Inepto e Incapaz de realizar las metas de su Vida.
La energía emocional que no fluye hacia el ex tenor puede causar graves problemas físicos incluyendo desórdenes intestinales, dolores de cabeza, dolor de espalda y de cuello, severa tensión muscular, artritis, asma, ataques cardíacos y cáncer. Ser propenso a los accidentes es otra forma de
representación interior. Uno se inflige castigo a sí mismo mediante los
accidentes. JOHN BRADSHAW 


La psicoterapia una herramienta de cambio

La buena psicoterapia (un vínculo de amor) es un atajo legítimo para alcanzar la madurez personal, atajo que a menudo se pasa por alto. M. Scott Peckentre () es agregado 


¿Para sanar las heridas se necesita únicamente tiempo?

El sistema de procesamiento de la información que no funciona correctamente ha almacenado el recuerdo de forma aislada, al no ser integrado dentro de las redes de memoria más generales. No puede cambiar, ya que es incapaz de conectarse con algo más útil y adaptativo. Por eso el tiempo no cura todas las heridas, y todavía se puede seguir sintiendo ira, resentimiento, dolor, pena o toda otra serie de emociones por acontecimientos que tuvieron lugar años atrás. Están congelados en el tiempo y los recuerdos no procesados pueden convertirse en la base de problemas emocionales, y a veces físicos. Shapiro 


Pararse y sostenerse a sí mismo

En realidad, la terapia de Kathy estaba todavía en sus fases iniciales. El verdadero terror que sentía día tras día todavía estaba presente. El terror de ser realmente ella misma. Al reconocer que su madre la había dominado por completo, Kathy tuvo que afrontar el interrogante de por qué había permitido que sucediera. Al rechazar el dominio de su madre, Kathy debía establecer sus propios valores y tomar sus propias decisiones, lo cual le imponía mucho temor. Era más seguro dejar que su madre tomara las decisiones; mucho más sencillo adoptar sus valores y los de la Iglesia. Dirigir ella misma su propia existencia requería mucho más trabajo. Más adelante diría: -Fíjese, por nada del mundo me volvería a ser la persona que era antes y, sin embargo, a veces añoro aquellos días. Mi vida era más fácil entonces. Por lo menos, en cierto modo. M. Scott Peck


La verdad primero

El odio consciente y reactivo que, como todos los sentimientos, disminuye una vez que nos permitamos experimentarlo. Si logramos reconocer con claridad que nuestros padres nos trataron de modo sádico, inevitablemente se despertará en nosotros la sensación de odio. Como hemos dicho, esta sensación puede suavizarse con el tiempo o, incluso, desaparecer del todo, pero no se solucionará con un único paso. La dimensión del maltrato sufrido en la infancia no se puede comprender de una vez. Es necesario un proceso más largo durante el cual la víctima será consciente de forma paulatina de los diferentes aspectos del maltrato, de manera que el odio pueda aparecer una y otra vez. Un odio que entonces ya no será peligroso, sino que constituye una consecuencia lógica de aquello que sucedió y que el adulto no ha podido comprender en su integridad hasta ahora, pero el niño había soportado en silencio durante años. [...] El odio es un sentimiento fuerte y vital, un símbolo de que estamos vivos. Por lo tanto pagamos un precio cuando tratamos de reprimirlo [desviarlo a personas sustitutorias]. Porque el odio desea transmitirnos algo, sobre todo desea hablarnos de nuestras heridas, pero también de nosotros, de nuestros valores, de nuestra forma de vivir la sensibilidad, y debemos aprender a escucharlo y comprender el significado de su mensaje. Cuando lo consigamos no necesitaremos tener miedo al odio. Si odiamos la falsedad, la hipocresía o la mentira, nos otorgamos el derecho de luchar contra ellas, siempre que nos resulte posible, o de alejarnos de aquellas personas que sólo confían en la mentira. Pero si fingimos que no nos importa, estaremos engañándonos a nosotros mismos. Alice Miller 


Encuentre personas que pueden dar y recibir amor. Atráigalos a su vida!

¿Está usted siendo asfixiado por narcisistas (vampiros emocionales)? ¿Necesita aprender a reconocer una persona que lo apoyará en tiempos felices o en una emergencia? (compartir amor)Si encuentra amor disponible, las garras de su introyecto (parental) no se colgarán de su cuello.
Si bien no nos damos cuenta, pasamos toda la vida separándonos de nuestros padres. (interior y exteriormente)
Cuando estamos necesitados emocionalmente, nuestra necesidad de amor paterno/materno vuelve a recobrar fuerzas. Pensamos que esta necesidad debería hacernos infelices (debido a que en nuestra familia narcisista de origen no había amor y muchas veces nos quedamos sin cubrir nuestras necesidades ). Nos dice (el introyecto de los padres) que las necesidades infantiles son eternamente infantiles. Pero la gente es eternamente infantil y está eternamente en crecimiento. Es la resistencia a este proceso lo que crea problemas. El proceso de maduración nunca acaba. Es la inmadurez (narcisismo) la que nos dice que ha terminado. El narcisista frena su modelo de crecimiento con una opinión de perfección, y así nunca madura. Negar partes del ser sobre las cuales se necesita trabajar significa esconderse detrás de un estado limitado.
Los hijos de narcisistas deben luchar por obtener la independencia de los padres narcisistas que viven dentro de ellos. Tales padres tratan a sus hijos como seres imperfectos (manchados) y rechazados, o bien perfectos (a imagen y semejanza) y conectados con los padres. [...] Los padres narcisistas no aseguran la adultez de sus hijos como gente independiente. El padre no puede concebir tal tipo de relación.(no toleran el desarrollo y la independencia de los hijos)
E Golomb Entre () es agregado 


Hambre de amor.

La frustración del deseo de un niño de ser amado como persona y de que acepten su amor es el mayor trauma que puede sufrir una criatura. Los padres de una familia con problemas no pueden ofrecer a sus hijos lo que necesitan, porque ellos mismos están demasiado necesitados. JOHN BRADSHAW 


No al maltrato infantil.


¿Usted cree realmente que es posible conocer el cielo sin visitar el infierno?

En la postura de sentados es como se practica mejor el ejercicio del silencio.(integra arriba y abajo) Derecho y sólidamente anclado en el hara (6-8 cm debajo del ombligo), el que se ejercita aprende a conocer el movimiento cíclico de la eterna transformación, en sus fases principales: soltarse, entregarse, unirse con el fondo (abandonarse), volverse a encontrar en una forma renovada, para luego nuevamente soltarse, etc. Este movimiento corresponde a una revolución de la ¨rueda de la metamorfosis ¨, movimiento que se reencuentra en toda meditación digna de este nombre. Si el hombre se concentra o no en un contenido particular durante la meditación, de lo que en cualquier práctica del camino interior se trata siempre, es de una sola y única cosa: lograr poco a poco, aquella forma que permite que el hombre se abra a la acción del SER divino. K.G. Durckheim Nacemos siendo auténticos, y nos vamos olvidando nuestro ser sentido en el cuerpo, olvidando de nosotros mismos, de que el ser es la expresión el impulso vital, la vida recreándose a sí misma. Luego cuando adultos y con las heridas a cuestas, de una manera infantil creemos que volvernos divinos es no tener límites, que la vida es un lugar para evitar los problemas, el pensamiento mágico nos lleva a idealizar la espiritualidad y alejarla de la realidad.(tan incómoda) Queremos sentirnos eternos, en paz, pero ¿por qué no nos sentimos en paz cuando aparece el dolor? es acaso malo el dolor?
¿Usted realmente cree que puede amarse verdaderamente si no se abre al dolor, miedo, tristeza, ira que se encuentran escondidas ? ¿Por qué nos cuesta amar esas partes putrefactas de nosotros mismos? Lo impuro... ¿Es amor no aceptar la totalidad de lo que hay en nosotros, los celos, la envidia, la codicia? ¿Puede cambiar algo sin aceptarlo primero? Creemos realmente que tiene sentido ser perfecto? o será que la naturaleza nos enseña que la perfección es su imperfección, la diferencia es lo que permite que la vida tenga sentido. No hay ninguna cosa monolítica, acabada, todo es imperfecto y está en proceso.... Todos los seres humanos se encuentran en un proceso, incluso si nos sentimos más integrados que antes algo nuevo podemos seguramente abrazar de una nueva manera, soltar el intento de control, el amor es más un movimiento de los límites, algo nuevo se puede integrar, abrazar, aprender.
¿Queremos una vida eterna sin contrastes, sin problemas, sin fuerza? no es posible! eso se parece a un desierto.... No es posible transformación sin dolor, algo se rompe para que nazca algo nuevo....Meditar implica abrirse a la metamorfosis.
No es posible un vínculo de amor sin diferencia, contraste, malestar, problemas.


Psicoterapia; movimiento expansivo

Ahora podemos comprender el elemento esencial que determina la eficacia y el éxito de una psicoterapia. No es «la mirada positiva incondicional» ni las palabras y técnicas mágicas; son la participación y el interés humanos: el terapeuta debe estar dispuesto a extender sus límites a fin de fomentar el desarrollo del paciente, y debe estar preparado para enfrentarse con el paciente y consigo mismo. En definitiva, llegamos a la conclusión de que el factor primordial para alcanzar el éxito en la psicoterapia, es el amor. M. Scott Peck 


¿Qué nos hace enfermar?

Los legos en la materia objetan constantemente que hay personas que tuvieron una infancia difícil sin por eso ser neuróticas, mientras que otras, educadas dentro de lo que se denomina "circunstancias favorables", enferman psíquicamente. Esto nos haría pensar en una predisposición innata y pondría en tela de juicio la influencia de la casa paterna. El pasaje antes citado nos ayuda a comprender cómo este error puede surgir en todos los estamentos de la población. Las neurosis y psicosis no son, pues, consecuencias directas de frustraciones reales, sino la expresión de traumas reprimidos. Sobre todo si la tarea consiste en educar a niños de manera tal que no se den cuenta de lo que se les impone o se les quita, de lo que pierden en todo ello, de lo que en otras circunstancias hubieran sido y de lo que en general son, y si esta educación empezó lo suficientemente temprano, el adulto sentirá más tarde, a pesar de su inteligencia, la voluntad del otro como si fuera la suya propia. ¿Cómo podrá saber que su propia voluntad fue quebrantada si nunca le permitieron realizarla? Y, sin embargo, podrá enfermarse de todo esto. Si, en cambio, un niño ha podido experimentar hambre, huidas o ataques aéreos sintiendo que es tomado en serio y respetado como una persona independiente por sus padres, no acabará enfermando debido a estos traumas reales. Tendrá incluso la oportunidad de recordar estas experiencias (que han sido acompañadas por personas amigas) y enriquecer con ellas su mundo interior. Alice Miller 


Yo he incurrido en algunas conductas terribles contra mis hijos.

Y les han causado (y me han causado) un dolor considerable. Ningún padre o madre puede estar siempre emocionalmente accesible. Es perfectamente normal que los padres les griten en ocasiones a sus hijos, y la mayoría de ellos alguna vez -sólo alguna- les sientan la mano.
(no significa que sea una buena conducta amorosa, para nada, es una descarga de frustración personal!)
Crees, que estos fallos los convierten en padres crueles o indeseables?
Evidentemente, no. Al fin y al cabo, los padres son humanos, y tienen montones de problemas. Y la mayoría de los niños pueden superar algún que otro estallido de cólera, siempre que normalmente reciban todo el amor y la comprensión necesarios para contrarrestarlos. (hay una diferencia fundamental y es que al cometer errores podemos darnos cuenta, prestar atención al sufrimiento en nuestros hijos y cambiar, reconociendo los errores, hablando del tema abiertamente, permitiendo la crítica y las emociones en todos, sí, en todos los miembros de la familia sin exclusión ) (también hay que tener presente que determinadas conductas violentas son muy dañinas y es preferible pedir ayuda lo antes posible)
Pero hay muchos padres cuyas pautas de comportamiento negativas son constantes y se convierten en una influencia dominante en la vida de un niño. Éstos son los padres a los que nos referimos, los padres que dañan a sus hijos.
Cuando buscaba una expresión para designar lo que tienen en común estos padres que dañan, la idea que me acudía insistentemente a la cabeza era la de un tóxico. Como una toxina química, el daño emocional infligido por padres así va impregnando todo el ser de su hijo, y a medida que el niño crece, también crece el dolor. No se me ocurre mejor palabra que tóxico* para designar el efecto de «esos» padres que sin pausa infligen traumas a sus hijos, maltratándolos y denigrándolos, y que en la mayoría de los casos siguen haciendo lo mismo cuando los hijos ya son mayores. S.FORWARD Entre () es agregado


Aflojando poco a poco la estructura

De repente, tengo ante mí a otro Patrick. Su ego parece caer desde toda su altura y el aire se hace más respirable. Patrcik parece achicarse en su sillón delante de mí. Veo que aparece un cuerpo de sufrimiento, un cuerpo encarnecido. Las emociones afloran en la superficie de su piel. Ha relajado su cuerpo construido y está en contacto con su dolor. Me veo obligada a hacer una respiración profunda, para sobreponerme. Siento un mundo de sufrimiento, acumulado durante años bajo la coraza de protección del cuerpo construido. M:L Labonté 


El arte de mantener la bicicleta en equilibrio.

La esencia de esta disciplina de equilibrio es saber renunciar. Recuerdo la primera lección al respecto que recibí una mañana de verano cuando tenía nueve años. Acababa de aprender a montar en bicicleta y estaba probando animadamente hasta qué punto llegaban mis nuevas habilidades. Más o menos a un kilómetro de mi casa el camino presentaba una pronunciada pendiente; descendiendo aquella mañana por la colina, experimentaba el aumento de velocidad como un éxtasis. Frenar y renunciar a ese éxtasis me parecía un absurdo proceder. Decidí mantener la velocidad y tomar con cuidado la curva que empezaba al terminar la pendiente.
Mi éxtasis se esfumó a los pocos segundos cuando me vi proyectado a unos tres metros fuera del camino entre los arbustos.
Tenía rasguños, sangraba y la rueda delantera de mi nueva bicicleta se había retorcido por el choque contra un árbol.
En aquella ocasión perdí el equilibrio. Mantener el equilibrio es una disciplina precisamente porque implica renunciar a algo y eso siempre resulta penoso. En ese caso, yo no había querido renunciar a la velocidad que me embriagaba a fin de poder mantener el equilibrio al llegar a la curva. Aprendí, sin embargo, que perder el equilibrio es en definitiva más doloroso que renunciar a algo para mantenerlo.
De un modo u otro ésa ha sido una lección que he tenido que continuar aprendiendo durante toda mi vida. Tal y como hace, por otra parte, todo el mundo, pues para tomar las curvas y esquinas de nuestra vida debemos abandonar continuamente partes de nosotros mismos. La única alternativa a esta renuncia es no avanzar en modo alguno en nuestro viaje vital. Podrá parecer extraño, pero la mayor parte de las personas eligen esta alternativa, en lugar de seguir avanzando por el viaje de la vida, y todo para evitar la penosa experiencia de desembarazarse de partes de ellas mismas. Si esto parece extraño se debe a que no comprendemos la profundidad del dolor que entraña semejante renuncia. En sus formas más graves, la renuncia es la experiencia humana más penosa. Hasta ahora sólo me he referido a formas menores de renuncia: sacrificar la velocidad de la bicicleta, el lujo de estallar en cólera, Consideremos ahora lo que significa renunciar a ciertos rasgos de la personalidad, a esquemas de conducta bien establecidos, a ideologías y hasta a estilos de vida. Éstas son formas mayores de renuncia, necesarias si uno pretende avanzar muy lejos por el camino de la vida. M. Scott Peck


Las semillas de amor dan sus frutos.

Del hecho de que todo agresor haya sido anteriormente una víctima no se desprende que toda persona que haya sido maltratada tenga que acabar necesariamente maltratando a sus hijos. No tiene por que ser obligatoriamente así, pues puede que ese individuo, en su infancia, tuviera ocasión de recibir de otra persona -aunque sólo fuera una vez- algo que no fuera educación ni crueldad: un maestro, una tía, una vecina, una hermana, un hermano. Sólo la experiencia de ser querido y apreciado permite al niño identificar la crueldad como tal, percibirla y rebelarse contra ella. Sin esa experiencia le es imposible saber que en el mundo pueden existir otras cosas además de crueldad; sin esa experiencia, seguirá sometiéndose a la crueldad, y más tarde, cuando, ya adulto, disfrute del poder, la ejercerá él también, como si fuera algo completamente normal. »Sobre todo el proceso, pues, se cierne el silencio del olvido, y se idealiza a los padres, hasta el punto de creer que jamás han cometido un error. «Y si me pegaban, sería porque me lo merecía». Esta es la versión más corriente de las torturas dejadas atrás. Alice Miller


La muerte no pone fin a la deificación de estos padres destructivos (ni a sus efectos)

Es más: puede acentuarla. Por más difícil que sea reconocer el daño causado por un padre (o por una madre) que aún vive, lo es infinitamente más acusarlo una vez ha muerto. Un poderoso tabú se opone a que se critique a los muertos, como si estuviéramos pateando a un caído. Como resultado, la muerte confiere una especie de santidad incluso al más cruel de los torturadores. La deificación de los padres muertos es casi automática.
Lamentablemente, mientras un padre o una madre «de estos» están protegidos por la santidad de la tumba, quienes le sobreviven siguen cargando con los resabios emocionales. «No se habla mal de los muertos» puede ser un venerable lugar común, pero con frecuencia bloquea toda posibilidad de hallar una solución realista a los conflictos con los padres muertos. SUSAN FORWARD


¿Es posible abrirnos de manera rápida y liberar todo lo reprimido?

La coraza se abre poco a poco y deja que entre la vida en la región del cuerpo donde se ha formado. Si se hace la apertura de un modo demasiado brusco, se produce un fenómeno no muy conocido por los terapeutas corporales, llamado -vuelta en masa- de la coraza. Este mismo movimiento se observa en nuestra psique: cuando tratamos de cambiar una actitud psíquica de una forma demasiado rápida, la función inhibitoria vuelve otra vez en masa, como una especie de contraataque. M. Lise Labonté


La soledad

Cuando nuestro niño interior está herido nos sentimos vacíos y deprimidos. es irreal; estamos allí, pero no participamos de ella.
Este vacío conduce a la soledad. Como nunca somos en realidad
nosotros, nunca estamos verdaderamente presentes. Y aunque la gente nos admire y se aferre a nosotros, nos sentimos solos. Yo me sentí así la mayor parte de mi vida.
Siempre me las arreglé para ser el líder del grupo al que perteneciera.
Tenía gente alrededor, admirándome y elogiándome.
Sin embargo, nunca me sentí verdaderamente vinculado a alguno de ellos. JOHN BRADSHAW 


Pare de sufrir!, si lo logra, su vida seguro se estancará.

Siempre hay que tomar decisiones que afectan la vida de otras personas. Quienes toman mejores decisiones son aquellos que están dispuestos a sufrir a causa de sus decisiones sin perder por ello su capacidad de decidir. Una medida -quizá la mejor- de la grandeza de una persona es su capacidad de sufrimiento. Pero los grandes también son capaces de júbilo. Ésta es, pues, la paradoja. Los budistas tienden a pasar por alto los sufrimientos de Buda, y los cristianos olvidan el júbilo de Cristo. Buda y Cristo no eran hombres diferentes. El sufrimiento de Cristo en la cruz y el júbilo de Buda bajo el bodhitaru [árbol de la sabiduría] son una misma cosa. De manera que si la meta es evitar el dolor y eludir los sufrimientos, no es aconsejable tratar de llegar a niveles superiores de conciencia o de evolución espiritual. En primer lugar, no es posible alcanzar esos niveles sin sufrir y, en segundo lugar, en la medida en que se llegue a esos niveles, es probable que uno se sienta llamado a servir al mundo de maneras más
dolorosas de las que cabe imaginar ahora. Uno podrá preguntarse:
¿Entonces por qué hemos de desear evolucionar? Quien formule esta pregunta acaso no conozca suficientemente lo que es el júbilo. M. Scott Peck


Un golpe a tiempo....

Hoy en día ya no se permite pegar a la esposa, tener esclavos o pegar a los criminales en la cárcel. Lo único que todavía se permite es el pegar a un niño indefenso, inclusive a un bebé y llamar a esto disciplina. Es tiempo de rechazar esta tradición absurda, cruel, inmoral y peligrosa e informar a los niños lo más posible acerca de sus derechos. Alice Miller 


Me siento malo, inadecuado, manchado

A medida que se socava su autoestima, la dependencia de un niño crece, y con ella su necesidad de creer que sus padres están ahí para protegerlo y ocuparse dé el.
La única manera de que el niño encuentre un sentido en los agravios emocionales o en el maltrato físico es que asuma la responsabilidad por el comportamiento de un padre o madre así.
Por más que sus padres puedan haberlo agraviado, el hijo sigue teniendo la necesidad de deificarlos. Incluso si uno entiende, en cierto nivel, que sus padres hicieron mal en pegarle, puede seguir creyendo que el maltrato se justificaba. Entender intelectualmente la situación no basta para convencernos emocionalmente de que no éramos responsables.1. «Yo soy malo y mis padres son buenos.»
2. «Yo soy débil y mis padres son fuertes. »Éstas son creencias poderosas, capaces de sobrevivir largo tiempo a nuestra dependencia física de nuestros padres. Son creencias que mantienen viva la fe y le permiten a uno evitar el enfrentamiento con la dolorosa verdad: que, en realidad, nuestras deidades parentales nos traicionaron cuando más vulnerables éramos. SUSAN FORWARD 


La culpa esa fuerza que nos invita a sostener

Los padres narcisistas nos enseñaron a sobrevaluar lo que recibíamos de su parte y a denigrar nuestro ser y todo lo relacionado con él. Era bueno ser como ellos y lo malo provenía de nuestras propias ideas. [...]
Sus (de usted) valores pueden ser suyos propios y no estar atados en forma compulsiva a medidas externas, tales como las de sus padres narcisistas, lo cual puede incluir el dinero, la fama, la belleza, la inteligencia, el poder. Podemos dejar de conducir nuestras vidas queriendo causar una buena impresión en nuestra comunidad narcisista (familia y amigos)
[...] Nos valoramos menos de lo que los demás nos valoran. Como todos, cometemos errores. Estos no merecen una condena [...] sino que están ahí para que aprendamos de ellos. El humor y el coraje son buenos compañeros. Cuando ve sus dificultades y su tendencia a exagerar la culpa, el humor hace que sea más fácil cambiar. E Golomb 


La negación sostiene el problema

La negación adquiere proporciones gigantescas para cada uno de los que viven en la casa de un alcohólico. El alcoholismo es como un dinosaurio en el cuarto de estar. Para el que viene de fuera resulta imposible no verlo, pero a los que viven en la casa, la desesperación causada por la impotencia de liberarse de aquella bestia los obliga a regir que ésta no existe. Esa
es la única manera, de convivir que tienen en casas así, las mentiras, exactas y secretos son como el aire que se respira, y eso crea en los hijos un tremendo caos emocional. El primer recuerdo que tengo es de cuando mi padre volvía del trabajo y se encaminaba directamente al aparador de las bebidas. Era su ritual de cada noche. Después de haberse bebido unas copas, venía a cenar con un vaso en la mano, y jamás dejaba que se le vaciara.
Pero sólo después de la cena se ponía a beber en serio. Todos teníamos que estar muy calladitos para no molestarle. ¡Por Dios! Lo que quiero decir es que uno hubiera dicho que estaba haciendo algo realmente importante, pero el muy hijo de puta sólo estaba emborrachándose.
Recuerdo que muchísimas noches, entre mi hermana, mi madre y yo teníamos que llevarlo a rastras a la cama. A mí me tocaba quitarle los zapatos y los calcetines. Lo más infame de todo es que nadie en la familia habló jamás de lo que estábamos haciendo. Quiero decir que lo hacíamos
noche tras noche. Hasta que me hice un poco mayor, creía sinceramente que llevar a papá a la cama era una actividad familiar normal, algo que se hacía en todas las familias.
Glenn aprendió desde muy pronto que el hecho de que su padre bebiera era un Gran Secreto.
Aunque la madre le decía que no hablara con nadie del «problema de papá», la vergüenza por sí sola habría bastado para que el niño no abriera la boca. Hacia el mundo exterior, la familia ponía cara de «todo va bien».
La necesidad de vérselas con su enemigo común los unía.
El secreto se convirtió en el aglutinante que mantenía cohesionada aquella familia torturada. SUSAN FORWARD 


Psicoterapia y espiritualidad; morir y renacer

La conciencia de lo que se presenta ante mí implica un doble movimiento de atención: acallar lo familiar y acoger lo nuevo y extraño. Cada vez que encuentro un objeto, una persona o un suceso extraño, tengo la tendencia
a dejar que mis necesidades actuales, mi experiencia pasada o mis expectativas sobre el futuro, determinen lo que he de ver.
Si pretendo apreciar el carácter único de cualquier dato, debo tener suficiente conciencia de mis prejuicios y de mis deformaciones emocionales características para ponerlas entre paréntesis el tiempo necesario, con el fin de recibir lo extraño y lo nuevo en mi mundo perceptivo. Esta disciplina de poner entre paréntesis, de compensar o de acallar exige un conocimiento
profundo de uno mismo y una valiente sinceridad. Sin esta disciplina, cada momento presente es sólo la repetición de algo ya visto o experimentado. Para que pueda surgir lo verdaderamente nuevo, para que la presencia única de cosas, personas o sucesos pueda echar raíces en mí, debo sufrir el proceso de una descentralización del yo.
La disciplina de poner entre paréntesis ilustra la consecuencia más importante de la renuncia y de la disciplina en general: cuanto más importante sea aquello a lo que se renuncia, tanto más se gana. El proceso de autodisciplina es un proceso de autodesarrollo. El sufrimiento de renunciar es el sufrimiento de la muerte, pero la muerte de lo viejo es el nacimiento de lo nuevo. El sufrimiento de la muerte es el sufrimiento del nacimiento, y el sufrimiento del nacimiento es el sufrimiento de la muerte.
M. Scott Peck


El amor y la verdad van de la mano.

El perdón anticipado (evitando confrontar con el dolor y la verdad) es una manera de evadirnos y pasar rápidamente la página (empujados por el miedo infantil a la autoridad).Este autoengaño se ve potenciado por una exigencia de perdón casi universal que resulta, no obstante, enormemente destructiva.
En este sentido, es fácil comprobar que ni las oraciones ni los ejercicios de autogestión, destinados a desarrollar un «pensamiento positivo», ayudarán a ignorar las reacciones vitales y justificadas del cuerpo que resultan de las humillaciones y de los otros daños que vulneraron la integridad del niño a una edad muy temprana. Las dolorosas enfermedades de los mártires muestran con claridad el precio que pagaron por tratar de negar sus sentimientos.
¿No sería por lo tanto más fácil preguntarse a quién le corresponde el odio y comprender por qué, en el fondo, está justificado? Así, tendríamos la posibilidad de vivir de forma responsable con nuestros sentimientos sin negarlos ni pagar con enfermedades nuestras «virtudes». Alice Miller
El perdón y la compasión aparecen casi naturalmente luego de un proceso largo de apertura emocional y reconocimiento de la verdad.


La verdad incómoda

Glenn perturbó el equilibrio de su familia diciendo la verdad. He aquí cómo lo explica: Un día, cuando tendría unos veinte años, decidí que iba a confrontar a mi padre con su problema de la bebida.
Me aterrorizaba hacerlo, pero sabía que algo andaba mal y decidí decirle que no me gustaba su manera de actuar cuando estaba bebido, y que no quería que siguiera así. Lo que sucedió fue asombroso. Mi madre saltó en defensa de él, haciéndome sentir culpable por el solo hecho de haberlo planteado. Mi padre lo negó todo. Busqué apoyo en mis hermanas, pero ellas sólo trataban de poner paz. Me sentí horriblemente, como si hubiera hecho algo espantoso. La verdad es que había destapado la olla, diciendo que mi padre era alcohólico, pero lo único que conseguí fue sentir que el solo hecho de intentarlo había sido una locura.
Cuando le pregunté si su intento de sacar a luz la verdad había tenido algún efecto perdurable sobre las interacciones familiares, Glenn me respondió:
Fue sorprendente. Me convertí en un leproso, con quien nadie quería hablar.
Era como si se preguntaran quién era yo para hacer acusaciones. Me trataban como si no existiera. Yo no podía seguir soportando que mi familia no me hiciera caso, así que no volví a hablar de la bebida en veinte años más..., hasta ahora. SUSAN FORWARD


Los golpes no son amor

Como en el caso del niño maltratado, la mujer maltratada experimenta una sensación muy potente de alivio cuando finaliza un incidente.
Se vuelve adicta a esa sensación. El agresor es la única persona que puede proporcionar momentos de paz cuando muestra su mejor cara durante un rato. Por consiguiente, el agresor tiene en su poder la llave de la sensación de bienestar de la persona agraviada. El autor de los malos tratos marca los niveles álgidos que se encuentran en el otro extremo de los momentos más bajos, y cuánto peor van las cosas, mejor son en contraste los buenos momentos. Todo esto va sumado al hecho de que una mujer maltratada está lo suficientemente conmocionada por la situación como para creer que cada uno de los horribles incidentes va a ser el último. Gavin de Becker 


La confianza dañada. El camino paso a paso a recomponer.

Los padres narcisistas hieren mucho a sus hijos, quienes se vuelven propensos a sentirse atacados. Creemos que toda la gente nos quiere hacer daño, y ese es un error muy difícil de erradicar, puesto que siempre estamos agregando ejemplos a nuestra lista.
Tal modo de pensar desaparece cuando dejamos de ver enemigos por todas partes, listos para atacarnos. [...] E Golomb 


Otros universos

La ciencia es una religión de escepticismo. Para escapar del microcosmos de nuestra experiencia infantil, del microcosmos de nuestra cultura
particular y de sus dogmas y de las verdades a medias que nuestros padres nos transmitieron, es esencial que seamos escépticos con respecto a lo que hemos aprendido hasta el momento.
Es esta actitud científica la que nos permite transformar nuestra experiencia personal del microcosmos en una experiencia personal del macrocosmos. Debemos empezar por convertirnos en científicos. M. Scott Peck 


Abrazar lo que sentimos

A mí me extrañaría que un terapeuta me prometiese que iba a conseguir liberarme de sentimientos como la rabia, la ira o el odio después de la terapia (posiblemente gracias al perdón). ¿Qué clase de persona soy si no puedo reaccionar con rabia o ira ante la injusticia, la insolencia, la maldad o ante un cretino arrogante? ¿No estaría mutilando mi capacidad de sentir? Si la terapia me ayuda, durante el resto de mi vida podré tener acceso a todos mis sentimientos, pero también seré capaz de acceder de manera consciente a mi historia y comprender así la intensidad de mis reacciones. Esto permitiría que esta intensidad se redujese relativamente rápido, sin dejar las graves cicatrices en mi cuerpo que en general produce la represión de las emociones que conservamos de modo inconsciente.
En terapia puedo aprender a comprender mis sentimientos, a no condenarlos, a observarlos como mis amigos o protectores, en lugar de temerlos como a un enemigo contra el que tenemos que luchar. [...]
No son nuestros sentimientos los que constituyen un peligro para nosotros o para nuestro entorno, sino la separación existente entre nosotros y nuestros sentimientos producidos por el miedo que éstos nos generan. Alice Miller 


En la ilusión la enfermedad anida

Hay una desconcertante paradoja en el hecho de que, por más dolorosa que haya sido su vida, gran cantidad de víctimas del incesto siguen manteniendo la fusión con sus padres. De éstos vino el dolor, pero las víctimas siguen esperando que ellos mismos lo alivien.
A las víctimas adultas del incesto se les hace muy difícil renunciar al mito de la familia feliz.
Una de las herencias más poderosas del incesto es esa búsqueda interminable de la llave mágica que abre la tapa del cofre del tesoro: el amor y la aprobación de los padres. Esta búsqueda es, en el ámbito emocional, como unas arenas movedizas que se tragan a la víctima, hundiéndola en un sueño imposible e impidiéndole llevar adelante su vida.
Así lo resumió Liz: Yo sigo pensando que algún día ellos se me acercarán a decirme: «Creemos que eres maravillosa, y te amamos tal como eres». Aunque sé que mi padrastro es un violador de niños, y aunque mi madre haya optado por él en vez de protegerme..., es como si yo necesitara conseguir que ellos me perdonen. SUSAN FORWARD 


Masculinidad en riesgo, hombres llorando.

"La libertad para llorar contribuye al bienestar del individuo y tiende a profundizar nuestra participación en el bienestar de los demás". Ashley Montagu Los niños a quienes se avergüenza por llorar son severamente dañados en
su desarrollo. El llanto nos permite drenar el dolor, es naturales, auténtico. (una sociedad mecánica que busca maquillar la verdad no soporta la manifestación de lo que sentimos).
Muchos varones tuvimos que pasar por años de recuperación para lograr permitirnos llorar. Ni que hablar de llorar frente a otros....
(los mitos de la masculinidad nos aseguran por lo menos 10 años menos de expectativa de vida en comparación con las mujeres) 


Aprendemos a amar siendo amados

Muchos profetas apasionados han predicado largamente las virtudes del amor, pero pocos han señalado por sí mismos el camino. El significado de una palabra radica en los actos en que se manifiesta; al amor se le ha atribuido una significación ritual, pero casi nunca ha expresado su significado real como compromiso en el sentido de algo que se practica, de algo que es parte de nuestro comportamiento diario. Recordemos siempre que la humanidad no es algo que se hereda, sino que nuestra verdadera herencia reside en nuestra capacidad para hacernos y rehacernos a nosotros mismos. Que no somos criaturas, sino creadores de nuestro destino. Ashley Montagu


Aprender a amar

La salud es la capacidad para amar, para trabajar, para jugar y para usar la propia inteligencia como una herramienta de precisión. Los humanos han nacido para vivir, como si vivir y amar fueran una misma cosa. Para amar hay que aprender a amar y sólo se aprende a hacerlo cuando se es amado. El afecto es una necesidad fundamental. Es la necesidad que nos hace humanos.
De ahí que una persona que no haya sido así humanizada durante los seis primeros años de su vida padezca un proceso de deshumanización que le lleva a comportamientos destructivos, aprendidos en un intento desordenado y equivocado de adaptarse a un mundo también desordenado y provocador de tensiones. De estos desórdenes surgen toda la agresividad y los enfrentamientos violentos, tanto a escala individual como colectiva. Ashley Montagu 


Atajo espiritual (negación del dolor)

Uno debe poseer algo para poder renunciar a ese algo. Uno no puede renunciar a nada que no se haya obtenido antes. Si uno renuncia a ganar sin haber ganado nunca, está en el mismo lugar que al principio, en el lugar del perdedor. Antes de poder renunciar a la propia identidad uno tiene que habérsela forjado. Es necesario desarrollar un yo antes de poder perderlo. Esto podrá parecer increíblemente elemental, pero creo que es necesario decirlo pues hay muchas personas que tienen una visión de la evolución pero no la voluntad de llevarla a cabo. Desean y creen que es posible prescindir de la disciplina, encontrar un fácil atajo que conduzca a la santidad. Con frecuencia intentan alcanzarla imitando sencillamente las actitudes superficiales de los santos, retirándose al desierto o haciéndose carpinteros. Algunos hasta creen que en virtud de semejante imitación pueden llegar a ser realmente santos y profetas, y no son capaces de reconocer que aún continúan siendo niños [...]
M. Scott Peck 


Ver y sentir la verdad

»El niño está obligado a creer que las crueldades que se cometen en su persona son por su bien, y más tarde, cuando sea adulto, será, en muchos casos, incapaz de reconocer la falsedad como tal, especialmente si se deja desorientar por personas que no le son antipáticas, que despiertan en él ciertas expectativas y que hablan el mismo lenguaje educativo al que está acostumbrado desde pequeño. [...] El olvido ayuda al niño a sobrevivir, pero no al paciente adulto a superar sus sufrimientos. El niño es una víctima indefensa, y no forma parte de interacciones como factor en pie de igualdad. El odio reprimido e inconsciente tiene efectos destructores, pero el odio vivido no es veneno, sino uno de los caminos por los que se sale de la trampa del disimulo, la hipocresía o la franca destructividad. Y uno, en verdad, se cura cuando, libre de sentimientos de culpabilidad, deja de exonerar a los auténticos culpables, cuando uno se atreve a ver y sentir por fin lo que éstos hicieron. Alice Miller 


La repetición del ciclo

El hijo adulto de un alcohólico corre un importante riesgo de perpetuar el ciclo del alcoholismo en su propia familia. Aun cuando, como sucedía con Glenn, usted mismo no abuse del alcohol, es muy probable que dé con un cónyuge que lo hace. Si esto sucede, sus hijos crecerán con los mismos modelos de rol que usted conoció: el del alcohólico y el del que tolera que el otro lo sea. SUSAN FORWARD 


No hay nada más profundo en el ser humano que la piel

"cuando una madre recela del contacto corporal directo, el hijo percibe su miedo, interpretándolo como una rechazo y desarrolla vergüenza respecto de su propio cuerpo". Lowen 


El templo del alma

La piel, el caparazón flexible y continuo de nuestros cuerpos, nos cubre por completo, como una capa. Es el más antiguo y el más sensible de nuestros órganos, nuestro primer medio de comunicación y nuestro protector más eficaz. Todo el cuerpo está cubierto de piel. Incluso la córnea transparente del ojo está recubierta de una capa de piel modificada. La piel también se vuelve hacia dentro para cubrir orificios como la boca, las aletas de la nariz y el canal anal. En la evolución de los sentidos el tacto fue, sin duda, el primero en existir. El tacto es el padre de nuestros ojos, oídos, nariz y boca. Es el sentido que se diferenció en los otros, un hecho que parece reconocerse en la antigua valoración del tacto como «madre de los sentidos». Ashley Montagu 


Las buenas relaciones son intensas y nos transforman.

Si aman a sus hijos, los padres deben (quizás de forma moderada y solícita, pero también enérgicamente) hacerles frente y criticarlos de vez en cuando, pero deben permitir también que sus hijos los censuren y se enfrenten a ellos. Del mismo modo, los cónyuges que se aman deben enfrentarse entre ellos si pretenden que su relación cumpla la función de impulsar el mutuo desarrollo espiritual. Ningún matrimonio puede considerarse verdaderamente feliz si marido y mujer no son cada uno los mejores críticos del otro.
La confrontación basada en el amor es una parte importante de todas las relaciones humanas que tienen éxito y sentido. Sin este elemento, la relación fracasa o es superficial. M. Scott Peck 


El auténtico perdón no bordea la rabia sin tocarla, sino que pasa a través de ella.

Sólo cuando pueda indignarme por la injusticia que cometieron conmigo, cuando advierta el acoso como tal y pueda reconocer y odiar a mi perseguidor como tal, sólo entonces se me abrirá realmente la vía del perdón. La ira, la rabia y el odio reprimidos dejarán de perpetuarse eternamente sólo cuando la historia de los abusos cometidos en la primera infancia pueda ser revelada. Y entonces se transformarán en duelo y en dolor ante la inevitabilidad del hecho, dejando, en medio de ese dolor, cabida a una verdadera comprensión, a la comprensión del adulto que ha echado una mirada a la infancia de sus padres y, liberado finalmente de su propio odio, es capaz de vivir una empatía auténtica y madura. Este perdón no puede ser exigido con preceptos ni con mandamientos; ha de ser vivido como gracia y surgirá espontáneamente cuando ningún odio reprimido -por estar vedado- siga envenenando el alma. Alice Miller


El control parental

La palabra «control» no encierra necesariamente un sentido negativo. Si una madre vigila al niño que hace pinitos en vez de dejarlo salir solo a la calle, no
decimos que es controladora; la llamamos prudente. Está ejerciendo un control acorde con la realidad, motivado por la necesidad que tiene su hijo de que lo protejan y lo guíen. .
Un control adecuado se convierte en excesivo cuando la madre sigue vigilando a su hijo diez años después, mucho después de que el niño es capaz de atravesar la calle solo.
Los niños a quienes no se estimula a hacer, a explorar, a dominar y a arriesgarse al fracaso suelen sentirse desvalidos y fuera de lugar. Sobre controlados por padres angustiados y temerosos, es frecuente que estos niños se vuelvan a su vez angustiados y temerosos. Esto dificulta su maduración. A su paso por la adolescencia y a la edad adulta, muchos de ellos no superan jamás la necesidad de seguir contando con la orientación y el control de los padres.
Como resultado de ello, éstos siguen invadiéndolos y manipulándolos, y con frecuencia dominan toda su vida.
El miedo de que ya no los necesiten motiva a muchos padres controladores para que perpetúen en sus hijos este sentimiento de impotencia. Son padres que tienen un miedo enfermizo al «síndrome del nido vacío», el inevitable sentimiento de pérdida que acomete a todos los padres cuando finalmente sus hijos se van de casa. Es tan grande la parte de su identidad que el padre o madre controlador tiene puesta en el rol parental, que cuando el hijo se independiza se siente traicionado y abandonado.
Lo que hace tan insidioso a un padre o madre controlador es que la dominación viene generalmente disfrazada de preocupación. Frases como «Te lo digo por tu bien» o «Esto lo hago sólo por ti», lo mismo que «... sólo porque te quiero tanto...» significan todas lo mismo: «Si te hago esto es porque tengo tanto miedo de perderte que estoy dispuesto a hacer de ti un desdichado». SUSAN FORWARD 


¿Cuánto tiempo dedicamos al afecto, caricias, ejercicio de la ternura con las personas que amamos?

[..] la estimulación cutánea, en las distintas formas en que la reciben el recién nacido y la cría, es esencial para un sano desarrollo físico y conductual. Parece probable que, en los seres humanos, la estimulación táctil sea fundamental para el desarrollo de sanas relaciones emocionales o afectivas, que lamer y amar estén íntimamente unidos; en pocas palabras, que se aprende a amar no mediante instrucciones, sino siendo amado. Como ha señalado el profesor Harry Harlow, del «íntimo vínculo del niño hacia la madre se forman múltiples respuestas afectivas generalizadas y aprendidas» Ashley Montagu 


Crisis de madurez

Recientemente se ha hablado mucho de la «crisis de la madurez. En realidad, es sólo una de las muchas «crisis» o estadios críticos de desarrollo en la vida, como señaló Erik Erikson hace ya treinta años. (Erikson describió ocho crisis; quizás haya más.) Lo que convierte en crisis estos períodos de transición del ciclo vital -es decir, lo que los hace problemáticos y dolorosos- es el hecho de que al pasar con éxito por ellos renunciamos a nociones queridas y a viejos modos de actuar y de considerar las cosas. Muchas personas no están dispuestas a sufrir el dolor de semejante renuncia o son incapaces de soportarlo. En consecuencia, se aferran, a menudo para siempre, a sus viejos esquemas de pensamiento y conducta; así no vencen ninguna crisis, ni experimentan verdadero desarrollo, ni tienen la jubilosa experiencia de renacimiento que acompaña el paso feliz
a una mayor madurez. M. Scott Peck


La madurez implica renunciar a viejos esquemas interiores.

Algunos de los principales deseos, situaciones y actitudes a los que hay que renunciar durante una vida que evoluciona satisfactoriamente: El estado infantil, en el que no hay que satisfacer demandas exteriores.La fantasía de omnipotencia.
El deseo de poseer totalmente (incluso en el plano sexual) a
uno de los padres.
La dependencia infantil.
Las imágenes distorsionadas de los padres.
El sentimiento de omnipotencia de la adolescencia.
La «libertad» de no tener ningún compromiso.
La agilidad de la juventud.
El atractivo sexual y/o potencia de la juventud.
La fantasía de inmortalidad.
La autoridad sobre los hijos.
Diversas formas de poder temporal.
La independencia de la salud física.
Por último, nuestro yo y la vida en sí misma. M. Scott Peck 


La violencia es aprendida a través del cuerpo

Urge que esta «transmisión hereditaria» de la destructividad de una generación a la siguiente sea sustituida por una toma de conciencia emocional. Una persona que abofetea, golpea u ofende conscientemente a otra sabe que está haciéndole daño, aunque no sepa por qué lo hace. ¡Pero cuántas veces no se han dado cuenta nuestros padres -ni nosotros mismos frente a nuestros hijos- de lo profunda, dolorosa y duradera que podía ser la herida que infligíamos al Yo embrionario de nuestros hijos!
Es una gran suerte que nuestros hijos lo adviertan y puedan decírnoslo, que nos den la oportunidad de ver nuestras omisiones y nuestros fallos y de pedir disculpas. Entonces les será posible desechar las cadenas del poder, la discriminación y el desprecio que vienen transmitiéndose de generación en generación. No tendrán ya necesidad de defenderse de la impotencia ante el poder cuando su impotencia temprana y su rabia se conviertan en vivencia consciente Alice Miller


La lengua que daña

¿Recuerda haber oído decir alguna vez que «más hiere la lengua que la espada»? Pues es verdad. Los epítetos insultantes, los comentarios que humillan, las críticas malévolas pueden transmitir a los niños mensajes sumamente negativos respecto de sí mismos; mensajes que pueden tener efectos dramáticos sobre su bienestar futuro. Alguien que llamó a mi programa de radio manifestó: Si yo tuviera que elegir entre el maltrato verbal y el físico, preferiría siempre una paliza. Como se pueden ver las marcas, por lo menos la gente se compadece de ti. Pero con la agresión verbal, simplemente enloqueces. Las heridas son invisibles, así que a nadie le importan. Las heridas en la carne cicatrizan muchísimo antes que los insultos. SUSAN FORWARD 


La intuición la mejor defensa.

Los mejores timadores consiguen que la víctima quiera participar. Kelly no reconoció conscientemente lo que su intuición sabía con claridad, de modo que no pudo aplicar una simple defensa ante su asociación forzada (manipulación del agresor), que consiste en negarse explícitamente a aceptar el concepto de colaboración "No le he pedido ayuda y no quiero". Como muchas de las mejores defensas, el coste de ésta es parecer antipático.
Kelly ahora sabe que el precio es bajo, en términos comparativos.
La asociación forzada se lleva a cabo en muchos contextos y por muchos motivos, pero cuando un desconocido la aplica con una mujer en una situación vulnerable para ella (como, por ejemplo, a solas en un lugar apartado o poco habitado), es siempre una conducta inapropiada.
No tiene que ver con la colaboración o la coincidencia, lo que busca el agresor es establecer cierta sintonía (se aprovecha de la empatía) y eso puede o no ser correcto, según el porqué de que alguien busque esa sintonía.
El criminal predador hace todo lo que puede para que esa carrera armamentística parezca un relajamiento de las tensiones. "Era tan agradable" es un comentario que oigo a menudo a las personas que describen al hombre que, momentos o meses después de sus cortesías, les atacó. La amabilidad es una decisión, una estrategia de interacción social; no un rasgo del carácter. La gente que pretende controlar a los demás casi siempre presenta la imagen de una persona agradable al principio. Al igual que sucede con la creación de sintonía, el encanto y la sonrisa engañosa, la amabilidad no solicitada responde a menudo a un motivo que se puede descubrir. Gavin de Becker 


Desnutrición infantil, un problema a resolver...

Pero no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se llevaron a cabo estudios para hallar la causa del marasmo, cuando se descubrió su considerable frecuencia entre niños de las «mejores» familias, en hospitales e instituciones, entre lactantes que supuestamente recibían la «mejor» y más esmerada atención física. Se hizo aparente que los bebés de los hogares más pobres, con una buena madre, solían superar las desventajas físicas y medrar a pesar de las escasas condiciones higiénicas. Lo que faltaba en el entorno esterilizado de los bebés de clase alta y recibían generosamente los de clases inferiores era amor materno. Tras reconocerlo a finales de la década de 1920, varios hospitales pediátricos empezaron a introducir un régimen regular de cuidados maternales en sus pabellones. Ashley Montagu 


Unión y expansión

Es obvio que la actividad sexual y el amor, aunque pueden darse simultáneamente, con frecuencia están disociados porque son fenómenos fundamentalmente separados. En sí mismo, el acto de hacer el amor no es un acto de amor.
Sin embargo, la experiencia del acto sexual y, especialmente, la del orgasmo (incluso en la masturbación) es una experiencia asociada también a un grado mayor o menor de destrucción de los límites del yo, y al éxtasis correspondiente. A causa de esta caída de los límites del yo, podemos decir «¡Te quiero!» en el momento del orgasmo incluso a una prostituta por la que unos instantes después (cuando los límites del yo recuperan su lugar) no sintamos ni un ápice de afecto. Esto no quiere decir que el éxtasis del orgasmo no pueda intensificarse si se comparte con una persona amada; en efecto, puede acrecentarse. Pero aunque no se trate de una persona amada, el hundimiento de los límites del yo que se produce con el orgasmo puede ser total; durante un segundo podemos olvidarnos por completo de quiénes somos, perdernos en el tiempo y en el espacio, sentirnos fuera de nosotros mismos, transportados. Podemos fundirnos con el universo. Pero sólo durante un segundo.
He empleado la expresión «unión mística» para designar la prolongada «unidad con el universo» que se experimenta en el verdadero amor, a diferencia de la unidad momentánea propia del orgasmo. El misticismo es esencialmente una creencia según la cual la realidad es unidad. El místico más profundo cree que nuestra percepción usual del universo como una multitud de objetos diferentes -astros, planetas, árboles, pájaros, casas,
nosotros mismos- todos separados entre sí por límites precisos es una percepción falsa, una ilusión. Los hindúes y budistas se sirven de la palabra «Maya» para designar esta percepción falsa general, este mundo de ilusión que erróneamente creemos real. Ellos y otros místicos sostienen que la verdadera realidad sólo puede conocerse experimentando la unidad, lo cual se logra eliminando los límites del yo. Es imposible captar realmente la unidad del universo mientras uno continúe considerándose en cierta manera como un objeto separado y distinto del resto del universo. Por eso, a menudo, los hindúes y los budistas afirman que el niño, antes de desarrollar los límites del yo, conoce la realidad, mientras que los adultos no la conocen. Y hasta sugieren que la senda que conduce a la iluminación o conocimiento de la unidad de la realidad, exige que suframos un proceso de regresión para volver a ser como niños. Ésta puede ser una doctrina peligrosamente tentadora para ciertos adolescentes y jóvenes que no estén preparados para asumir las responsabilidades del adulto, las cuales les parecen abrumadoras y más allá de su alcance. Estas personas pueden pensar «No tengo que pasar por todas esas cosas; puedo tratar de renunciar a ser un adulto y retirarme a la santidad sin asumir las responsabilidades del adulto». Sin embargo, al obrar de acuerdo con esta suposición, lo que se da es la esquizofrenia antes que la santidad. M. Scott Peck


La verdad promueve la confianza

Cuando el niño se da cuenta de que sus padres se interesan por cómo ha percibido sus agresiones experimenta una gran sensación de alivio y de justicia.
No se trata sólo de perdonar, sino de eliminar aquellos secretos que separan a unos y a otros. Se trata de construir una nueva relación basada en la confianza mutua y en suprimir la sensación de aislamiento en la que hasta el momento se encontraba el niño maltratado. Alice Miller


Las creencias que limitan

Los mensajes del inconsciente son poderosos: «No puedes tener más éxito que yo», «No puedes ser más atractiva que yo» o «No puedes ser más feliz que yo». Dicho de otra manera: «Todos tenemos nuestros límites, y el tuyo soy yo».
Como estos mensajes tienen una trabazón tan sólida; si los hijos adultos de padres competitivos consiguen arreglárselas para destacar en algo. Cuanto más éxito tienen, más desdichados se sienten, y es frecuente que eso los lleve a sabotear sus propios éxitos. Para los hijos adultos de este tipo de «incapacitados», el precio que pagan por mantener cierta paz interior es quedarse eternamente por debajo de sus potencialidades. Controlan su sentimiento de culpa auto limitándose inconscientemente para no ir más allá de donde llegaron sus padres, y así, en cierto sentido, cumplen las profecías negativas de aquéllos. SUSAN FORWARD 


No ames si no quieres perder tu vieja identidad

La experiencia del amor verdadero tiene que ver también con los límites del yo, puesto que supone una extensión de los mismos. Los límites de una persona son los límites de su yo. Cuando ampliamos nuestros propios límites por obra del amor, lo hacemos extendiéndolos, por así decirlo, hacia el objeto amado, cuyo desarrollo deseamos promover. Para poder hacerlo,
el objeto en cuestión debe, primero, ser amado por nosotros; en otras palabras, un objeto exterior a nosotros, que está más allá de los límites de nuestro yo debe atraernos y despertar en nosotros el deseo de entregarnos a él y comprometernos con él.
De esta manera, cuanto más nos extendemos, más amamos y menos nítida se hace la distinción entre uno mismo y el mundo, de forma que llegamos a identificarnos con éste. A medida que se atenúan y se debilitan los límites de nuestro yo, experimentamos, cada vez más intensamente, el mismo éxtasis que hemos sentido al desmoronarse parcialmente los límites de nuestro yo y nos «hemos enamorado». Sólo que, en lugar de habernos fundido transitoria e ilusoriamente con un objeto amado, nos fundimos de manera más permanente y real con gran parte del mundo, de manera que puede establecerse una «unión mística» con todo el mundo. La sensación de éxtasis o bienestar que acompaña a esta unión, aunque quizás más suave y menos espectacular que la que acompaña al enamoramiento, es mucho más estable, duradera y satisfactoria.
Ésta es la diferencia que hay entre la experiencia cumbre, tipificada por el enamoramiento, y lo que Abraham Maslow define como la «experiencia de la meseta». En este caso, las alturas no brillan repentinamente para luego perderse; se las alcanza para siempre. M. Scott Peck 


Me quedé atascado en mi proceso de terapia

Evitar sentir, no atravesar el proceso de transformación.» Basta, por ejemplo, con explicarle al paciente lo difícil que lo tenían sus padres u otras personas, para que sus reproches latentes queden de inmediato reducidos al silencio. No posee sentimientos, no los nota, lo único que siente es compasión hacia los causantes de sus sufrimientos. Pues uno no puede sentir el dolor y al mismo tiempo comprender los motivos por los que se le causó ese dolor. En ese caso, uno se limita a no sentirlo. Alice Miller 


Vacío de amor y demanda voraz, la trampa de esperar que cambien nuestros padres.

Aún en una situación extrema, está mal pensar que el narcisista va a estar listo para satisfacer sus esperanzas y necesidades cotidianas, mucho menos las extremas. [Uno nunca recibe lo que pide de un narcisista].(sobre todo en lo que tiene que ver con herencias económicas, dejan deudas, conflictos familiares) No se ataque a usted mismo por desear tal o cual cosa.(quedó un vacío de necesidades insatisfechas desde muy temprano y lleva tiempo diferenciar que ese vacío no es nuestra responsabilidad siendo niños como fuimos simplemente necesitábamos que otros nos atendieran, ahora somos responsables de atravesar el duelo y dolor del vacío, luego claro brindarnos aquello que no obtuvimos antaño, de manera realista y desde el adulto amoroso)(el niño interior herido necesita confiar en el adulto y eso lleva tiempo y constancia) Usted es un estudiante en la escuela del auto-castigo.(nos castigamos para proteger la imagen idealizada de nuestros padres, cuanto más narcisistas sean esos padres mayor idealización para cubrir el vacío de amor) (los padres son poderosos y nosotros carentes de poder, esa es la ecuación de idealización, el cambio está en empoderarnos)Su introyecto se volverá en contra suyo, no hay suficiente consideración y amor.(el introyecto no es otra cosa que una imagen interiorizada de los padres, si los mismos son poderosos el introyecto también, no hay lugar a la imperfección en el narcisismo, lo imperfecto está sobre nosotros, también pueden haber expectativas grandiosas sobre los hijos por supuesto nunca llegan a cubrir las mismas por eso se nos exige, el introyecto ejerce control despiadado para que no aparezca quienes somos de verdad).
Necesitar amor materno y protección de parte de quienes carecen de ello no es excusa para que usted se ataque a sí mismo.(no tiene nada de malo necesitar, tener deseos, la vida es impulso, no confundir la carencia vivida con nosotros ser carentes de por vida, no confundir el desamor parental con una imposibilidad de amar, el amor se puede ejercitar poco a poco, primero hacia nosotros mismos y luego expandirlo hacia otros). E Golomb Entre () es agregado


¿QUÉ NOS HACEN ESTOS PADRES TÓXICOS?

Independientemente de que cuando eran pequeños los hayan golpeado o dejado demasiado tiempo solos, de que hayan abusado sexualmente de ellos o los hayan tratado como tontos, los hayan sobreprotegido o abrumado con sentimientos de culpa, casi todos los hijos adultos de estos padres sufren síntomas sorprendentemente similares: disminución de su autoestima, que los empuja a un comportamiento autodestructivo. De una manera o de otra, casi todos ellos se sienten indignos, no queridos e inadecuados.
Estos sentimientos derivan en gran medida de que los hijos de tales padres se culpan -consciente o inconscientemente- a sí mismos de los malos tratos que reciben. Para un niño indefenso y dependiente es más fácil sentirse culpable de haber hecho algo «malo», que atrae sobre el la cólera de papá, que aceptar el hecho aterrador de que no se puede confiar en papá, el protector.
Cuando esos niños llegan a la edad adulta, siguen soportando esa carga de inadecuación y culpa, que les hace enormemente difícil llegar a tener una imagen positiva de sí mismos. La falta de una autovaloración positiva y de confianza en sí mismos que de ello resulta, puede entonces teñir todos los aspectos de su vida. SUSAN FORWARD 


La caricia una necesidad humana

En pocas palabras, es posible que se haya producido un desarrollo evolutivo desde el lamer, pasando por el acicalamiento con los dientes (practicado por los lémures) y con los dedos, hasta las caricias, como en el chimpancé, el gorila y el Homo sapiens; por consiguiente, para la cría de la especie humana, la caricia es una forma de experiencia tan importante como lo es el hecho de lamer para otras crías de mamífero.
Por tanto, concluimos que el estudio de las conductas del mamífero, el mono, el simio y el humano muestra con claridad que el tacto es una necesidad conductual básica, como respirar es una necesidad física básica; que el lactante dependiente está concebido para crecer y desarrollarse socialmente a través del contacto, la conducta táctil, y para mantener contacto con otros a lo largo de su vida. Es más, si la necesidad táctil no se satisface, da como resultado una conducta anormal. Ashley Montagu 


No hay nada más profundo que la piel

La piel, sobre todo en el rostro, recoge los sufrimientos y los triunfos de la vida, lleva consigo su propia memoria de experiencia. Ashley Montagu 


Los sueños en psicoterapia

Precisamente porque los sueños suelen ser tan útiles, su análisis constituye, por lo general, una parte importante del trabajo de los psicoterapeutas. Debo confesar que hay muchos sueños cuyo significado se me escapa por completo y que a veces uno, de mal humor, desea que el inconsciente tenga la decencia de expresarse en un lenguaje más claro. Sin embargo, cuando logramos traducir los sueños, el mensaje siempre parece destinado a impulsar nuestro desarrollo espiritual. Según mi experiencia, los sueños que pueden interpretarse facilitan información útil al que sueña, y esta ayuda se presenta en muy variadas formas: como advertencia de peligros personales; como orientación que permite solucionar problemas que parecían insolubles; como aviso ante nuestras equivocaciones no reconocidas; como acicate, cuando estamos ante la elección correcta pero no estamos seguros de que sea así; como fuente de información sobre nosotros mismos; como guía, cuando nos sentimos perdidos, y como instrumento revelador del camino que debemos recorrer cuando nos sentimos desorientados. M. Scott Peck 


¿Cómo somos inherentemente los humanos?

Una vasta inteligencia, disfrutar plenamente de la vida, tener relaciones afectuosas y cooperativas con los demás, tales parecen constituir la ¨naturaleza¨ humana esencial. Todo el resto del comportamiento y sentir humano, aparte de estas tres características innatas y sus resultados, es adquirido, no es inherente, y es resultado de que algo ha funcionado mal.
Todos los errores recurrentes, todos los fracasos en el buen manejo de nuestra situación ambiental, todos los sentimientos terribles que acosan a los adultos casi todo el tiempo, todas las tristes relaciones comunes entre los miembros de nuestra sociedad, todas se originan en la misma y única raíz. Algo nos lastima. Simplemente eso, algo nos lastima. Muy temprano en la vida por primera vez, y repetidamente después, nos encontramos con experiencias angustiosas.
Cuando nos encontramos con la angustia, ya sea de tipo físico (dolor, enfermedad, desmayo, anestesia, sedantes, incomodidad aguda, etc.), o de tipo emocional (la pérdida de alguien querido, miedo, frustración, ridículo, aburrimiento, etc.) un efecto peculiar tiene lugar.
Durante la lastimadura, física o emocional, nuestra inteligencia humana flexible deja de funcionar.
La habilidad esencial de nuestra humanidad, nuestra habilidad de poder ver exactamente las cosas como son y de poder crear respuestas exactas y nuevas para enfrentar toda nueva situación se torna lenta o inoperante. HARVEY JACKINS 


¿Cómo somos inherentemente los humanos?

Una vasta inteligencia, disfrutar plenamente de la vida, tener relaciones afectuosas y cooperativas con los demás, tales parecen constituir la ¨naturaleza¨ humana esencial. Todo el resto del comportamiento y sentir humano, aparte de estas tres características innatas y sus resultados, es adquirido, no es inherente, y es resultado de que algo ha funcionado mal.
Todos los errores recurrentes, todos los fracasos en el buen manejo de nuestra situación ambiental, todos los sentimientos terribles que acosan a los adultos casi todo el tiempo, todas las tristes relaciones comunes entre los miembros de nuestra sociedad, todas se originan en la misma y única raíz. Algo nos lastima. Simplemente eso, algo nos lastima. Muy temprano en la vida por primera vez, y repetidamente después, nos encontramos con experiencias angustiosas.
Cuando nos encontramos con la angustia, ya sea de tipo físico (dolor, enfermedad, desmayo, anestesia, sedantes, incomodidad aguda, etc.), o de tipo emocional (la pérdida de alguien querido, miedo, frustración, ridículo, aburrimiento, etc.) un efecto peculiar tiene lugar.
Durante la lastimadura, física o emocional, nuestra inteligencia humana flexible deja de funcionar.
La habilidad esencial de nuestra humanidad, nuestra habilidad de poder ver exactamente las cosas como son y de poder crear respuestas exactas y nuevas para enfrentar toda nueva situación se torna lenta o inoperante. HARVEY JACKINS 


las experiencias de angustia nos dañan si no hacemos algo

No podemos pensar inteligentemente cuando estamos angustiados.
Desde luego, esto constituye una desventaja. Preferiríamos tener nuestra inteligencia presente y disponible durante experiencias angustiosas.
Sin embargo, esta pérdida temporal de inteligencia constituye el principio del daño. Algo aun más serio e importante sucede.
Incluso cuando la "maquinaria pensante" se encuentra cerrada e inoperante durante la experiencia de angustia, el flujo de información proveniente del ambiente se ve poco o nada disminuido y continúa ingresando.
La información sigue entrando a la persona angustiada y "no-pensante" en gran volumen a través de los sentidos de la visión, audición, tacto, etc.
El ingreso de información durante la experiencia de angustia se almacena o, más correcto, se almacena erróneamente, en forma contraria a lo que ocurre usualmente cuando asimilamos el ingreso de información durante experiencias no angustiantes.
La información proveniente de una buena experiencia se convierte en una reserva de datos útiles, que podemos utilizar para enfrentar o manejar la experiencia siguiente más "sabiamente". HARVEY JACKINS


El vínculo

Cuando nace un bebé, también nace una madre. Ashley Montagu 


La negación

La negación, es a la vez, la más perjudicial y poderosa de las defensas psicológicas. Se vale de una realidad ficticia para restar importancia al impacto de ciertas experiencias vitales dolorosas, o incluso para negarlas. Hasta puede hacer que algunos olvidemos las cosas que nos hicieron nuestros padres, un olvido que nos permite seguir manteniéndolos en sus pedestales.
El alivio que proporciona la negaciones, en el mejor de los casos, temporal, y el precio que se paga por él es alto. Ir a la negación es la tapa de nuestra olla de presión emocional: cuanto más tiempo la dejamos puesta, más presión juntamos. Tarde o temprano, la presión hará saltar la tapa: estamos frente a una crisis emocional. Cuando eso sucede, tenemos que enfrentar las verdades que tan desesperadamente hemos estado tratando de evitar, con el inconveniente de que ahora tenemos que hacerles frente durante un período de gran estrés. Si podemos enfrentarnos directamente con nuestra negación, podemos evitar la crisis abriendo la válvula reguladora de la presión, dejando salir fácilmente un poco de vapor.
Lo lamentable es que, probablemente, uno no tiene que lidiar sólo con su propia negación. Nuestros padres tienen sus propios sistemas de negación. Cuando uno se esfuerza por reconstruir la verdad de su pasado, y especialmente si esa verdad da una mala imagen de ellos, es probable que los padres insistan en que «las cosas no fueron tan malas» o «no sucedieron así» o incluso en que «no sucedieron», lisa y llanamente. Afirmaciones así pueden frustrar, en el hijo, los intentos de reconstruir su historia personal, y llevarlo a cuestionarse sus propias impresiones y recuerdos. Le cortan por la base la confianza en su capacidad de percibir la realidad, y en la misma medida le dificultan la tarea de reconstruir su autoestima. SUSAN FORWARD 


¿Cómo es que los niños pierden la creatividad, imaginación, curiosidad, asombro, apertura emocional, espontaneidad?

Imaginemos que nuestra inteligencia flexible fuese como una máquina de registrar información con engranajes y ruedas dentadas.(modelo únicamente a modo de ejemplo básico) Entonces, podríamos ver que la información que ingresa durante una experiencia angustiosa actúa como si fuera depositada en la maquinaria mientras ésta no estaba funcionando, "amontonándose" en el engranaje y ruedas dentadas y, por lo tanto, obstruyéndola.
Cuando uno descubre posteriormente este residuo en el comportamiento y sentimientos de una persona, la impresión que uno recibe es de una rigidez congelada y absurda.
A menos que el observador entienda el proceso de acumulación de dicho residuo, el mismo es incomprensible.
En otras palabras, este almacenamiento erróneo se comporta como si fuese una cicatriz rígida en lo que era una superficie flexible.
La información proveniente de una experiencia de angustia no se halla disponible en unidades pequeñas, sino liada toda junta en un gran paquete. Cuando esta información es rescatada se presenta aglutinada, no evaluada ni comprendida. HARVEY JACKINS 


No hay nada innato, la posibilidad de cambio a partir del vacío.

En tibetano tenemos la palabra Ihun drub, que es traducida como "perfección espontánea".
Significa que no hay un productor que produzca algo, todo es lo que es y surge espontáneamente de la base, como una manifestación perfecta de vacío y claridad. Un cristal no genera luz; su función natural es simplemente irradiarla. El espejo no selecciona la cara que va a reflejar; su naturaleza es reflejarlo todo. Somos libres cuando entendemos que todo lo que surge, incluido nuestro sentido convencional del yo, es tan sólo una proyección de la mente. Sin este entendimiento, es como si confundiéramos un espejismo con la realidad, como si pensáramos que el eco de nuestra propia voz fuera un sonido ajeno a nosotros. El sentido de separación es fuerte, y por ello quedamos atrapados en el dualismo ilusorio. TENZIN WANGYAL RÍNPOCHE 


La vía del amor

El verdadero amor, con toda la disciplina que requiere, es la única senda de esta vida que lleva a la esencia del gozo. Si se va por otro camino, rara vez se encontrarán momentos de tan extático deleite, y si se encuentran, serán momentos fugaces, progresivamente engañosos.
Cuando amo sinceramente estoy extendiendo mi persona, gracias a lo cual estoy evolucionando. Cuanto más amo, más profundo me vuelvo.
El verdadero amor se alimenta a sí mismo. Cuanto más promuevo el desarrollo espiritual de otros, más fomento el mío propio. Soy un ser humano enteramente egoísta. Nunca hago nada por otro, sino que lo hago por mí mismo. Y a medida que crezco, por mediación del amor, me siento cada vez más exultante. M. Scott Peck 


La Neutralidad terapéutica

Durante mi formación como psicoanalista se daba mucha importancia al hecho de que el analista debía permanecer neutral. Era parte de las reglas fundamentales que, desde los tiempos de Freud, nadie cuestionaba y todos seguían estrictamente [por ser «el padre» del psicoanálisis]. Entonces no pensé nunca que esta regla estuviese unida a la necesidad de proteger de cualquier reproche a los padres del paciente. Mis colegas parecían no tener problemas con la defensa de la neutralidad, parecían no mostrar interés por compartir y comprender las torturas de un niño que había sido maltratado, humillado y explotado incestuosamente. Pero como en sus prácticas habían sido tratados con la misma neutralidad, necesaria según Freud, no habían tenido la oportunidad de descubrir su propio dolor, que ellos mismos ocultaban. Para descubrirlo no habrían necesitado psicoterapeuta neutral, sino a un terapeuta parcial, alguien que los acompañara, que estuviese siempre de parte de aquel niño maltratado y se indignase ante la injusticia que le había sido infligida. Es necesario que el terapeuta consiga esto antes, para ayudar a que lo consiga su cliente también. El hecho es que la mayoría de las personas no saben lo que es la indignación cuando comienzan la terapia. Cuentan historias espantosas ante las que no sienten la necesidad de rebelarse, no sólo porque sus sentimientos les resultan ajenos, sino también porque no saben que existe otra clase de padres. [...] En el marco de una terapia de estas características el cliente continúa atrapado en su miedo infantil y no se atreve a compartir sus emociones y a experimentar su rabia y su indignación como lo que son: una reacción normal ante la crueldad vivida. Alice Miller 


Enfrentar la verdad no es fácil

Las deidades parentales generan reglas, juicios y dolor. Cuando deificamos a nuestros padres, vivos o muertos, estamos aceptando vivir según la versión que ellos nos dan de la realidad, aceptando que los sentimientos dolorosos son parte de nuestra vida, e incluso quizá racionalizándolos, diciéndonos que eso nos hace bien. Ya es hora de terminar con semejantes ideas. Cuando usted pueda sacar a sus padres del Olimpo y bajarlos a la tierra, cuando encuentre valor para dirigirles una mirada realista, podrá empezar a establecer un equilibrio de poderes en su relación con ellos. «Mi padre me pegaba, pero no con la intención de causarme daño, sino de hacerme aprender la lección.»
«Mi madre jamás me prestó ninguna atención, de tan desdichada que era.»
«No puedo culpar a mi padre por haber abusado de mí. Mi madre no se acostaba con él, y ya se sabe que los hombres necesitan eso. »Todas estas racionalizaciones tienen en común su propósito de presentar como aceptable lo inaceptable. Considerado superficialmente, puede parecer que el mecanismo funciona, pero en nosotros hay una parte que siempre sabe la verdad. SUSAN FORWARD


La violencia

Seguimos tolerando los riesgos cotidianos por encima de los riesgos más remotos. El secuestro de un avión norteamericano en Atenas adquiere mucha más importancia entre nuestras preocupaciones que el padre que mata (o abusa) a un niño, aunque una cosa pase rara vez y la otra pase a diario. Gavin de Becker 


Abandonarse a la verdad

Desde hace 30 años me esfuerzo por observar conscientemente la respiración sin alterarla Maestro Zen. El hombre que haya sabido abandonarse hasta lo más profundo de su Ser, dispone de un Yo cercano al Sí- mismo, y por ello de una mayor lucidez; asimismo, deviene testigo de las fuerzas a las cuales él se entrega. K.G. Durckheim


Proceso de sanación natural

Una plática animada, el llanto, la risa, los berrinches, el temblor, el sudor y los bostezos ocasionales son parte del proceso de recuperación con que todos nacemos.
La mente despierta y la sensibilidad que hacen a los niños vulnerables a las heridas, vienen complementadas con un proceso integral de recuperación que las sana por completo (si alguien puede acompañar al niño amorosamente mientras lo usa sin interrupción). Aún las heridas profundas pueden ser disueltas a través de mucho llanto, muchos berrinches y mucha risa(sin forzar). Patty Wipfler 


EL viaje hacia la verdad

Yo misma hice todo lo posible cuando era niña por comprender a mis padres y, durante años, continué esforzándome «con éxito», como probablemente la mayoría de los terapeutas. Pero justo eso me impidió descubrir a la niña que había sufrido los tormentos de esos padres. No conocía a esa niña. Ni lo más mínimo. Sólo conocía el sufrimiento de mis padres, también de mis pacientes y amigos, pero nunca el mío propio.
A los ojos de mi madre, mis exigencias más naturales eran molestas y exigencias. ¿Cómo iba a poder yo, enviada al ancho mundo con semejante carga sobre los hombros, saber lo que realmente necesitaba? ¿Cómo iba a aprender a satisfacer esas necesidades? Lo que aprendí es que eran peligrosas, porque el deseo de satisfacción conducía necesariamente a la catástrofe. Esa catástrofe, el gran peligro, era la cólera de mi madre y el desvelamiento de su falta de amor. Así que yo intentaba con todas mis fuerzas reprimir mis necesidades de afecto, calor y comprensión, para no tener que ver la verdadera actitud de mi madre hacia mí, para mantener la ilusión de que me quería. Mi esperanza era llegar a no necesitar nada y sacrificar mi vida a los demás para obtener finalmente su amor. Pero el amor no se gana negándose a uno mismo ni haciendo grandes cosas. Los padres se lo brindan al recién nacido o no se lo brindan. Y yo me vi por fin forzada a reconocer que de pequeña no me habían hecho ese regalo. Hasta que no desistí de intentar comprender la infancia de mis padres (que, de todos modos, ellos mismos tampoco querían conocer), no pude sentir toda la intensidad de mi sufrimiento y de mi miedo. Sólo entonces descubrí lentamente la historia de mi infancia y comencé a comprender mi destino. Y únicamente entonces desaparecieron los síntomas físicos que, durante tanto tiempo, habían intentado en vano contarme mi verdad mientras yo escuchaba a mis pacientes y, a través de sus historias, empezaba a vislumbrar lo que le sucedía a los niños maltratados. He comprendido que me engañé durante mucho tiempo. Como muchos terapeutas, no sabía quién era yo en realidad, porque había estado huyendo de mí misma y creía que así podía ayudar a otras personas. Hoy estoy convencida de que debo comprenderme a mí misma antes de intentar comprender a los demás. Alice Miller 


El mejor regalo a un hijo es trabajar sobre nuestra sombra

Todos nosotros, por supuesto, encontramos experiencias penosas muy temprano en la vida. Nuestra debilidad física, la falta de experiencia e información más la extremada dependencia en otros cuando somos muy jóvenes, nos hace vulnerables a ser heridos repetidamente durante este período.[..]
En nuestra civilización, sin embargo, la fuente dominante de estas lastimaduras pequeñas es, precisamente, la existencia de patrones de angustia en los adultos que nos rodean.
Un bebé se altera cuando un adulto se comporta de manera irracional y, más aun, cuando dicha irracionalidad consiste en-o es acompañada por-enojo, reproche, desvalorización, ridículo, aislamiento o violencia, como sucede usualmente; entonces, la lastimadura se hace más severa. Harvey Jackins


El trabajo de apertura emocional se realiza paso a paso.

Le aseguré que entendía lo frustrado y confundido que se sentía por su incapacidad de abrirse emocionalmente, pero le insistí en que no se exigiera demasiado así mismo. No había tenido a nadie que le enseñara todo aquello cuando era niño, y son cosas difíciles de aprender solo.
-Serla como esperar que tocaras un concierto de piano cuando ni siquiera sabes cuál es el do -le dije-. Puedes aprender, pero tienes que concederte tiempo para empezar desde la base, para practicar, e incluso utiliza para fracasar alguna vez. SUSAN FORWARD 


EL coraje de emprender otro camino, desarmar lo aprendido.

Su vida con [sus padres narcisistas] compuso su visión. Ellos eran destructivos en su necesidad de ver las cosas a su modo. ¿Tenían la intención de herirlo a usted con su ignorancia agresiva e invasora, o era simplemente un espejo de su propio mundo interior? Yo creo que es lo último, ya que no había nada ni nadie fuera de sus vidas. No tenían ninguna intención de herirlo a usted mientras intentaban satisfacer sus deseos y responsabilidades. Sentían que usted era una extensión suya. [...] Estaban tan desesperados con su propia situación que no podían ponerse en su lugar. Si usted llegaba a quebrar su sueño de ser protectores, eso desataba un mal humor increíble. Y ahí sí podían tener la intención de herir o ser malos. [...] En el narcisismo, lo bueno tiene que ser idéntico. El hijo contradice la infalibilidad si escoge otro camino. Entonces lo atacarían porque en su auto-centrismo desesperado, no comprendieron sus motivos.
[...]
Usted va creciendo pero todavía reacciona ante la gente como si ésta quisiera herirlo. La libertad llega al dejar de ver intenciones de maldad en donde no las hay.
Reténgase antes de concluir la presencia de una intención malvada. Dude de su suposición y, antes de sacar cualquier conclusión, obtenga los hechos que pueden motivarla. E Golomb


El verdadero amor es una permanente experiencia de extensión de la propia personalidad.

La experiencia del amor verdadero tiene que ver también con los límites del yo, puesto que supone una extensión de los mismos. Los límites de una persona son los límites de su yo. Cuando ampliamos nuestros propios límites por obra del amor, lo hacemos extendiéndolos, por así decirlo, hacia el objeto amado, cuyo desarrollo deseamos promover. Para poder hacerlo, el objeto en cuestión debe, primero, ser amado por nosotros; en otras palabras, un objeto exterior a nosotros, que está más allá de los límites de nuestro yo debe atraernos y despertar en nosotros el deseo de entregarnos a él y comprometernos con él. De esta manera, cuanto más nos extendemos, más amamos y menos nítida se hace la distinción entre uno mismo y el mundo, de forma que llegamos a identificarnos con éste. A medida que se atenúan y se debilitan los límites de nuestro yo, experimentamos, cada vez más intensamente, el mismo éxtasis que hemos sentido al desmoronarse parcialmente los límites de nuestro yo y nos «hemos enamorado». Sólo que, en lugar de habernos fundido transitoria e ilusoriamente con un objeto amado, nos fundimos de manera más permanente y real con gran parte del mundo, de manera que puede establecerse una «unión mística» con todo el mundo. La sensación de éxtasis o bienestar que acompaña a esta unión, aunque quizás más suave y menos espectacular que la que acompaña al enamoramiento, es mucho más estable, duradera y satisfactoria. Ésta es la diferencia que hay entre la experiencia cumbre, tipificada por el enamoramiento, y lo que Abraham Maslow define como la «experiencia de la meseta». En este caso, las alturas no brillan repentinamente para luego perderse; se las alcanza para siempre. M. Scott Peck 


La pubertad, su fuerza de cambio con sus posibles trampas.

En la pubertad, muchos jóvenes eligen nuevos valores que son diametralmente opuestos a los de sus padres; forman, pues, nuevos ideales e intentan hacerlos realidad. Pero cuando esta tentativa no se halla arraigada en la vivencia de las propias necesidades y sentimientos auténticos, el joven se adaptará a los nuevos ideales de modo parecido a como, en otros tiempos, se adaptaba a sus padres. Volverá a renegar de su verdadero Yo para ser reconocido y amado por el grupo de jóvenes de su edad o por su pareja. Sin embargo, nada de esto sirve en realidad contra la depresión. Pues esa persona tampoco será ella misma cuando sea adulta, y no se conocerá ni se querrá; lo hará todo para ser amado por alguien, tal y como lo hubiera necesitado con urgencia en otro tiempo, siendo niño. Y esperará conseguirlo al fin mediante la adaptación. Alice Miller 


La perdida del potencial.

Probablemente debido a la forma en que se han desarrollado las culturas y las civilizaciones humanas, solamente en raras ocasiones se recupera uno de los efectos de una experiencia de angustia.
En su lugar, el residuo de la información, mal asimilado y derivado de una mala experiencia, permanece almacenado erróneamente. De ello resultan dos efectos importantes:
El primero de ellos es cuantitativo. En términos sencillos: no somos tan inteligentes como lo éramos antes de que la experiencia de angustia depositara en nosotros aquel residuo de información errónea. Parte de nuestra vasta inteligencia original, "tamaño genio" se encuentra ahora obstruida, inoperante.
No es solamente que ahora haya una cierta zona de experiencia donde ya no pensemos con mucha inteligencia. Esto es cierto, pero asimismo hay un descenso general de nuestra capacidad de pensar flexiblemente, de manejar bien nuestro medio ambiente.
Este efecto cuantitativo no se nota cuando somos aún jóvenes. Por lo visto, tenemos mayor capacidad de lo que generalmente requerimos y por eso no echamos de menos la porción perdida durante nuestra juventud.
El efecto cuantitativo, sin embargo, se dejará sentir posteriormente en nuestras vidas. A medida que las varias experiencias de angustia se van acumulando y van siendo reforzadas por el proceso de re estimulación (noción que será discutida luego) se podrá observar el crecimiento de la falta de capacidad de pensar. Harvey Jackins 


Para aliviar sus sentimientos dolorosos, todo lo que el niño necesita es un adulto atento.

Mientras que su niño llora o hace un berrinche, le necesita a usted muy cerca de él. Necesita sentir sus caricias y ver su mirada atenta. Necesita la seguridad que usted le puede dar mientras que él vuelve a pensar de nuevo. (la angustia dificulta el pensar) También necesita que le hable un poco: (no necesita sermones o discursos) puede decirle que usted está contento de estar con él, que usted le va a proteger, que lo siente porque algo no fue bien. Aunque parezca raro, el cariño en sus palabras y cercanía probablemente le harán llorar más fuerte o intensificar su berrinche. Esto se debe a que cuando un niño siente la seguridad, más posibilidades tiene de desahogar los sentimientos dolorosos. Tal vez sea la atención relajada (presencia amorosa) que usted provee lo que le hace saber que la herida realmente ya no está y llora más fuerte en señal de alivio. (descarga y libera) Patty Wipfler 

Entre () es agregado. Con nosotros los adultos el proceso es igual, la diferencia es que nosotros nos aliamos con el niño que antaño sufrió y permitimos que exprese lo que sintió y reprimió, nosotros no nos juzgamos ni nos criticamos por sentir lo que sentimos simplemente abrazamos con compasión lo que aparece. Y por supuesto propiciamos la apertura gradual incondicional. No existe un proceso rápido! Es un mito creer en lo instantáneo y mágico... Aparte usted pasó muchas horas y días aprendiendo un falso yo en un momento de extrema vulnerabilidad. 


Presencia amorosa


La belleza de las relaciones en las que somos plenamente auténticos, libres, cariñosos y respetuosos.

Por el hecho de que su mapa mental sea permanentemente puesto en tela de juicio, las personas abiertas se desarrollan continuamente. En virtud de su apertura pueden establecer y mantener relaciones íntimas con mayor eficacia que las personas cerradas.
Como nunca dicen falsedades pueden sentirse seguras y orgullosas sabiendo que en nada han contribuido a la confusión del mundo sino que, por el contrario, han servido como fuentes de iluminación y clarificación.
Por último, son totalmente libres, no se ven agobiadas por la necesidad de ocultar nada, no tienen que escabullirse entre las sombras. No tienen que inventar nuevas mentiras para esconder las viejas. No necesitan malgastar esfuerzos para borrar rastros o conservar disfraces.
Y en ultima instancia comprueban que la energía que exige la autodisciplina de la sinceridad es mucho menor que la energía necesaria para mantener las cosas en secreto. Cuanto más sincero es uno, más fácil resulta continuar siendo sincero, de la misma manera que cuanto más miente uno, más necesario es seguir mintiendo. En virtud de su franqueza, la gente dedicada a la verdad vive a la luz del día y, al ejercitar el valor de vivir al descubierto, se ve libre de todo temor. 

M. Scott Peck


Profundizar en los sentimientos y abrirnos plenamente

Si alguien se hubiera dirigido a mí para narrarme le historia de mi infancia, con todos los detalles de los que ahora soy consciente, ello no habría obrado en mí efecto alguno. Yo me habría creído o no la historia, pero, incluso en el primer caso, no habría pasado de ser para mí una historia ajena, no vivida por mí. El único camino por el que podía llegar a renunciar a mi rechazo intelectual se me abrió gracias a los sentimientos de la niña que había en mí, y que era el único testigo de los malos tratos a los que me sometió mi madre. ¿Cómo pude, a pesar de ello, liberarme de la represión? Lo logré porque quería saber la verdad a toda costa y acabé encontrando un testigo que me ayudó a buscarla.
Durante mi terapia observé que, cada vez que me enfrentaba interiormente a mis padres, los sentimientos de culpabilidad inculcados por la educación reforzaban mi represión, me obstruían el acceso a la realidad y bloqueaban la vivencia de mis antiguos sufrimientos. Los sentimientos no aparecieron hasta que pude poner en cuestión mi supuesta culpa. Y sólo pude darme cuenta de lo que había ocurrido cuando logré sentir que si mis padres no me habían tenido en consideración, ni tomado en serio, ni percibido, no había sido por culpa mía. Comprendí que no era mi tarea enseñarles a sentirse responsables, que yo, siendo aún una lactante, no había tenido en mis manos el hacer de mis padres personas capaces de amar. Lo único que había podido hacer fue mostrarles que yo era útil, que podían explotarme y que siempre reaccionaría a ello con una sonrisa. En aquella época la vida no me ofrecía otra posibilidad. Alice Miller 


Desarrollar nuestra identidad verdadera

"No me decepciones" suele ser la típica frase de los padres egoístas.
La frase correcta de un padre o una madre que realmente ama a su hijo sería "No te decepciones a ti mismo". Dr. Lammoglia 


Los padres que se sienten bien consigo mismos no necesitan ejercer control sobre sus hijos adultos.

Pero la clase de padres «incapacitados» funcionan a partir de un profundo sentimiento de insatisfacción con su propia vida, acompañado de miedo al abandono.
Para ellos, la independencia de su hijo equivale a perder un brazo o una pierna.
A medida que el hijo se hace mayor, se vuelve más importante para el padre
o la madre poder seguir manejando los hilos que lo mantienen en la situación de dependencia.
En tanto «estos» padres puedan conseguir que su hijo siga sintiéndose un niño, consiguen mantener el control.
Como resultado de ello, es muy frecuente que los hijos adultos de padres controladores tengan un sentimiento de identidad muy incierto. Les cuesta verse como seres aparte de sus padres.
Todos los padres controlan a sus hijos hasta que éstos son capaces de controlar su propia vida. SUSAN FORWARD 


Los vínculos amorosos sanan las heridas

Usted probablemente ya está familiarizada con esta escena: Si algo le sucede, su llanto empieza cuando alguien se acerca para darle apoyo. El temblor empieza después del accidente, cuando usted se da cuenta de que sus heridas van a sanar y ya va en camino al hospital. Sin este sentido de seguridad, la gente no puede sanar fácilmente.
Un niño cuyos padres le dan apoyo y le escuchan bien cuando le sucede algo parece tardar más tiempo en recuperarse. Esto se debe a que cuando un incidente pequeño sucede, el niño primero limpia lo relacionado con este y luego aprovecha para trabajar en sentimientos relacionados con otros incidentes que fueron más difíciles. Los niños tienen una aversión innata a cargar con malos sentimientos (vulnerabilidad) y siempre están dispuestos a esforzarse (es natural el mecanismo) por mantener "limpiecita su bodega" si un adulto atento les da la oportunidad. (en los humanos el vínculo es lo importante, alguien que sea testigo amoroso de nuestro dolor) (hay vínculos que nos dañan y vínculos amorosos, muchas veces nos cuesta discernir)
Patty Wipflerentre () es agregado 


Para empezar a caminar hay que dejar de gatear, por cómodo que sea, o por bien que lo hagamos.

Sólo aquel que sea capaz de soltar lo que ha alcanzado, verá que ante él se abren continuamente posibilidades. Simplemente está ahí, como por milagro. Basta con abandonarse a ella con confianza. El hombre volverá a vivir esa experiencia de dicha y de asombro cautivante, siempre que al sentirse impotente ante una situación comprometida, le venga de repente, y sin saber por qué, un sentimiento de poderío interior, sentimiento que se hace presente si tiene el coraje de "soltar" esa tensión que le crispa la parte alta del cuerpo y que caracteriza a un Yo inquieto, al acecho siempre de seguridad, conocedor sólo del poder de la voluntad.(hay una fuerza que nos impulsa a desarrollarnos, para mí la resiliencia es innata todos tenemos ese potencial) K.G. Durckheimentre () es agregado 


Camino contra corriente

En cuanto descubrí la función bloqueadora de esos sentimientos de culpabilidad, advertí que siempre surgían, impidiéndome dormir, cuando aparecía en mi mente un fragmento de algún recuerdo traumático. Al día siguiente me esforzaba en volver a negar lo que había descubierto en la víspera. O bien lo olvidaba, o me veía forzada a negarlo, o bien me sentía terriblemente mal por haber sido capaz de pensar algo tan abominable de mis padres. En mi caso entraba en juego la misma regla invariable que forzó a Freud a traicionar sus hallazgos..[] [ En principio, Freud había descubierto en sus tratamientos -practicados aún en parte con ayuda de la hipnosis- que todos sus pacientes habían sido niños maltratados y que los síntomas de sus trastornos eran el lenguaje en el que explicaban su historia. En 1896, tras informar de sus hallazgos a la comunidad de los psiquiatras, se vio completamente aislado, a solas con su descubrimiento, que ninguno de sus colegas quiso compartir con él. No soportó por mucho tiempo esa soledad. Pocos meses después, en 1897, calificó los relatos de sus pacientes sobre abusos sexuales como meras fantasías que había que atribuir a sus tempranos deseos instintivos. La humanidad había sido brevemente despertada de su letargo, pero ahora podía volver a sumirse en él.]
Muchos terapeutas observan a menudo esa resistencia en sus pacientes y la interpretan erróneamente como prueba de que es imposible conocer lo realmente ocurrido. Y ese mismo paciente acaba no estando seguro de si describe recuerdos o simples fantasías. La lucha interior del niño en favor de la imagen del buen padre o de la buena madre puede llegar a ser tan intensa que no sólo el paciente sino también todos aquellos que lo rodean sean presa de la confusión. [...] la idealización de los padres con la ayuda de la fantasía y de la represión, ayuda al niño a sobrevivir. Atribuir algo malo a la persona a la que se ama y a la que se tiene por modelo iría, pues, en contra de la natural autodefensa y de las leyes de la vida. De esto se deduce que el niño jamás se inventa traumas. Al contrario: para poder sobrevivir, debe hacer soportable el dolor con ayuda de la fantasía. Alice Miller


Nuestra responsabilidad como adultos es sanar y no repetir el ciclo transgeneracional.

SUSAN: Tú te las arreglaste para sobrevivir cargando con toda la maldad. Si cuando eras pequeño hubieras visto a tu padre como malo, ésa habría sido una visión abruma dora, aterradora. Pero ya no eres un niñito, Joe, y tienes que empezar a decirte la verdad. Y la verdad es que tu padre fue responsable en un cien por ciento del maltrato al que te sometió, de ser violento y de ser bebedor. También era en un cien por ciento responsable de haber optado por no hacer nada para resolver sus problemas y salvar a su familia. Y aunque para ti sea más consolador ver a tu madre como una víctima inocente, ella fue responsable en un cien por ciento de no haber protegido a sus hijos ni haberse protegido ella. En efecto, permitió que los malos tratos continuaran, y tú tienes que empezar a asignar la responsabilidad a quien corresponda. SUSAN FORWARD 


A pesar de su apariencia exterior,muchas personas continúan siendo psicológicamente los hijos de sus padres

, viviendo según los valores que ellos les inculcaron, motivados sobre todo por la aprobación o la desaprobación de los padres (aun cuando éstos hayan muerto hace mucho tiempo), sin atreverse nunca a tomar el destino en sus propias manos. Aunque los grandes saltos se dan comúnmente durante la adolescencia, pueden darse a cualquier edad. Un empresario de cincuenta y dos años, deprimido después de sufrir un ataque cardíaco, considera retrospectivamente su vida de frenética ambición, consagrada sólo a ganar cada vez más dinero y a ascender cada vez más en la jerarquía de su empresa y comprueba que su vida carece de sentido. Después de largas reflexiones, se da cuenta de que ha actuado siempre condicionado
por obtener la aprobación de una madre dominante que constantemente lo criticaba; se había matado trabajando para poder mostrarle a ella sus méritos. Arriesgándose a la desaprobación de su madre, por primera vez en su vida y desafiando la ira de su mujer y de sus hijos, acostumbrados a un
gran nivel de vida, el hombre se traslada al campo y abre un pequeño taller donde repara muebles antiguos. Estos cambios importantes, estos saltos hacia la independencia y la autodeterminación son enormemente dolorosos a cualquier edad, requieren un enorme valor y suelen ser el resultado de la psicoterapia. A causa de los riesgos que entrañan, estos saltos a menudo requieren un tratamiento de psicoterapia, no porque la terapia disminuya los riesgos, sino porque le proporciona apoyo y valentía al individuo. M. Scott Peck 


Los procesos de sanación implican apertura a las emociones difíciles

»A menudo, los reproches a los padres están asociados a terrores mortales, no sólo a causa de amenazas reales, sino porque para un niño pequeño la pérdida de la persona que constituye su única referencia representa un peligro de muerte. Así, el adulto conserva sus antiguos miedos reprimidos [...] y las humillaciones sufridas bajo el disfraz de medidas necesarias para su bien, y se aferra a toda costa a la idea de que aquellos padres torturadores lo amaban. Ni siquiera personas que han demostrado a todo el mundo su elevada inteligencia han sabido liberarse de ese error, pues han mantenido a cal y canto su auténtico saber.» Uno sólo puede aclarar realmente su situación personal y disipar los miedos cuando es capaz de sentirlos, no cuando se dedica a discutir sobre ellos. [...] El mayor obstáculo en mi propia terapia era la costumbre, procedente del psicoanálisis, de trabajar con la libre asociación de ideas. Ese método me hacía posible una y otra vez inteligentes conexiones mentales y, con ello, una supuesta visión panorámica. Eso me ayudaba a eludir la dolorosa confrontación con mis padres, tapando así todos los agujeros por los que podría haber echado una mirada a la realidad de mi infancia. Mientras fui capaz de llamar por su nombre a los sentimientos, conservé mi posición de dominio sobre la niña que hay en mí, haciendo imposible hallar su lenguaje, el lenguaje de las sensaciones y sentimientos hasta entonces nunca nombrados. [...] Tras un largo tiempo fui por fin capaz de permitirle a esa niña que hay en mi interior que expresara sus sensaciones y sentimientos y que se tomara para ello todo el tiempo necesario. Pero esa niña sólo podía sentir si la parte adulta y educada de mi yo lo permitía y no se lo obstaculizaba por medio de explicaciones y asociaciones.
Esa experiencia me ayudó a descubrir que Freud creó, con su método, un sistema de autoengaño que funciona eficazmente al servicio de la represión. Alice Miller 


Planificar y tomar la decisión como adultos.

Es común que la ilusión de tener un bebe no contemple más que una escena de "la familia feliz" como una fotografía en la que todos se ven sonriendo, felices para siempre en un pedazo de papel. Pero la cosa no es así. Si bien los hijos nos dan momentos de gran satisfacción y hasta llegamos a pensar que nuestra vida no hubiera tenido ningún sentido sin ellos, también es cierto que hay noches de desvelo, momentos de angustia y una vida cotidiana que no siempre está llena de sonrisas y alegrías. Pero claro que nadie llena los álbumes de fotos con imágenes de los momentos difíciles, los llenamos con los recuerdos de los cumpleaños, de aquel viaje a la playa, del día que bailó la niña en el festival de las madres. Está bien, preferimos recordar lo bueno. Para los que aun no tienen niños, ver estos álbumes les da la idea de estar frente a una familia donde todos siempre están saludables y contentos. Entonces eligen tener la suya sin pensar, sin preguntar por los conflictos, las enfermedades y el cambio radical que se da en la vida de los padres a partir de que llega el primer hijo. Dr LAMMOGLIA RUIZ 


Perdona y olvida, suelta el pasado...

Stephanie seguía sintiéndose desdichada. Se sometió a terapia durante dos años sin poder salir de una intensa depresión, y entonces vino a verme. La puse en uno de mis grupos de víctimas del incesto, y en su primera sesión Stephanie nos aseguró que había hecho las paces con su padrastro (abusador) y con su madre, fría e inadecuada, y los había perdonado a ambos. Le dije que si quería liberarse de su depresión quizá tuviera que «des perdonarlos» durante un tiempo, para poder establecer contacto con su enojo, pero insistió en que ella creía profundamente en el perdón y no necesitaba enojarse para mejorar. Entre nosotras llegó a desencadenarse una pugna bastante intensa, en parte porque yo le estaba pidiendo que hiciera algo doloroso, pero además porque sus creencias religiosas contradecían sus necesidades psicológicas.
Stephanie hizo escrupulosamente su trabajo, pero se negaba a establecer contacto con su rabia. Poco a poco, sin embargo, empezó a tener estallidos de cólera en relación con otras personas. Por ejemplo, una noche abrazó a otro miembro del grupo, diciéndole: «Tu padre era un monstruo; ¡lo odio!».
Algunas semanas después afloró, por fin, su propia rabia reprimida. Stephanie vociferó, insultó y acusó a sus padres de haber destruido su niñez y mutilado sus años de adulta. Después la abracé mientras ella sollozaba, y sentí cómo se relajaba su cuerpo.
Cuando estuvo más tranquila le pregunté, en tono burlón, qué clase de comportamiento era aquél para una buena cristiana, y jamás olvidaré su respuesta: 
-Me imagino que lo que le importa a Dios es que yo mejore, no que perdoné.
Aquella noche fue para ella el momento decisivo. La gente que ha tenido padres como ésos puede perdonarlos, pero el perdón tiene que ser el final, no el comienzo, de su limpieza general emocional. Es necesario que la gente se enoje por lo que le ha sucedido. Es necesario que se lamente porque sus padres jamás le dieron el amor que anhelaba. Es necesario que deje de restar importancia al daño que le hicieron. Con demasiada frecuencia, «perdona y olvida» quiere decir «haz como que aquí no ha pasado nada» .SUSAN FORWARD(Agrego que el perdón genuino, así como la compasión vienen luego de liberar las emociones, no es un como sí "perdonara", y en ese tema no hay tiempos, cada uno sabe, no hay que apurar el proceso o decir ya está, ya hice los ejercicios, listo, si nos apuramos a perdonar en realidad estamos evitando el dolor, y el cuerpo siempre es el mediador de la verdad sin la moral represiva). (vivir en el ahora se hace real si no hay asuntos pendientes, sino probemos de meditar teniendo la vejiga llena de orina!)


La bondad y los límites permite la apertura emocional sanadora

Cuando el niño ha dejado de pensar bien y no existe la oportunidad de desahogar (con risa o llanto) lo que le molesta, buscará la manera de llamar la atención. Hará cosas que sabe no son razonables, se aislará o estará molesta con todo lo que usted diga o haga. Esta es la manera en la que pide que se acerque. Le está mostrando que ahorita no puede pensar bien y que usted necesita ponerle un límite. Ese límite le dará un pretexto para explotar o enfocar su frustración y deshacerse de los malos sentimientos y así volver a pensar.
Para un niño que se encuentra "descontrolado", el límite firme pero bondadoso que usted pone es una bendición. El niño tendrá su "No" o su "Ahorita no" o su "No te puedo dejar que hagas eso" que le servirá para enfocar lo que le molesta. El "No" que usted sostiene le pone cara a las frustraciones y tensión que lo sacan de la raya. De esta manera podrá mostrar por completo lo que siente. Después de esta oportunidad se sentirá mejor y podrá conectarse con usted de la manera cariñosa que a ambos le gusta. Patty Wipfler (el trato con nuestras propias heridas emocionales es el mismo, ser nuestro padre/madre amoroso, ponemos límite cuando aparece una emoción fuera de contexto y luego le damos lugar amorosamente cuando estamos en un buen contexto, para sentir y expresar todo lo que quedó pendiente, dar el espacio-tiempo bondadoso para sentir y expresar, lo que nos enferma es reprimir, sentir no enferma todo lo contrario nos libera) 


La libertad implica hacernos responsables únicamente de lo que somos responsables

Para ser personas libres debemos asumir la responsabilidad total de nuestros actos, pero también debemos tener la capacidad de rechazar la responsabilidad que no es realmente nuestra. M. Scott Peck 


Enfrentar la verdad....

En general, un niño que ha padecido abusos por parte de sus padres carece en su vida adulta de testigos y permanece aislado, no solo de los demás, sino también de sí mismo, porque reprime la verdad y nadie le ayuda a reconocer la realidad de su infancia. Porque la sociedad se pone siempre de parte de los padres. Todo el mundo sabe que esto es así y por lo tanto no se atreverá a acercarse a la verdad. Sin embargo, si en el marco de una terapia adecuada una persona consigue experimentar y expresar su rabia, se enfrentará con la oposición de su familia y amigos, ya que habrá roto un tabú y esto les inquieta. Estas personas se enfrentarán con todos los medios contra el afectado para poder proteger sus propios recuerdos reprimidos.
Hay muy pocos supervivientes de abusos infantiles que sean capaces de soportar estas agresiones y que prefieran aceptar el aislamiento que surge de ellas a traicionar su verdad. Las cosas cambiarán, no obstante, cuando la sociedad tenga más información sobre la dinámica emocional de estos procesos y sea mayor el círculo de las personas informadas, de esta forma las víctimas no tendrán que experimentar una absoluta soledad. Alice Miller 


Obediencia inconsciente a las reglas familiares

El tipo de obediencia a que me refiero no tiene nada que ver con una libre opción, y rara vez resulta de una decisión consciente. Jody,... a los diez años se convirtió en compinche de las borracheras de su padre, dejó bruscamente la terapia porque empezaba a ver cada vez con más claridad lo infundado de su convicción de que «la mala» era ella. Estaba rompiendo las reglas que prescribían «no digas la verdad», «no crezcas ni abandones a papa» y « no tengas relaciones sanas». Si se ven escritas, estas reglas parecen ridículas. ¿Quién puede obedecer a una regla que le diga: «no tengas relaciones sanas»? Lamentablemente, la respuesta es: la mayoría de los hijos adultos de «esta clase» de padres. Hay que recordar que son, en su mayoría, reglas inconscientes. Nadie se propone tener una mala relación, pero eso no impide que millones de personas la tengan una y otra vez. Cuando pedí a Jody que examinara las creencias de la familia y los efectos que tenía sobre su vida la obediencia que les prestaba, su angustia la llevó a abandonar la terapia. Era como si se estuviera diciendo: «Mi necesidad de obedecer a mi padres es más importante que mi necesidad de mejorar». SUSAN FORWARD 


Las experiencias de angustia nos bloquean

El almacenamiento erróneo que ocurre durante la angustia es como un disco. Llevar encima esta grabación de la experiencia angustiosa equivale a que tengamos en nosotros una trampa explosiva.
Cuando enfrentamos una nueva experiencia lo suficientemente similar a la grabación de angustia, nos vemos forzados compulsivamente a vivirla como una reedición de la vieja experiencia angustiosa.
Se podría decir, si algo nos "recuerda demasiado" a alguna vieja experiencia de angustia, que nos obliga a comportarnos como si fuésemos un "tocadiscos" ambulante.
Es como si la nueva experiencia nos "apretara un botón"; y entonces la grabación de la vieja experiencia angustiosa se instala como un disco en un fonógrafo localizado en nuestra mente, y luego la grabación nos maneja.
La persona que se encuentra manejada por una experiencia de angustia grabada en el pasado dice cosas que no son pertinentes, hace cosas que no funcionan, no se pone a la altura de las circunstancias, y sufre sentimientos tremendos que no tienen nada que ver con el presente. Esta forma de actuar es "subhumana", muy diferente a la forma creadora y capaz con la que actúa un ser pensante. Harvey Jackins 


El deseo de amar abre el camino hacia el amor

Los niños son receptores sumamente sensibles de las emociones y reacciones de los adultos. Desde muy temprano, el bebe ya percibe si su nacimiento ha sido deseado o no, y cuáles son las actitudes y vivencias de su madre al respecto, por más que esta crea que el hecho pasa inadvertido para todos. Una madre (padre también) que no deseo a su hijo puede engañar a todo el mundo afirmando que lo quiere, pero jamás logrará convencer a su pequeño por mucho que se lo repita. El menor siente la verdad, o sea, que no es querido, por lo cual empezará a desarrollar los problemas derivados de este tipo de maltrato psicológico.
Cuando nos referimos a niños no deseados hablamos no solo de los hijos de embarazos no deseados. En muchos casos el niño/a no nació como su madre lo deseaba, es decir, no cumplió sus expectativas.
Estas expectativas pueden ir desde el sexo, el tono de la piel y el carácter hasta defectos físicos o alguna discapacidad.
La frustración de la madre (el padre también!) cuando el hijo no cumple sus expectativas provoca resistencia y rechazo. Para aquellos que desean tener un niño o una niña que tenga el ojo azul o que resulte tener una mente brillante (según las propias expectativas, con ver a todos los niños podemos darnos cuenta que son brillantes), la recomendación es que lo olviden. Lo mas seguro es. que les toque alguien muy diferente. Dr. Lammoglia. 


Mentimos a los demás y nos mentimos a nosotros mismos.

Que nuestra propia conciencia y nuestro sentido de realidad pida cuentas a nuestra adaptación "a nuestro mapa" puede ser tan legítimo y doloroso como cualquier petición de responsabilidades dentro de la sociedad. De las innumerables mentiras que la gente suele decir, dos de las más comunes, potentes y destructivas son: "Queremos a nuestros hijos" y "Nuestros padres nos quieren". Puede ser que nuestros padres nos quieran y que nosotros queramos a nuestros hijos, pero cuando no es así la gente llega a extremos extraordinarios para no admitirlo. (por ejemplo la autodestrucción, o dañar a otro en nombre del amor)Yo suelo decir que la psicoterapia es el "juego de la verdad" o el "juego de la sinceridad" porque una de las finalidades es ayudar a los pacientes a afrontar estas mentiras. Una de las raíces de la enfermedad mental es invariablemente un circuito cerrado de mentiras que nos han dicho y que nos hemos dicho a nosotros mismos. Sólo en una atmósfera de máxima sinceridad pueden descubrirse y extirparse esas raíces. Para crear esa atmósfera es esencial que los terapeutas tengan una capacidad total de apertura y veracidad en sus relaciones con los pacientes ¿Cómo puede esperarse que un paciente soporte el dolor de afrontar la realidad si nosotros no somos capaces de soportarlo? M. Scott Peck
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Las trampas de la justificación

Es comprensible que queramos perdonar y olvidar para no tener que sentir dolor, pero esta vía no funciona. Más pronto o más tarde nos damos cuenta de que nos hemos equivocado de camino y de que así no solucionamos nada. Fíjese en la cantidad de sacerdotes pedófilos. Perdonaron a sus padres los abusos sexuales y otros abusos de su autoridad. Y ¿Qué hacen ahora? Repiten los «pecados» de sus padres, precisamente porque se los han perdonado. Si hubiesen juzgado de forma consciente los crímenes de sus padres, no se habrían visto forzados a hacerles lo mismo a otros niños, abusando de ellos y confundiéndolos al condenarlos al silencio. Alice Miller 


Divide y reinarás

Los padres establecen comparaciones entre un hermano o hermana y otro, a fin de conseguir que el perjudicado sienta que no es suficiente lo que hace para ganarse el afecto de sus padres.
Esta actitud impulsa al hijo a hacer cualquier cosa que ellos quieran, para recuperar su favor.
Esta técnica de «divide y venceréis, se desencadena con frecuencia contra los hijos que se independizan demasiado, y amenazan así con romper el equilibrio del sistema familiar.
Consciente o inconscientemente, estos padres manipular, una rivalidad, por demás normal, entre los herma Muchos de «estos», hasta convertirla en una pugna cruel que impide el desarrollo de vínculos fraternales sanos. Los efectos tienen largo alcance. Además del daño evidente que causa a la imagen que el hijo tiene de sí mismo, las comparaciones negativas crean entre los hermanos celos y resentimientos que pueden teñir su relación para toda la vida. SUSAN FORWARD 


La angustia

Una vez restimulada, la grabación de angustia domina el comportamiento de la persona y la obliga a intentar revivir la experiencia original de angustia.
La nueva experiencia que nos "recuerda demasiado" a alguna experiencia anterior de angustia, y que de esta manera nos somete a ser manejados por una grabación del pasado, puede ser en sí una experiencia de angustia. Puede contener acontecimientos intrínsecamente angustiantes para nosotros.
Estos mismos acontecimientos podrían constituir el nexo de similitud entre ambas experiencias. Sin embargo, la nueva experiencia no tiene necesariamente que ser angustiosa para tener este efecto.
Todo lo que se requiere es que se parezca lo suficientemente similar en diversas formas; que "huela" como una vieja experiencia, que tenga elementos comunes como las mismas voces, colores, rasgos. Cuando este requisito se cumple sentimientos de angustia del pasado, indistinguibles de los sentimientos que siente la persona en el presente, son provistos por la grabación restimulante. Entonces, la experiencia presente es sentida y nos afecta como si fuera angustiante, aunque su contenido real sea perfectamente inocuo.
Bajo el yugo de la grabación de angustia restimulada la persona dice insensateces, actúa equivocadamente y sin éxito, y sufre sentimientos terribles que no tienen conexión lógica alguna con lo que realmente está ocurriendo. Harvey Jackins 


La finalidad de la vida es ser vivida.

Al "practicar" el ejercicio de "asentarse" (enraizarse en el hara o centro ) es como si uno viera preparado una buena comida y una buena cama. Sólo que el buen cocinero y el buen colchón están en nosotros mismos. Al practicar el "asentarse" es como si, en verano, se sintiera la brisa de un viento fresco y agradable, o como si, en invierno, se estuviera sentado junto a un buen fuego. Pero, una vez más, el viento fresco y la chimenea, están en nosotros mismos. Osaka.


«No quiero vivir, no puedo vivir sin mi marido (mi mujer, mi amiga, mi amigo). Lo quiero muchísimo».

Cuando yo respondo, como frecuentemente hago: «Está usted en un error, usted no quiere a esa persona», me replican con ira: «¿Cómo? Ya le he dicho que no puedo vivir sin él (o sin ella)».Entonces trato de explicarme: «Lo que usted describe es parasitismo, no amor. Cuando usted necesita a otro individuo para vivir, usted es un parásito de ese individuo. En esa relación no hay libertad, no hay elección. Es una cuestión de necesidades antes que de amor. El amor es el libre ejercicio de la facultad de elegir. Dos personas se aman cuando, siendo capaces de vivir la una sin la otra, deciden vivir juntas». 

M. Scott Peck 


La sofocante soledad

»Una mujer que haya sufrido abusos sexuales en su infancia, que reniegue de esa realidad infantil y haya aprendido a no sentir dolor, huirá continuamente de lo ya ocurrido recurriendo a los hombres, al alcohol, las drogas o a una actividad compulsiva. Necesita siempre el «pinchazo» para no dejar aflorar el «aburrimiento» ni dar paso al sosiego en el que sentiría la sofocante soledad de la realidad de su infancia, pues teme este sentimiento más que a la propia muerte, a no ser que haya tenido la suerte de saber que revivir y tomar conciencia de los sentimientos infantiles no mata, sino libera. Lo que, en cambio, sí mata a menudo es el rechazo de los sentimientos, cuya vivencia consciente podría revelarnos la verdad. Alice Miller 


Usted puede liberarse de la responsabilidad de los acontecimientos dolorosos de su niñez y depositarla donde corresponde.

Para ayudarle a liberarse de la responsabilidad, he preparado una lista de muchas de las cosas de las cuales mis clientes se han culpado erróneamente. Para usar la lista de la manera más eficaz, resérvese un tiempo de tranquila intimidad afín de hablar con el niño que lleva dentro. Para ayudarse a visualizar lo pequeño y desvalido que era, puede recurrir a una fotografía de su infancia. Dígale en voz alta a ese niño: «Tú no eras responsable de.,.» y termine la oración con cada punto de la siguiente lista que sea válido  para su caso. «TÚ NO ERAS RESPONSABLE DE...:1. la forma en que te descuidaron o no te hicieron caso. »
2. que te hicieran sentir no querido o indigno de ser querido.»
3. sus burlas crueles o desaprensivas. »
4. los insultos que te dirigían. »
5. la infelicidad de ellos. »
6. sus problemas. »
7. su decisión de ignorar sus propios problemas. »
8. que bebieran. »
9. lo que te hacían cuando estaban bebidos. » 1
10. que te pegaran. »
11. que te agredieran sexualmente. »Añada cualquier otra experiencia dolorosa y repetitiva de la cual siempre se haya sentido responsable.
La segunda parte de este ejercicio consiste en asignar la responsabilidad a quienes corresponde: a sus padres.
Para visualizar esto con más claridad, limítese a repetir cada uno de los puntos de la lista, pero ahora precedido por las palabras: «Mis padres eran los responsables de ... » y, una vez más, añada cualquier cosa que se relacione con su propia experiencia personal.
Al comienzo es probable que entienda en un nivel intelectual que la culpa no era de usted, pero puede suceder que el niñito que aún lleva dentro siga sintiéndose responsable. Se necesita tiempo para que sus sentimientos armonicen con su nueva visión de sí mismo, y es probable que tenga que repetir este ejercicio. SUSAN FORWARD 


El efecto "bola de nieve" de la angustia. (Los problemas acumulados, asuntos inconclusos, atraen problemas, y más problemas...)

El comportamiento angustioso es en sí bastante malo. Sin embargo, no constituye el daño final. La "maquinaria pensante" vuelve a no funcionar. Otra vez la información es suplida por los canales sensoriales a una inteligencia que no está funcionando. La información proveniente de esta nueva experiencia, aunque aún nueva, no podrá ser evaluada mientras los procesos racionales se encuentran interrumpidos. Esta información se almacena mal de mismo modo que la experiencia original de angustia.
El resultado es como si más desperdicios erráticos y no evaluados obstruyeran más sectores de nuestra "maquinaria pensante". Se podría decir, que "hay más engranajes que se atoran" o que "la trampa adquiere más gatillos", o que el disco de diez centímetros crece a quince.
El resultado neto es que cada experiencia restimulante (es decir, de algo que nos recuerde demasiado una experiencia de angustia) nos deja predispuestos a ser alterados más fácilmente,
más profundamente, y por períodos más prolongados.
El efecto es como una bola de nieve. Es como si estos patrones fueran superficies pegajosas que atrajeran y añadieran nuevas superficies pegajosas en progresión geométrica. HARVEY JACKINS 


Cantidad y calidad de amor

Hoy en día esta de moda decir: "No importa que tan poco tiempo les dedique mientras sea de calidad" . Claro que la calidad es importante pero el tiempo también, y mucho. Si usted convive con su hijo solo unos minutos antes de ir a la cama, difícilmente podrán ser "de calidad". Una niña de seis años relata que pasa las tardes jugando con sus amigos en el patio del edificio, pero si sabe que su mama está en casa se siente muy contenta. Cuando sabe que no está no puede divertirse.
Esto se llama estar disponible. Esta madre no anda detrás de su hija tratando de compartir tiempo "de calidad", simplemente está a la mano y esto parece ser muy importante para la niña.
Ella sabe que en cualquier momento puede subir y su madre estará ahí para atender cualquier raspón o problema que se le presente. Dr LAMMOGLIA 


Amor

Yo defino el amor como la voluntad de extender los límites del propio yo, con el fin de impulsar el desarrollo espiritual propio y ajeno. M. Scott Peck 


Esa fuerza destructiva que brota

Si el psicoanálisis pudiera liberarse algún día del compromiso de aceptar la pulsión de muerte, podría contribuir en gran medida a la investigación sobre la paz mundial gracias al material existente acerca de los condicionamientos de la primera infancia. Sin embargo, la mayoría de los psicoanalistas no muestran lamentablemente ningún interés por saber lo que los padres hicieron con sus hijos y dejan este problema en manos de los terapeutas familiares. Como éstos, a su vez, no trabajan con la trasferencia [de los sentimientos reprimidos] y se concentran sobre todo en los posibles cambios de interacción entre los miembros de la familia, raras veces logran acceder a lo que ocurrió en la primera infancia, como es posible hacerlo en un análisis profundo. Alice Miller 


Observar lo propio

Todos tenemos nuestros conflictos no resueltos, lo importante es reconocerlos y no proyectarlos sobre los hijos. Dr. Lammoglia 


Todo lo que creemos tiende a llevarse a actos.

Aunque es incuestionable que un niño puede ser dañado por las humillaciones provenientes de amigos, maestros, hermanos y otros miembros de la familia, a quienes más vulnerables son los niños es a sus padres.. Después de todo, para un niño pequeño los padres constituyen el centro del universo. Y si esos padres que todo lo saben piensan mal de uno, su razón deben de tener.
Si Mamá te está diciendo siempre que eres un estúpido, pues eres un estúpido. Y si Papá te repite continuamente que eres una inútil, eres una inútil. Un niño no tiene un punto de vista propio que le permita dudar de semejantes evaluaciones.
Cuando uno acepta estas opiniones negativas de aquellas otras personas y las asimila en su inconsciente, este. «Interiorizándolas». La interiorización de opiniones negativas -la conversión de «eres» en «soy»- se constituye en el cimiento de una autoestima menoscabada. Además de significar una lesión grave para nuestro sentimiento de ser personas competentes, valiosas y dignas de amor, los agravios verbales pueden crear en nosotros expectativas negativas referentes a cómo nos puede ir en el mundo, y expectativas así funcionan como profecías que se autorrealizan. SUSAN FORWARD


Sentir sin cuestionar lo que sentimos

Mi experiencia me ha demostrado que mi indignación auténtica ante lo que mis clientes me confesaban sobre su infancia ha constituido un importante vehículo durante la terapia. [...] Normalmente esto tenía un efecto intenso, como si se dinamitase el dique que mantenía el agua del río en un embalse. A veces la indignación de la terapeuta desencadenaba también en el cliente una avalancha de indignación. [...] El cambio radical tenía lugar gracias a la actitud comprometida y liberada de la terapeuta, que era capaz de mostrarle al «niño» que le estaba permitido mostrar disgusto ante el comportamiento de sus padres y que cualquier persona con sentimientos estaría también disgustada.[..] Alice Miller


Desarrollar la propia percepción


[...] Imagine ser criado en una habitación cuyas paredes están torcidas. En lugar de ser rectangulares, tienen forma de trapecio, y cambian continuamente de forma, aunque sea levemente. La única ventana es una hendidura ubicada muy alto y con un vidrio que deforma la visión. Todo lo que uno vea a través de esa ventana parece difuso e indistinto. Esto es lo que sucede con la percepción de la realidad cuando uno vive con padres narcisistas. Los padres narcisistas no sólo ven las cosas diferentes de la realidad, [...] sino que además insisten en que uno las vea como ellos. Insisten porque cada diferencia en la percepción de sus hijos es vivida como un ataque personal.
Destruyen metódicamente los intentos de sus hijos por desarrollar otra percepción propia." "... debemos exponer nuestras heridas al Sol. Para los hijos de familias narcisistas es muy difícil abrirse, ya que temen verse expuestos a críticas e imaginan que el enemigo está cerca. Si estamos solos, el enemigo lucha dentro de nuestra mente y ve nuestra vulnerabilidad, producto de las heridas. Dejamos que las heridas permanezcan en la oscuridad, sin curarlas y cubriéndolas detrás de lienzos psicológicos. E Golomb 


Ejercer la crueldad, el peligro de la homeostasis....

Todos nacemos sin malas intenciones y con una necesidad fuerte, clara y sin ambivalencias de conservar nuestra vida, de poder amar y ser amados. [...] Pero un niño que ha experimentado la violencia, el desprecio y los abusos no puede defenderse. Todas las vías que la naturaleza ofrece para proteger la integridad humana le están vedadas, pues podría morir si protestase. Por otra parte, el organismo incompleto, que no ha finalizado todavía su desarrollo, no es capaz de soportar estos sentimientos tan dolorosos. Por lo que el niño debe reprimir, en la mayoría de los casos, los recuerdos del trauma, y siempre los sentimientos indeseados, particularmente intensos, que en general aparecen como consecuencia del trauma: la rabia asesina, los deseos de venganza y la sensación de estar amenazado por todo el mundo, pues para un niño que no cuenta con un «testigo cómplice» los padres constituyen todo su mundo. Resulta evidente que en el inconsciente de este niño se desarrolle y asiente el deseo de destruir este mundo para al final poder vivir.
Como han reprimido todos esos sentimientos, jamás experimentados de forma consciente, como nunca pudieron articular adecuadamente su necesidad de atención, verdad y amor, muchos de estos niños, heridos por su trauma, escogen el camino de la liberación simbólica, desarrollando, por ejemplo, formas de perversión y criminalidad aceptadas por la sociedad. La fabricación y el comercio de armamento o también la guerra son escenarios ideales para dar rienda suelta a esa rabia asesina reprimida que nunca se ha experimentado de forma consciente, pero que ha permanecido almacenada en el organismo. Sin embargo, esa rabia se descargará entonces sobre las personas que no la han causado, mientras que los verdaderos causantes -idealizados por el individuo que niega sus acciones- serán protegidos. Alice Miller



Independencia de los hijos

En las familias (nutricias), la transición (independencia) se produce poco después de la adolescencia, pero en las familias con problemas está saludable separación se demora durante años... o toda la vida. Sólo puede producirse después de que el hijo ha logrado concretar los cambios que le permitirán hacerse dueño de su propia vida. SUSAN FORWARD 


La renuncia gradual

En la renuncia a su propio yo, el ser humano puede hallar la felicidad mas sólida y duradera de la vida. Y es precisamente la muerte lo que confiere a la vida toda su significación.
El proceso de renunciar al yo (que tiene relación con el fenómeno del amor) es para la mayor parte de nosotros un proceso gradual que se desarrolla en una serie de rachas. M. Scott Peck 


Revelar la verdad, las adolescentes se rebelan

La pubertad enfrenta al adolescente, muchas veces en forma totalmente inesperada, con la intensidad de sus verdaderos sentimientos que, durante el periodo de lactancia, había logrado mantener a distancia. Al producirse el inicio biológico del crecimiento, estos sentimientos (rabia, ira, rebeldía, enamoramiento, deseos sexuales, entusiasmo, alegría, encantamiento, duelo) quieren ser vividos plenamente, cosa que supondría en muchos casos un peligro para el equilibrio psíquico de los padres. [...] No cabe duda de que nuestra sociedad sólo podría ofrecer un hospital psiquiátrico al Hamlet de Shakespeare o al Werther de Goethe, y el Karl Moor de Schiller correría tal vez idéntico peligro. De ahí que el drogadicto intente adaptarse a la sociedad combatiendo sus verdaderos sentimientos; pero, como no puede vivir del todo sin ellos ante la acometida de la pubertad, tratará de recuperarlos con ayuda de la droga, cosa que -siquiera al comienzo- parece conseguir. Pero la actitud de la sociedad, representada por los padres e internalizada tiempo atrás por el adolescente, habrá de prevalecer finalmente: vivir sentimientos fuertes e intensos lleva a ser despreciado, al aislamiento, a la expulsión y al peligro de muerte, es decir, a la autodestrucción. Alice Miller


NO HAY FINALES DE CUENTO DE HADAS

Los finales de cuento de hadas son raros en las familias de alcohólicos. En el mejor de todos los mundos posibles, los padres asumirían plenamente la responsabilidad por el hecho de beber, iniciarían un tratamiento y se recuperarían, volviendo a la sobriedad. Validarían y reconocerían los horrores de la niñez de sus hijos y harían el intento de convertirse en padres amantes y responsables.
Por desdicha, la realidad no está, generalmente, a la altura del ideal. La bebida, la negación y la deformación de la realidad son actividades que con frecuencia se mantienen hasta la muerte de uno de los progenitores, o de ambos. Muchos hijos adultos de padres alcohólicos se aferran a esa esperanza de que su vida familiar se convertirá mágicamente en el cuento de hadas con final feliz y todo, pero para lo único que puede servir esta esperanza es para encaminarlo a uno a una estrepitosa caída.
Así lo descubrió Glean, de manera particularmente dolorosa: Hace más o menos un año, papá me dijo por primera vez que me quería. Yo le di un abrazo y se lo agradecí, pero, no sé por qué, eso no me compensó todos los años en que me estuvo diciendo que yo era una mierda.
Glenn consiguió finalmente su tan esperado «te amo», pero no era suficiente, lo dejó con una sensación de vacío. Era pura verbalización, sin acción. Su padre seguía bebiendo. El error de Glenn era que estaba esperando que el padre cambiara.
Si usted es hijo adulto del padre o una madre alcohólica, la clave para hacerse cargo del control de su vida es recordar que usted puede cambiar sin que sus padres cambien. Su bienestar no tiene por qué depender de sus padres; usted puede superar los traumas de su niñez y el poder que éstos tienen sobre su vida de adulto, aunque sus padres sigan siendo exactamente como han sido siempre. Basta con que usted se comprometa a hacer el trabajo. SUSAN FORWARD 


Del infierno al infierno

La última defensa de un niño sano es huir de su casa. La mayoría de los niños que vemos en la calle prefirieron escapar del infierno familiar. Para estos niños la jungla de asfalto con todos sus peligros y amenazas es un sitio más seguro que el propio hogar.
Prefieren pasar hambre, vejaciones y frío que volver a su casa, la casa del horror. Dr Lammoglia 


Somos Mamíferos, Recuperando el Paradigma Original


El amor implica libertad y reconocimiento de la individualidad

El que ama sinceramente siempre percibe a la persona amada como alguien que posee una identidad separada de la suya. Además, el que ama sinceramente siempre respeta e incluso alienta ese carácter personal y esa individualidad única. No percibir ni respetar esa individualidad es, sin embargo, algo muy común y es causa de enfermedad mental y de innecesarios sufrimientos.
La forma más extrema de no percibir la autonomía y la individualidad de los demás se denomina narcisismo.
Los narcisistas son ciertamente incapaces de percibir a sus hijos, a sus cónyuges o a sus amigos como seres independientes de ellos mismos, en el plano emocional. M. Scott Peck 


LA IMPORTANCIA DEL CONTACTO PIEL A PIEL EN EL DESARROLLO INFANTIL


Por tu propio bien

El hecho de que muchos padres maltraten o descuiden a sus hijos del mismo en que sus padres lo hicieron con ellos -aunque, o especialmente, cuando no recuerdan nada en absoluto de aquella época- demuestra que han asimilado en sus cuerpos sus traumas infantiles. [...] ¿Cómo puede una madre hallar por sí sola esa verdad, si la sociedad le dice de manera inequívoca: a los niños hay que disciplinarlos, socializarlos y educarlos para que sean personas decentes? ¿A quién le preocupa que el verdadero impulso del llamado «coraje educativo» sea la antigua y hasta ahora nunca vivida rabia contra la propia madre? Esa joven tampoco quiere saberlo. Piensa así: Tengo el deber de disciplinar a mi hijo, y lo hago exactamente de la misma o de parecida manera que lo hizo mi madre conmigo. Al fin y al cabo, ¿acaso no he llegado a ser yo también una persona como Dios manda? Concluí mi formación con buenas calificaciones, participo en tareas caritativas y en el movimiento pacifista, siempre me he alzado contra la injusticia. Sólo que no he podido evitar pegar a mis niños, aunque contra mi voluntad; pero no tenía más remedio. Espero que eso no les haya perjudicado, igual que a mí no me perjudicó. Alice Miller


El lugar más peligroso para esconderse, el lugar habitual.... Pica, te encontré.

Proceso de Cambio:
Identificar el problema o imposibilidad "Darse cuenta". Si no lo veo no existe.
Elaborarlo (si es posible hablar del tema con otra persona significativa) liberar las emociones reprimidas, abrirnos a las emociones. Ampliar la conciencia y los recuerdos. Unir el rompecabezas. Es útil la información, los recuerdos, los sueños, los síntomas, etc.
Disociación (diferenciarnos de lo aprendido, no somos lo que nos pasó, no somos responsables por el sufrimiento en nuestra infancia, no somos responsables de las conductas de nuestra familia, la disociación es separarnos de aquello a lo que nos identificamos, También puede ser identificación a las personas significativas, es empezar a generar un espacio para el cambio) Es entender el lugar real en el contexto específico. Si no hay separación de eso no hay posibilidad de movimiento y cambio.
Reprogramación: Una vez que cuestionamos el modelo o GPS internalizado y que las emociones reprimidas no alimentan el miedo (ya que al liberarlas poco a poco son menos fuertes y paralizantes, además las emociones les dan fuerza y vigencia a los esquemas mentales) y que nos separamos del mismo, podemos aprender nuevos modelos mentales, nuevas habilidades sociales, nuevos esquemas cognitivos. Tenemos que tener presente que a edad adulta el aprendizaje es más lento, los procesos biológicos son más lentos con la edad y por tanto hay que darle mucho tiempo y sobre todo paciencia y perseverancia. (lo que hoy no me sale mañana me saldrá) Por suerte podemos aprender hasta el último segundo de vida. La manera por excelencia en la que aprendemos es a través de la repetición y pasando por la experiencia. Si bien existen ´técnicas útiles que nos preparan para el aprendizaje nada como pasar por la experiencia una y otra vez. Al principio nos asustamos, pero todo eso se hace poco a poco posible y luego lo interiorizamos y hacemos carne un nuevo aprendizaje, un nuevo logro.
A pesar del miedo hacer. una y otra vez. A pesar del miedo salir de la zona de confort.
Por último reconocer el proceso de cambio personal, recompensarnos con un buen trato, dándonos lo que queremos y deseamos, mimarnos. Los errores son oportunidades de aprendizaje. Es la mejor manera de alentarnos para seguir trabajando las imposibilidades actuales, las limitaciones aprendidas.
El cerebro quiere cuidarnos pero no siempre consigue su cometido ya que para el cerebro la imagen y la realidad es lo mismo. Por eso confunde, en su afán de protegernos, y nos juega malas pasadas restrictivas y altamente peligrosas por ser limitativas de nuestro potencial creativo. .


Me saltó la térmica

Con suficiente apoyo podremos ver los ratos difíciles de nuestros niños como oportunidades para ayudarlos. Lo que sabemos ahora es que cada nuevo ataque hiere al niño y crea más sentimientos negativos que interfieren con su habilidad para sentirse bien sobre si mismo y tener buen juicio.
Cada vez que sintamos la tentación de atacar a un niño necesitamos que se nos escuche para poder mostrar cómo nos escuche para poder mostrar cómo nos sentimos hasta que podamos recordar que este es un buen niño que está pasando un rato difícil. Hay mucho qué hablar sobre conseguir suficiente apoyo para que tengamos más paciencia y estemos más satisfechos con nosotros mismos y con nuestros niños. Patty Wipfler(La idea es la de generar espacios para hablar, puede ser con nuestra pareja , amigos, terapeuta, es importante hacernos lugar en algunos momentos del día, prestar atención a la frustración y angustia y escucharla, y nuevamente hablar de eso, sentir, permitir la expresión, generar espacios de placer, disfrute, abrazos ? 


Una sociedad pensada para los niños

Nuestros niños vienen al mundo esperando encontrarlo seguro y bondadoso. Con toda la confianza de sus corazones esperan que los adultos los aprecien, que van a disfrutar de su compañía, que los van a tratar con bondad y que les darán asistencia cuando la necesiten. Desdichadamente, han llegado a un mundo que aún no responde a esas expectativas. Tienen padres rendidos que deben trabajar todo el tiempo. Tienen maestros agobiados por el gran número de niños que compiten por su atención. La batalla contra el maltrato que sufren no es algo nuevo para los adolescentes. Durante más de una década, muchos de ellos siendo niños, han vivido la experiencia diaria de no ser suficientemente valorados por los adultos y la sociedad. Esto cobra mayor significado cuando son los mismos padres los que no los comprenden o no les dan el espacio suficiente para expresar sus opiniones y deseos. Se les ha criado, pero al mismo tiempo muchas veces se les ha hecho a un lado. P. Wipfler


¿Por qué ponemos tal empeño en buscar el mal «innato» en los genes?

Por la sencilla razón de que la mayoría de nosotros sufrimos maltrato siendo niños y tememos que aflore el dolor reprimido por las humillaciones padecidas entonces. Como al mismo tiempo que nos maltrataban nos hacían llegar el mensaje de que todo sucedía por nuestro bien, aprendimos a reprimir el dolor, pero el recuerdo de las humillaciones permaneció almacenado en nuestro cerebro y en nuestro cuerpo. Como amábamos a nuestros padres, los creímos cuando nos decían que las palizas eran por nuestro bien. La mayoría lo sigue creyendo hoy en día y afirman que los niños no pueden ser educados sin un cachete, es decir, sin humillaciones. Y así permanecen en el círculo vicioso de la violencia y de la negación del desprecio vivido y experimentan de esta forma la necesidad de vengarse, de resarcirse, de castigar. Los sentimientos de odio reprimidos en la infancia se convierten con la edad en un odio asesino, que los grupos religiosos y las etnias disfrazan de ideología. Alice Miller 


Muere un viejo yo y renace algo nuevo

Carol -la joven a quien su padre maltrataba verbalmente insistiéndole en que olía mal- había hecho progresos notables durante la terapia. Había llegado a hacerse valer mucho más, tanto en su vida personal como en la profesional, e iba camino de convertirse en experta en comunicación no defensiva. Pero cuando empezó a establecer contacto con su dolor, se quedó atónita al comprobar la profundidad e intensidad de sus sentimientos: Me siento como si estuviera de duelo. Cuando pienso en la niña buena y dulce que fui, y en lo horriblemente que me maltrató mi padre, y en cómo se lo permitía mi madre, todavía no puedo creérmelo. ¡Y me hace sentir tan triste, por más que sepa que la culpa no era mía! ¿Por qué mi padre tuvo que hacerme sufrir tanto? Tan pronto lloro por aquello como me indigno. El proceso de duelo lleva consigo el shock, la rabia, la incredulidad y, como cabe esperar, la tristeza. A veces parecerá que la tristeza jamás se acaba. Uno llega a sentirse como si jamás fuera a dejar de llorar; puede llegar a estar preocupado por su duelo, incluso puede sentirse avergonzado de el. SUSAN FORWARD


Escuchar

Cuando el comportamiento de su niño parece salirse de los límites aceptables, el primer paso es acercarse para entender que es lo que está pasando. Acérquese y póngase a su nivel para preguntarle qué es lo que le pasa. Pregúntele porqué está gritando o porqué es tan importante que le ponga el vestido azul que ahora está en la ropa sucia. Por este momento trate de guardarse sus propias opiniones y molestia. Para poder ayudarle usted tendrá que prestarle atención a lo que siente el niño y no usted. Patty Wipfer 


Reforzando lo positivo


Las campañas publicitarias funcionan, lo sabemos , las empresas saben que si insisten y realizan buenas campañas masivas publicitarias los mensajes penetran en el subconsciente y terminan promoviendo conductas, Me encantaría que en Argentina se realicen campañas de calidad que motiven el bien común, el buen trato. Es un error creer que el miedo promueve el cambio de una manera más efectiva y con aprendizaje, se imaginan una campaña como la que vimos en la que el mensaje sea trata bien a tus hijos o podés ir preso? Respetemos los derechos de los niños! Desde hace muchos años la ciencia descubrió que aprendemos mejor reforzando lo positivo que castigando y marcando lo negativo...Incluso hoy se promueven los cambios a partir del miedo entorno al dengue, los niños salen con miedo de la escuela por los mensajes que se promueven, sabías que el sistema inmune se inhibe con el miedo? que paradoja , sin embargo parece que tenemos bloqueada la creatividad para pensar maneras positivas que promuevan cambios conductuales, muchos muchos años de pedagogía del castigo y miedo... 


Amar implica trabajo

. Cuando nos extendemos, cuando damos un paso adicional o caminamos un kilómetro de más, lo hacemos en oposición a la inercia de la pereza o en oposición al temor.
Trascender nuestro propio ego o vencer la pereza son formas de trabajo. Cuando superamos el miedo, decimos que hemos tenido valor. El amor es, pues, una forma de trabajo o una forma de valentía dirigida a impulsar nuestro propio desarrollo espiritual o el de otra persona. Podemos trabajar o ejercitar nuestra valentía en direcciones que no sean las que conducen al desarrollo espiritual, motivo por el que no todo trabajo ni todo acto de valor es amor. Pero, como el amor exige trascendernos a nosotros mismos, siempre representa trabajo o valor. Si una acción no es un acto de valentía, tampoco es un acto de amor. No hay excepciones. El objetivo principal del trabajo del amor es la atención. Cuando amamos a alguien le dedicamos nuestra atención; atendemos a su desarrollo.
Cuando nos amamos a nosotros mismos, atendemos a nuestro propio desarrollo.
Cuando prestamos atención a alguien, significa que nos importa. El acto de prestar atención nos exige el esfuerzo de apartar nuestras preocupaciones presentes (según hemos dicho al tratar sobre la disciplina) y de activar nuestra conciencia. La atención es un acto de voluntad, de trabajo contra la inercia de nuestra mente.M. Scott Peck 


Perdonar puede implicar evitar mirar la verdad

Dado que ellos también tuvieron que perdonar en su día, a los padres les parece natural que sus hijos se lo perdonen igualmente todo. Los padres consideran eso un derecho suyo, y los hijos se sienten culpables, malos, abyectos cuando por la noche se van a la cama con resentimiento contra los padres. Dado que en las anteriores generaciones casi todo el mundo ha pasado por esas experiencias fundamentales, es comprensible que los terapeutas, en todo el mundo, exijan con gran énfasis que se perdone a los padres. Alice Miller El perdón entendido como justificación, evitar, negar, olvidar, pasar rápidamente la página, dejar que siga ocurriendo el daño es muy muy dañino.
Hay si un perdón que surge del entendimiento genuino a partir de la liberación de las emociones reprimidas, no es necesaria ninguna técnica mágica, aparece naturalmente luego de mucho trabajo interno y honestidad. Nunca es justificación, si es entendimiento y aprendizaje. 


Compartir con otro el dolor


Aprendemos a amar siendo amados

La autoestima consiste en la capacidad que tiene un ser humano de estimarse a sí mismo (amarse) El niño que posee una autoestima elevada es el que mas probabilidades tiende a triunfar en la vida, ya que ese es el factor que decide el éxito o el fracaso de cada individuo como ser humano. Para que un niño se estime a sí mismo (amarse) es necesario que se considere digno de amor y valioso por el mero hecho de existir. No se trata de que se crea mucho sino de que se sienta tranquilamente cómodo de ser quien es. La clave de la paz interior y la vida feliz es la alta autoestima por cuanto ella se encuentra detrás de toda relación exitosa con los demás. Toda defensa no es otra cosa que un arma psicológica
contra la ansiedad, el temor, la inseguridad, la ineptitud y todo aquello que hace que una persona no se estime a sí misma. Dr Lammoglia


SOS UN MAL AGRADECIDO....GRACIAS PERO NO

«Fíjate en lo que hicimos por ti. » Muchos padres intentarán refutar sus afirmaciones recordando las ocasiones maravillosas de que disfrutó usted cuando era pequeño, y los momentos de amor que compartió con ellos. Al centrarse en las cosas buenas, sus padres pueden apartar los ojos del aspecto más sombrío de su propio comportamiento. Es típico que le recuerden los regalos que le hicieron, los lugares a donde lo llevaron, los sacrificios que hicieron por usted y las consideraciones que le tuvieron. Le dirán cosas como «Es así como nos lo agradeces» o «Tu nunca estás conforme con nada». Su respuesta: agradezco muchísimo esas cosas, pero no me compensaron las palizas (las críticas constantes, la violencia, los insultos, el alcoholismo, el abuso, etc.»>.SUSAN FORWARD 


Ser yo mismo

"Ser libre de la opinión de los demás". Cuando algunos años atrás estaba aprendiendo a pintar, mi hijo me hacia bromas por mis pinturas. Seguí pintando. Cuando una artista quiso enmarcar varios de mis cuadros, le dije: "Yo sé que lucirán mejor, pero las faltas que veo en ellos seguirán existiendo". Continué pintando, sin salirme de mi camino, de mi desarrollo, mi observación, mi conocimiento, ni por las bromas ni por los elogios. Barry Stevens 


Adolescentes: la búsqueda de su propia voz.

"Dejémosle que sea él quien dirija la conversación. No lo interrumpamos con nuestras propias preocupaciones y molestias. Ahora le toca hablar a él. Está tratando de resolver situaciones que le preocupan o interesan. No es necesario que le demos soluciones. Vivimos con la ansiedad de que puedan resolver rápido y eficazmente sus problemas. Pero hay procesos que son penosos y llevan tiempo. Esto difícilmente sucede si les damos consejos. Lo que él necesita es la seguridad de que lo amamos y estamos orgullosos porque sabemos que él encontrará soluciones inteligentes. Esta actitud de respeto hacia él es mucho más útil que cualquier consejo que queramos darle" Patty Wipfer


Madres que abusan emocionalmente

Su madre ha logrado que usted, todavía hoy, le den miedo sus auténticos sentimientos, que son tan normales. Ella lo abrumó con terribles sentimientos de culpa para que usted no cuestionase nunca el comportamiento materno. Esto significa básicamente anular la vida emocional del niño. Por lo tanto no es extraño que a veces usted odiase a su madre por esta fatídica represión, especialmente porque usted, de niño, dependía por completo de ella. Pero por suerte a veces era capaz de odiar y quizá también de sentir que su madre se merecía su odio. Esto salvó a su verdadero yo. Hay personas para quienes estos sentimientos están del todo bloqueados. Ahora, con razón, quiere liberarse de esos sentimientos de culpa. Podrá hacerlo cuando comprenda que su rabia estaba completamente justificada. Puede escribirle cartas a su madre, sin enviarlas, y contarle todo cuanto le hizo y cuánto sufrió usted. Así su verdadero Yo tendrá más espacio para desarrollarse y no permitirá ni un abuso más de las necesidades ni de las versiones de su madre. Alice Miller 


Los padres tendemos a dejar de mostrar afecto cuando empieza la adolescencia

"Se acaban los abrazos y las caricias con los jóvenes. El afecto es una parte indispensable en las relaciones y la confianza entre nosotros y nuestros jóvenes. Los hábitos culturales y los temores que no nos permiten ser afectuosos con los adolescentes crean una soledad e inseguridad que puede ser agobiadora. Si no puede ser afectuoso con los miembros de su propia familia o con sus amigos, a un adolescente que está hambriento de cercanía, el camino que le queda posiblemente sea el de las relaciones sexuales, el abuso de alcohol o la violencia. Y, como ya lo sabemos tan bien, en estos días las relaciones sexuales vienen envueltas en mucha confusión, peligros y desesperación. Pagamos un alto precio por el hábito de negarle a nuestros adolescentes el cariño, los besos, los abrazos y el juego que les dábamos cuando eran niños. De hecho, perdemos contacto con ellos y ellos pierden la evidencia concreta de que todavía los amamos" Patty Wipfler Agregaría que dar afecto, caricias y abrazos no es intromisión en la intimidad de la otra persona, no se trata de dar afecto cuando yo tengo necesidades de afecto únicamente, sino también de estar disponible y abierto a las necesidades de afecto de nuestros hijos adolescentes, respetando sus formas y tiempos, el verdadero afecto implica respetar los límites y las necesidades del otro. 


La ilusión de que el otro va a cambiar con el tiempo

En principio, la palabra codependiente se usaba como sinónima de facilitador, es decir, alguien cuya vida se descontrola porque esa persona asume la responsabilidad de «salvar» a otra dependiente de una droga.
Pero en los últimos años la definición de codependencia se ha ampliado hasta incluir a todas las personas que se convierten en víctimas en el proceso de rescatar a cualquier persona compulsiva, adicta, que las maltrata o que depende excesivamente de ellas. S FORWARD


Adolescencia=transformación=mucho trabajo interno de los adultos sobre sus asuntos inconclusos y resistencias.

"Es mejor dejarles que ellos decidan qué es lo que quieren conversar con nosotros -si es que quieren-. Aún así, si estamos con nuestro hijo adolescente y tenemos urgencia por hacerle preguntas, es hora de ir a que alguien nos escuche hablar sobre nuestras preocupaciones y angustias. Una vez que hemos podido comunicar nuestros sentimientos que nos perturban estaremos en mejores condiciones de escuchar con atención" Patty Wipfler

No hay atajos

"debemos poseer algo o haber alcanzado algo para poder renunciar a ello conservando sin embargo nuestra capacidad y competencia. El pequeño que no tiene establecidos todavía los límites de su yo, puede tener un contacto más íntimo con la realidad que sus padres, pero es incapaz de sobrevivir sin el cuidado de éstos y es incapaz de comunicar sus pensamientos. El camino que conduce a
la santidad pasa a través de la edad adulta. Aquí no hay atajos rápidos ni sencillos. Los límites del yo deben consolidarse y endurecerse primero. Es preciso que se establezca una identidad para poder trascenderla. Uno debe encontrar su propio yo antes de poder perderlo. La eliminación transitoria de los Límites del yo que se produce al enamorarnos, al practicar el acto sexual o al consumir ciertas sustancias psicoactivas puede darnos un atisbo del nirvana, pero no el nirvana mismo. Una de
las tesis de este libro es la de que el nirvana, la iluminación duradera o el verdadero desarrollo espiritual pueden alcanzarse sólo en virtud del ejercicio persistente del amor real. M. Scott Peck 


Alice Miller

El desprecio es el arma del débil y la capa protectora contra sentimientos que nos recuerden nuestra propia historia. Y en la base de todo desprecio, de cualquier discriminación, se encuentra el ejercicio del poder -más o menos consciente, incontrolado, oculto y tolerado por la sociedad (excepto en casos de homicidio o malos tratos corporales serios)- del adulto sobre el niño. Lo que el adulto haga con el alma de su hijo es asunto de su exclusiva competencia, la trata como si fuera propiedad suya, algo similar a lo que ocurre con los ciudadanos en un Estado totalitario. Pero el adulto nunca estará sometido a éste en la misma medida en que un niño pequeño lo está a sus padres, que desprecian sus derechos. Mientras no nos sensibilicemos ante los padecimientos del niño pequeño, este ejercicio del poder no será atendido ni tomado en serio por nadie, y sí totalmente trivializado, pues se trata tan sólo de niños. Pero estos niños se convertirán, veinte años más tarde, en adultos que les cobrarán todo esto a sus propios hijos. Puede que a nivel consciente combatan la crueldad «en el mundo», y, a la vez, se la impongan de manera inconsciente a otras personas de su entorno, porque llevan dentro de sí una idea de la crueldad a la que ya no tendrán acceso, una idea que permanece oculta tras las idealizaciones de una infancia feliz y los impulsa a cometer actos destructivos. Alice Miller


La identificación a los padres narcisistas, intentar ser amados por quienes no pueden amar

"Es extremadamente doloroso para un hijo de narcisistas descubrir que se ha convertido en lo que más odia, que ha incorporado de sus padres exactamente los rasgos que más lo hirieron. No nos gusta ver esas características en nosotros mismos. A veces, el hijo de un narcisista desarrolla una ceguera con respecto a su comportamiento, del mismo modo que lo hicieron sus padres, quienes no son capaces de ver la verdad. Sin embargo, si el hijo de narcisistas desea adquirir autonomía y respeto a sí mismo, estos rasgos deben ser reducidos en gran medida , y hay que desarrollar una sensibilidad interpersonal."[...] E Golomb 


Acompañar a los adolescentes.

"Podemos promover la confianza, registrar las ocasiones en que nuestro hijo se siente seguro para hablar con nosotros. Este es uno de los grandes cambios en comparación con la manera en que las cosas ocurren cuando son pequeños. Antes, cualquier momento durante el día servía para conectarse bien. Al llegar a la adolescencia, esto tiene que cambiar. Ahora lo que ellos necesitan son momentos más informales y más intensos para conectarse" "Una madre notó que a veces cuando ella y su hija estaban juntas en el auto, la hija podía hablar y hasta llorar sobre lo difícil que eran las cosas en la escuela. Una vez que esto pasó, a la madre se le había ocurrido dirigirse hacia un parque en vez de ir directamente a casa. Este desvío le tiempo para que la hija siguiera hablando y llorando en un lugar en el que podía hacerlo: el auto. Estando allí, la atención de la madre no estaba tan fija que podría intimidarla. También funcionaba bien para la madre porque al estar ocupada manejando no podía tratar de "resolverle" los problemas a su hija. Simplemente la escuchaba y le dejaba desahogar los sentimientos que la molestaban. Desde entonces, cada vez que la hija empezaba a hablar cuando iban en el auto, la madre se aseguraba que el viaje durara más de lo normal" Patty Wipfler 


El amor no es únicamente dar

"abundan: madres que atiborran de alimentos a sus hijos ya excedidos de peso; padres que llenan de juguetes las habitaciones de sus hijos o de vestidos los guardarropas de sus hijas; padres que no ponen límites a los deseos de sus hijos y no les niegan nada. El amor no es sólo dar, es dar atinadamente, juiciosamente, y también negar juiciosamente. Amar significa alabar y criticar juiciosamente; significa discutir, luchar, exhortar, apretar y aflojar juiciosamente, además de reconfortar. Amar es guiar. La palabra «juiciosamente» indica que se requiere juicio, y el juicio es algo más que el instinto porque requiere tomar decisiones reflexivas y a menudo dolorosas." Scott Peck 


El buen trato construye salud



Alice Miller. La verdad se abre paso.

Un niño no se nos puede escapar, como en otros tiempos nuestra propia madre. Podemos educar a un niño para que sea como nos gustaría que fuese. Podemos hacer que un niño nos respete, podemos imponerle nuestros propios sentimientos, reflejarnos en su cariño y admiración, podemos sentirnos fuertes a su lado, encomendarlo a una persona extraña cuando nos resulte excesivo: al final nos sentiremos el centro de la atención, pues los ojos del niño seguirán cada paso de su madre. Si una mujer ha tenido que ocultar y reprimir todas estas necesidades ante su madre, al ver a su propio hijo, por más educada que sea, esas necesidades se agitarán en las profundidades de su inconsciente y exigirán ser satisfechas. El niño lo advertirá claramente y muy pronto dejará de manifestar su propia necesidad. En la defensa contra la sensación de abandono de la primera infancia, por ejemplo, encontramos muchos mecanismos. Junto a la simple renegación tropezamos por lo general con la lucha permanente y agotadora por conseguir, con la ayuda de símbolos (drogas, grupos, cultos de todo tipo, perversiones), la satisfacción de las necesidades reprimidas y entretanto pervertidas. A menudo tropezamos con intelectualizaciones, pues ofrecen una protección de gran fiabilidad, que, sin embargo, puede resultar fatal cuando el cuerpo -como en el caso de enfermedades graves- asume la plena responsabilidad. Alice Miller


Estamos disponibles?

"Pueden transcurrir días o semanas antes de que nuestro hijo adolescente pueda hablar sobre lo que piensa. También puede ocurrir que él perciba como oportuno un tiempo que nosotros no estimamos como el más conveniente. Abrir el corazón como fruto de la confianza no es algo que se pueda programar para que suceda en un momento determinado. Nos toca estar atentos y registrar cuándo nuestro hijo tiene pensamientos en orden y se encuentra listo para hablar. En ese momento tendremos que estar dispuestos a dejar cualquier cosa que estemos haciendo y cambiar planes." Patty Wipfler 


¿Es realista lo que usted espera de su hijo?

Puede parecer que su niño "se sale del carril" porque tal vez el carril en el que usted lo quiere no es apropiado para su edad y conocimientos. Las necesidades de los niños varían y los adultos no nacimos sabiendo qué es lo que niños de diferentes edades saben y necesitan. Para complicar todo esto, el mundo de los adultos no parece haber sido planeado tomando en cuenta las necesidades de los niños. Lo que en muchas situaciones es "apropiado" simplemente resulta ser muy estricto para un niño activo, sano y creativo. Patty Wipfler 


El momento mas peligroso, la confrontación, correr la cortina.

La reacción más peligrosa (se activan los miedos infantiles) para la que debe usted estar preparado después de la confrontación es, con mucho, que sus padres puedan hacer un último y desesperado intento de deshacer lo que usted les hizo (al nombrar la verdad), utilizando cualquier recurso para castigarlo. Tanto puede ser que le echen sonoramente en cara su traición como que dejen de hablarle. Tal vez lo amenacen con distanciarlo de toda la familia o con excluirlo de su testamento. Después de todo, usted ha violado las regias familiares de silencio y negación, y ha destruido el mito familiar. Se ha definido como un ser aparte, y al hacerlo ha asestado un golpe a la enmarañada e irremediable participación en la chifladura de la familia.
Esencialmente, lo que ha hecho es dejar caer una bomba atómica emocional, y de eso se pueden esperar repercusiones. Cuanto más se enfurezcan sus padres, más tentado se sentirá usted de renunciar a sus nuevas fuerzas y de buscar «la paz a cualquier precio». Empezará a preguntarse si lo que ha salido ganando vale realmente tanto escándalo. Todas sus dudas, reservas y hasta nostalgias por volver al status quo son cosa habitual. Padres como los que usted tiene harán casi cualquier cosa por restablecer el conocido y cómodo equilibrio familiar.
Y pueden ser increíblemente seductores cuando entonan, como sirenas, sus cantos de autoconmiseración, recriminación y culpa. Susan Forward 


El trabajo con los adolescentes, reencontrando lo auténtico

"si en medio de un ataque de emociones nuestro hijo pide que nos vayamos, tenemos que complacerlo hasta cierto punto. Podemos alejarnos pero sin salir de su cuarto, o decirle que lo dejaremos solo durante dos minutos y luego regresaremos para ver cómo está. Pero lo que importa es encontrar la manera de mantenerse a su lado por lo que dure el episodio. O, ¿Cómo podrá nuestro hijo deshacerse de lo que le molesta si no hay alguien a quien contarle? De modo que cuando escuchemos... "¡Ándate! ¡No te quiero aquí!" tendremos que mantener el equilibrio entre alejarnos un poco para mostrar que le escuchamos y mantenernos lo suficientemente cerca para que los sentimientos puedan seguir saliendo en forma de lágrimas y reproches. Una vez que ha llorado y rabiado, nuestro hijo sentirá un descanso porque ya no tiene que cargar con tanto y estará en mejores condiciones de registrar nuestro amor y nuestra ayuda" Patty Wipfler
Podemos ejercitar la presencia amorosa, sin parlotear tanto, sin sermonear, escucha atenta, liberándonos de las imágenes mentales que impiden ver al otro. Ver al otro y escuchar con interés. 


Alice Miller: El padre todopoderoso perfecto

El prestigio del padre es alimentado a menudo por atributos que, desde la perspectiva de sus hijos, sin duda alguna posee: unicidad, grandeza, importancia y poder. Pero no por otros que le faltan, como sabiduría, bondad, valor. Si el padre abusa de su poder reprimiendo en el niño la capacidad crítica, sus propias debilidades permanecerán ocultas tras esos sólidos atributos. Podrá decir a sus hijos lo mismo que Adolf Hitler decía con la máxima seriedad a sus contemporáneos: "¡Qué gran suerte es para vosotros tenerme!". [...] Así pues, cuando aparece un hombre y empieza a hablar y a comportarse como el propio padre, hasta el individuo adulto olvidará sus derechos democráticos o no se dará cuenta de ellos, se someterá a aquel hombre, lo aclamará, se dejará manipular por él, depositará en él su confianza y, por último, se entregará a él sin reservas y no será consciente de su esclavitud, como no somos conscientes de todo cuanto signifique una prolongación de nuestra propia infancia. Alice Miller 


¡Que suerte que muchos adolescentes no fueron lo suficientemente dañados para utilizar todavía sus propios recursos naturales de sanación! ¿Podremos los adultos abrirnos nuevamente al proceso natural?

"Una buena oportunidad para reír, llorar, enojarse, temblar o sudar las emociones, permite sacar de su mochila los sentimientos y ayuda a restaurar el buen juicio. Para darle a un adolescente esta oportunidad, alguien tiene que escucharlo permitiéndole manifestar estos sentimientos sin avergonzarlo, juzgarlo, culparlo ni interrumpirlo. Este proceso que la gente joven utiliza para volver a pensar bien ha sido mal entendido en casi todas las culturas y generaciones. Se le ha tomado como "debilidad de carácter", "dramatización", "falta de control". En realidad, una persona que está llorando, rabiando o riendo está haciendo uso de una habilidad natural para deshacerse de sentimientos perturbadores por medio del desahogo" Patty Wipfler 


Descalificar o menospreciar las capacidades de un hijo.

La necesidad de que alguien más se sienta inadecuado para que así uno mismo pueda sentirse adecuado, no tarda en convertirse en competición abierta.
Es obvio que la madre de Vicky llegó a ver a su hija como una amenaza, porque a medida que la joven crecía y se hacía más hermosa, madura y competente, a la madre se le hacía más difícil sentirse superior. Y para defenderse de esa amenaza tenía que intensificar la presión y seguir restando méritos a su hija.
Los padres sanos viven con emoción y júbilo la competencia creciente de sus hijos. Pero los padres competitivos suelen sentirse despojados, angustiados, asustados incluso. La mayoría de los padres competitivos no tienen conciencia de las razones de tales sentimientos, pero saben que eso es lo que les movilizan sus hijos.
Durante la adolescencia, las niñas comienzan a convertirse en mujeres y los niños en hombres.
La adolescencia del hijo es una época especialmente amenazante para un padre o madre inseguro. Las mujeres tienen miedo de estar envejeciendo y perdiendo su belleza, y quizá vean a sus hijas como competidoras y sientan necesidad de rebajarlas, especialmente en presencia de su marido. Los hombres pueden sentir amenazados su virilidad y su poder. Y como en la casa sólo hay lugar para un hombre, se valen de la humillación y el ridículo para que los hijos varones sigan sintiéndose pequeños y desvalidos. Muchos adolescentes exacerban la situación al mostrarse francamente competitivos, como manera de probar navegar en las aguas de la edad adulta. SUSAN FORWARD 


LA VERDAD Y EL DUELO DEL PARAÍSO PERDIDO

La experiencia de la propia verdad y su conocimiento posta bivalente posibilitan en una fase adulta el retorno al propio mundo afectivo... sin paraíso, pero con la capacidad de sentir el duelo, que nos devuelve nuestra vitalidad y nos protege. S. Donaldson-Pressman, R.Pressman


La experiencia de volar libremente...

El deseo de acceder al verdadero Yo, algo tan justificado como indispensable para la vida, induce al drogadicto a castigarse a sí mismo como en su primera infancia fueron castigados sus impulsos vitales iniciales: matando su espontaneidad vital. Como todo heroinómano afirma haber experimentado al principio sentimientos de una intensidad desconocida hasta entonces. Esto le hace ver más claramente aún la insipidez y el vacío de su vida emocional habitual.
Como es incapaz de pensar que esta posibilidad pueda existir también sin la heroína, empezará el comprensible deseo de repetir su experiencia. Pues en esos estados de excepción el joven descubre lo que hubiera podido ser y toma contacto con su propio Yo, encuentro éste que, como es de suponer, no volverá a dejarle en paz mientras viva. No podrá seguir actuando en la vida como si, en cierto modo, su Yo nunca hubiera existido. Ahora sabe que existe. Pero sabe así mismo, desde su más tierna infancia, que este Yo verdadero no tiene oportunidad alguna de vivir. De ahí que llegue a un acuerdo con su destino: poder encontrarse de vez en cuando con su Yo sin que nadie se dé cuenta. Ni siquiera a él mismo le está permitido saberlo, porque es la «droga» lo que «realiza la experiencia»: el efecto viene «de fuera» y es difícil conseguirlo, nunca llegará a ser parte integrante de su Yo, y él mismo jamás podrá ni tendrá que asumir responsabilidad alguna por estos sentimientos. Esto lo demuestran los intervalos entre un «chute» y el siguiente: la apatía total, el letargo, el vacío o la inquietud y el miedo... el chute pasa como un sueño que se olvida y no puede tener ningún efecto sobre la totalidad de la vida. Alice Miller 


Hijos de familias narcisistas

Dentro de la población, encontramos unos rasgos de comportamiento en común, como por ejemplo una necesidad crónica de gustar, una incapacidad para identificar sentimientos, necesidades, deseos y una necesidad de validación constante. Este grupo de pacientes sentía que se merecían todas las cosas malas que le habían sucedido, mientras que las cosas buenas que les habían sucedido eran probablemente errores o accidentes. Tenían muchas dificultades para ser asertivos y privadamente sentían una especie de rabia penetrante, la cual tenían miedo que saliera a la superficie. Se sentían como tigres de papel, por lo general muy enojados, pero muy fácil de derrotar. Sus relaciones interpersonales se caracterizaban por falta de confianza y sospecha al borde de la paranoia, intercambiados -a veces- con episodios desastrosos de una apertura y confianza total y falta de juicio. Se sentían crónicamente insatisfechos, pero estaban llenos de miedos de ser percibidos como caprichosos o quejumbrosos, si expresaban sus verdaderos sentimientos. Muchos de ellos podían retener su rabia por períodos extremadamente largos, pero luego explotaban en asuntos relativamente insignificantes. Tenían un sentimiento de vacío e insatisfacción en cuanto a lo que lograban. Esto también se encontraba entre individuos que podrían haber sido vistos como muy exitosos. La lista de gente incluía a profesionales que estaban obsesivamente envueltos en sus empresas, pero que eran incapaces de lograr algo en un nivel en el cual alcanzarían una cierta satisfacción. En las relaciones, estos individuos se encontraban en repetidas situaciones sin salida. S.Donaldson-Pressman, R. M. Pressman


Adolescentes, encontrando su propia manera

"Las vidas de nuestros adolescentes les pertenecen a ellos. Su trabajo es el de desarrollar un juicio razonable, tomar la iniciativa para mejorar sus vidas y aprender las habilidades para alcanzar una vida independiente. Nuestro trabajo es sentirnos orgullosos de ellos, no importan cuantas dificultades tengan, y apoyarlos en su esfuerzo por alcanzar sus metas. Nuestro papel parece más apropiado si logramos convertirnos en las personas a quienes ellos pueden recurrir cuando sus vidas están llenas de emociones, de confusión o dificultades. No podemos exigirles que hagan las cosas como las haríamos nosotros, pero podemos estar a su lado cuando luchan por encontrar sus propias soluciones. No podemos protegerlos de todas las dificultades, pero podemos escucharles cuando vienen a casa asustados y derrotados" P Wipfler 


Qué es amor?

Por ejemplo, un joven tímido me decía: "Mi madre me quería tanto que no me dejó ir en el autobús escolar hasta el último año de instituto, y aun entonces tuve que decirle que me dejara ir solo. Comprendo que tuviera miedo de que yo sufriera un accidente por lo que ella misma me acompañaba al colegio y me recogía todos los días, a pesar de lo engorroso que le resultaba. Me quería muchísimo". Para tratar la timidez de este individuo fue necesario, lo mismo que en muchos otros casos, hacerle comprender que su madre podría haber estado motivada por algo que no era amor, y que lo que parece amor con frecuencia no lo es. Mi experiencia me ha permitido acumular diversos ejemplos de actos de amor aparentes y de otros cuyo aspecto en nada los identifica con este sentimiento. Uno de los principales rasgos que distinguen estas dos categorías es la finalidad que pretende, consciente o inconsciente, el que profesa o no profesa amor.
En segundo lugar, el amor es un proceso extrañamente circular, pues el desarrollo del propio ser es un proceso evolutivo. Cuando uno ha extendido sus propios límites ha alcanzado un mayor desarrollo de su estado de ser, de manera que el acto de amar es un acto se evolución, aun cuando la finalidad del mismo sea el progreso de otra persona. Evolucionamos consecuencia de nuestra tendencia a la evolución.
A medida que avancemos en nuestro examen de la naturaleza del amor creo que llegará a ser evidente que el amor hacia uno mismo y el amor hacia los demás no sólo van asociados sino que, en última instancia no se pueden distinguir. M. Scott Peck 


La dualidad humana

De la dualidad dolorosa ente el Yo existencial (roles, aprendizajes, experiencia) y el SER esencial, nace la toma de consciencia de la vida; sin esta oposición no podría haber conciencia del SER:(hay que pasar por un largo proceso de consolidación de yoes para luego poder trascenderlo, sin eso no hay darse cuenta ni posibilidad de dicha, es como dormir profundamente, sos puro ser pero ni te enteras …) Si el SER esencial y el Yo existencia se fusionan, desaparece la tensión que origina la oposición. Esta fusión es el objetivo de todos los ejercicios encaminados a llevar al hombre a la realización de su ser y que tienden, no sólo a suprimir definitivamente al Yo (es imposible suprimir el yo y poco realista desde el punto de vista de la supervivencia, en todo caso no hay algo monolítico, uno yo rígido digamos, sino que el juego de nacimiento y muerte del yo es natural, flexible, creativo, adaptado al contexto siempre cambiante, desde un centro que no cambia), que se fundirá en la unidad del SER, sino también a manifestar el SER a través de la realidad existencial del Yo (aquí aclara que hay yo existencial mientras hay vida!), o dicho de otro modo a que pueda irrumpir el Ser esencial. No será nunca intervenir voluntariamente para obtener el fin deseado, sino que se trata siempre de permitir que la realidad inherente al SER pueda expresarse. (dice que el fin es fluir sin tener imagen de la experiencia, fluir o surfear y disfrutar de la experiencia) K.G. Durckheim Entre () es agregado 


La muerte del verdadero yo. Alice Miller

"Si, de niño, Kurt hubiera tenido la posibilidad de manifestar sus decepciones con respecto a la madre, es decir, de vivir también sentimientos de ira y rabia, habría permanecido vivo. Pero esto hubiera llevado a la madre a retirarle su amor, lo cual para un niño equivale a la muerte. De modo que «mata», pues, su ira y con ella un trozo de su propia alma, a fin de conservar a la madre. De esta dificultad de vivir y desarrollar sentimientos propios y auténticos, resulta una permanencia de la ligazón que no permite delimitación alguna. Pues los padres han encontrado en el falso Yo del niño la aprobación que buscaban, una sustitución de la seguridad que les faltaba, y el niño, que no ha podido construir seguridad propia alguna, sigue dependiendo de sus padres, primero conscientemente y luego a nivel inconsciente. El niño no puede confiar en sentimientos propios, no ha hecho ninguna experiencia en ese campo, desconoce sus verdaderas necesidades y es un perfecto extraño ante sí mismo. En esta situación no puede separarse de sus padres, y también en la edad adulta dependerá constantemente de la aprobación de las personas que representen a los «padres», tales como parejas, grupos y, sobre todo, sus propios hijos. Los herederos de los padres son los recuerdos inconscientes y reprimidos que nos obligan a ocultar profundamente el verdadero Yo ante nosotros mismos. Y así, a la soledad en la casa paterna, seguirá el posterior aislamiento dentro de nosotros mismos." Alice Miller 


No abdicar como padres de los adolescentes. Presencia amorosa sin asfixia...

"Nuestra relación con los adolescentes es importante. Es cierto que han crecido, son más independientes y los años en los que necesitaban nuestra atención inmediata ya pasaron. Necesitan encontrar su propia manera de conducir sus vidas. Nosotros queremos hacer todo lo que está en nuestras manos para ayudarlos pero cuando nuestra oferta de ayuda no es aceptada, es fácil que nos sintamos rechazados y entonces tendemos a alejarnos por completo o a tratar de forzar a nuestros hijos a que sigan nuestro consejo. Y a propósito, consejos no son lo que nuestros adolescentes necesitan de nosotros. Lo que nuestros adolescentes quieren es que seamos sus aliados" P Wipfler 


Quién soy, qué quiero, qué necesito, qué siento.....

Obviamente, si se espera que los niños satisfagan las necesidades parentales, entonces sus propias necesidades no están cubiertas, ni tampoco aprenden a expresar sus necesidades o sentimientos apropiadamente. Todo lo contrario: lo que los niños aprenden es a enmascarar sus sentimientos, como pretender sentir cosas que no sienten, y como evitar experimentar sentimientos reales. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


La Tensión y Miedo al Abandono

La tensión es característica de la familia abiertamente narcisista. Todos los niños tratan desesperadamente de llamar la atención y lograr aprobación y/o tratan de evitar cualquier choque que empeoraría las cosas, con el fin de inyectar algún tipo de control sobre la situación para mejorarla. El miedo al abandono en los niños los empuja a tomar medidas extremas negando - a los demás, y a menudo a sí mismos - la realidad de su situación en casa. Este miedo se prolonga frecuentemente hacia la vida adulta, volviendo difícil y dolorosa la toma de conciencia del origen de la familia durante la terapia. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


El fanatismo

Toda ideología ofrece la posibilidad de descargar colectivamente los sentimientos reprimidos conservando a la vez el objeto primario idealizado, que se transfiere a nuevas figuras autoritarias o al grupo entero como sustituto de la simbiosis -ya perdida- con la propia madre. [...] Como toda ideología tiene a su vez un chivo expiatorio fuera de su extraordinario grupo propio, aquel niño débil y despreciado desde siempre, escindido, que pertenece al Yo pero que jamás pudo vivir realmente en él, podrá ser nuevamente despreciado y combatido. Alice Miller 


No es necesario que el niño sea severamente abusado, para recibir un trauma.

Hemos observado individuos cuya historia de la familia de origen no fue tan dramática, pero que sin embargo se ven seriamente afectados. Estos individuos provienen de familias narcisistas, en las cuales la disfunción fue pervasiva (invasiva, permeable, penetrante) y, sin embargo, encubierta. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman
(cabe mencionar que a mayor sumatoria de traumas, a mayor cantidad de tiempo y repetición de los mismos, a más adultos significativos disfuncionales que traumatizan, a edad más temprana de las vivencias traumáticas, a mayor soledad o ausencia de testigos amorosos del sufrimiento infantil = mayor disociación y mayor daño interno, en estos casos severos lleva bastante tiempo ir recomponiendo el núcleo verdadero, es posible únicamente paso a paso, el arte y la creatividad es una manera de recomponernos)Entre () es agregado.


Nuestros hijos adolescentes muchas veces descargan la bronca con las personas que tienen más confianza, con quién otro sino?

"Cuando la situación nos da indicios de que nuestro hijo adolescente empieza a mostrar sus sentimientos, lo mejor es quedarse al lado suyo. La idea no es hablar demasiado, excepto para decirle cuánto sentimos que las cosas no vayan como él las quiere. No es bueno tratar de ignorar el dolor. Un proceso natural ha entrado en acción. Nuestro hijo está expulsando los sentimientos que lo perturban de tal manera que le han destruido la confianza y el buen juicio" "la mayoría de ellos sienten que sus padres son parte del problema, no parte de la solución. Si nuestro hijo siente la suficiente confianza para desahogar los sentimientos que lo agobian, es muy probable que seamos atacados como causante de ellos. Esto es una de las ironías de ser padres. Cuando hemos logrado formar una fuerte conexión con nuestro hijo, este se siente seguro para contarnos las veces en que ha sido herido, y en su opinión, somos culpables de esas heridas. No esperemos que lo que dice tenga sentido. Para poder echar fuera su dolor, necesita hablar, llorar y rabiar. Para lograrlo necesitará a su lado alguien a quien culpar. Si no lo tomamos de manera personal y seguimos escuchando con cariño, es probable que nuestro hijo herido empezará a llorar, a rabiar o a temblar hasta deshacer la tensión" P.WIPFLER, 


Autoimagen dañada

Carol había interiorizado la imagen de sí misma que le había transmitido el padre: la de un ser humano indigno y repulsivo. Como resultado de ello, la mayor parte de su vida adulta había estado dedicada a una infructuosa búsqueda del amor que su padre le había negado de niña. Carol escogía a hombres crueles, agresivos o distantes -como su padre- y procuraba obtener de ellos el amor que él jamás le había dado. Si esperaba que el padre o los hombres que escogía para reemplazarlo -le expliqué- la hicieran sentirse a gusto consigo misma, estaba supeditando a ellos su autoestima. No se necesitaba ser un genio para comprender cuán destructiva había sido aquella influencia. Carol tenía que recuperar el control de su autoestima, enfrentándose con las creencias negativas que el padre había sembrado en ella cuando niña. Durante los meses siguientes llegó, poco a poco, a darse cuenta de que su autoestima no estaba perdida: simplemente, la estaba buscando donde no correspondía. SUSAN FORWARD


Una mente abierta y flexible

El opacamiento de la realidad por el volumen de información que ésta produce o por el limitado alcance de nuestros propios sistemas perceptivos no es ni la única ni la más grave causa de desinformación e ignorancia. Más confusos y problemáticos son hasta el presente los efectos de los patrones angustiosos que distorsionan nuestra interpretación de la información recibida.
Casi con seguridad los patrones angustiosos nos afectaban incluso antes de que nuestra inteligencia flexible se desarrollase por completo. La angustia se perpetuaba probablemente mucho antes de nuestro pleno desarrollo como especie por el mecanismo tan familiar (para nosotros/nosotras) de actuar contra otra persona una herida previamente infligida a nosotros/ nosotras. Posiblemente nunca hasta la fecha en la historia de la humanidad tuvo un ser humano inteligente recién nacido la oportunidad de contemplar la realidad por más de unos instantes en un momento dado sin la intromisión de un patrón de angustia o la angustiosa distorsión de la información brindada por otros seres humanos. Harvey Jackins 


RESPETA A LOS NIÑOS

Crecerán respetándose a sí mismos y a los demás.
(aun si . . . la gente te mostró a TÍ poco respeto cuando eras niño y aunque no todos lo hagan ahora.) Marjon Riekerk 


Una mente libre, flexible, creativa, abierta, inteligente, el estado en el que nacen todos los niños.


Dificultades para sentir, identificar y expresar lo que sentimos

Con el tiempo, estos niños aprenden que sus sentimientos tienen un valor muy pequeño o hasta negativo. Comienzan a desprenderse de sus sentimientos, a perder el contacto con ellos. Por lo general, esta negación de sentimientos es funcional para el niño, ya que expresarlos sólo alimenta el fuego. En lugar de entender, de reconocer, de validar sus propias necesidades, estos niños desarrollan un sentido exagerado de su impacto en las necesidades de sus padres, de hecho, se convierten en un reflejo de las necesidades emocionales de sus padres. Las necesidades del padre se convierten en un blanco en movimiento en el cual el niño refleja un sentido de error o falla, sienten que ellos son los que se equivocan. Además, no llegan a aprender cómo validar sus propios sentimientos y cómo satisfacer sus propias necesidades. Con el tiempo, los niños sufren un adormecimiento semi-permanente de sus sentimientos. En la edad adulta estos individuos pueden no llegar a saber lo que sienten, excepto por ciertos grados de desesperación, frustración y insatisfacción. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


Incesto

El incesto sólo puede existir donde hay una conspiración de silencio, y acabar con ese silencio es vital para llegar a romper el ciclo. SUSAN FORWARD Padres que miran a sus hijos sexualmente, que tocan, que se masturban frente, que tiene relaciones sexuales de pareja sin intimidad y frente a los niños, que hacen comentarios sexuales íntimos abiertos, que espían a sus hijos, que abusan sexualmente; desde tocar, hacerse tocar y hasta penetrar. Padres que masturban a sus hijos y se hacen masturbar por estos. Padres que miran pornografía delante de sus hijos. Entre otra maneras de abuso sexual intrafamiliar. En todas las modalidades encontramos; el silencio, la mentira, las amenazas, la humillación, la violencia, la seducción, la complicidad de otros adultos que callan. La soledad del niño y su sufrimiento... 


Alice Miller, la historia de nuestra niñez

El acceso a la historia de nuestra niñez nos proporciona la libertad de sernos fieles, es decir, de reconocer y experimentar nuestras emociones y actuar conforme a nuestras necesidades, esto nos garantizará la salud y también relaciones auténticas y reales con nuestros allegados. Dejaremos de despreciar nuestro cuerpo y nuestra alma, de descuidarnos o incluso de tratarlos de la misma forma -con impaciencia, mal humor y humillaciones- con la que nuestros padres trataban al niño pequeño, que todavía no podía hablar ni dar explicaciones. [...] Ningún medicamento podrá informarnos sobre los orígenes de nuestro conflicto o nuestras enfermedades. Un medicamento sólo puede enmascarar estas causas y mitigar el dolor -durante cierto tiempo-. Pero las causas, que nunca hemos llegado a reconocer, siguen estando activas y continúan enviándonos señales. Alice Miller


Alice Miller, la historia de nuestra niñez

El acceso a la historia de nuestra niñez nos proporciona la libertad de sernos fieles, es decir, de reconocer y experimentar nuestras emociones y actuar conforme a nuestras necesidades, esto nos garantizará la salud y también relaciones auténticas y reales con nuestros allegados. Dejaremos de despreciar nuestro cuerpo y nuestra alma, de descuidarnos o incluso de tratarlos de la misma forma -con impaciencia, mal humor y humillaciones- con la que nuestros padres trataban al niño pequeño, que todavía no podía hablar ni dar explicaciones. [...] Ningún medicamento podrá informarnos sobre los orígenes de nuestro conflicto o nuestras enfermedades. Un medicamento sólo puede enmascarar estas causas y mitigar el dolor -durante cierto tiempo-. Pero las causas, que nunca hemos llegado a reconocer, siguen estando activas y continúan enviándonos señales. Alice Miller


Nacer, morir, nacer, morir, nacer....movimiento constante de cambio y transformación

La meditación, el "hacer" meditativo, es el carácter pasivo. Meditación viene de meditari: ser conducido hacia el centro. La actitud que se ajusta al ejercicio de meditación consiste, pues, en dejar que la Gran Ley (movimiento y transformación) obre en uno mismo. Para obedecer conscientemente ese ley de ir y venir, que se pone de manifiesto en la respiración, el hombre ha de dejar todo lo que ha alcanzado, para que pueda hacerse presenten él una renovación, que nace de haber desaparecido lo ya devenido. Para llegar a eso es preciso que en cada respiración abandone la forma caduca del Yo, la entregue a ese fondo universal, perciba la renovación que allí se prepara (esa es la diferencia entre un niño y un adulto , darse cuenta, ser consciente de que se es consciente) y permita que esa renovación conforme con su ser, se manifieste en una forma nueva (los cambios más profundos suelen sorprendernos, son transformaciones cualitativas), forma que, apenas aparezca, deberá enseguida dejar de nuevo. K.G. Durckheim Entre () es agregado 


Alice Miller, el perdón de las injusticias padecidas.

Hay que perdonar las injusticias padecidas, dice la religión: sólo entonces seremos libres para amar y quedaremos libres de odio. Esto es en sí mismo correcto, pero ¿Dónde encontrar el camino hacia el verdadero perdón? ¿Puede hablarse de perdón si a duras penas sabemos lo que realmente nos hicieron y por qué nos lo hicieron? Y sin embargo en esta situación nos hemos visto todos cuando éramos niños. No podíamos comprender por qué nos humillaban, abandonaban y amenazaban [...] Más aún, ni siquiera nos permitían darnos cuenta de todo lo que nos hacían, porque nos elogiaban esos malos tratos como medidas necesarias para nuestro bien. Ni el niño más perspicaz podrá captar semejante mentira si procede de los labios de sus queridos padres, quienes, después de todo, también le muestran otras facetas entrañables. Creerá que el tipo de tratamiento que le aplican es realmente correcto y bueno para él, y no les guardará rencor por ello. Solo que, cuando sea adulto, hará lo mismo con sus propios hijos para demostrarse a sí mismo que sus padres actuaron debidamente con él. Alice Miller 


Falta de Disponibilidad Parental.

La falta de disponibilidad parental se refiere a la disponibilidad emocional - la habilidad de tener conversaciones acerca de sentimientos. Muchos sobrevivientes dirán no haber tenido nunca conversaciones profundas con sus padres. Que los padres "hacían cosas" por ellos (como transportarlos, darles cosas o comprárselas), pero si realmente querían o necesitaban hablar de sus sentimientos, la conversación rápidamente se convertiría en una sesión de consejos (haz esto, haz lo otro), una pelea (tú debiste haber hecho esto o lo otro), o negación (tú no te sientes deprimido, estás hambriento y cansado; las cosas estarán mejor mañana). Los padres estaban siempre "demasiado ocupados" para hablar. Y, por supuesto, los niños podían constatar como los padres estaban ocupados, haciendo cosas por los niños, o la familia o el trabajo. Por lo que si los niños se sentían resentidos, era porque eran egoístas, estaban equivocados o de mal humor. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


Adolescentes

"Nuestra tarea es la de animarlos a estar orgullosos de sus esfuerzos y la de insistir en correcciones de curso pero sólo cuando sea absolutamente necesario. Un aliado mantiene buena comunicación y se mantiene fiel y disponible para dar una mano. Un aliado se mantiene alerta para detectar situaciones que podrían convertirse en dificultades. Pero un aliado sólo entra en acción cuando se le pide o existe un peligro obvio" "Para invitar a nuestro hijo a que nos tenga confianza, es necesario estar atentos, tener un cierto grado de disponibilidad. Para los padres que no están tan ocupados, esto significa pasar tiempo con ellos. Para los padres que sí están muy ocupados significa el compromiso de no estar ocupados durante un determinado tiempo tan a menudo como les sea posible. Este tiempo con nuestro adolescente puede ser viendo el programa de televisión que a él le gusta, o acostarse a leer en el cuarto de su hija mientras ella hace su tarea. Puede significar el estar con nuestra hija en el baño para ver cómo hace su peinado o cómo se pone maquillaje o mostrar interés por el nuevo CD de nuestro hijo" Patty Wipfler 


"Era lo que pudiera decirse una chica mala"

, dijo Eleanor valientemente, tratando de no llorar pero al mismo tiempo obviamente sobrecogida por la vergüenza de haber tenido que admitir su sensación de "maldad" a su terapeuta. "No sé como mis pobres padres pudieron aguantarme. Yo era todo un caso, ¡de verdad! Pero ¿tenemos que repasar todo eso? En realidad no tengo muchos recuerdos. De todas maneras, ¡estoy aquí para tratar mis ataques de ansiedad, no mi niñez! Eso se acabó". Su perturbada madre la aporreaba periódicamente durante su adolescencia, y constantemente la acusaba, desde los diez años, de ser promiscua, llamándola "prostituta" o "puta" comparándola con sus "buenas" hermanas. En realidad, Eleanor era una joven altamente moral que permaneció virgen hasta su matrimonio a los diecinueve. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


El camino correcto a la completitud consiste en desvíos fatídicos y giros equivocados. C.G Jung


Alice Miller: El valor de la indignación

»Las personas que hayan descubierto su pasado, que hayan aprendido en la terapia a esclarecer sus sentimientos y analizar sus verdaderas causas, no estarán ya sometidas a la compulsión de descargar su ira sobre seres inocentes para así ahorrársela a quienes se hubieran hecho merecedores a ella. Estarán en condiciones de odiar lo aborrecible y amar lo que sea digno de amor. Ya que se atreven a averiguar quién ha merecido su odio, podrán orientarse en la realidad sin ser víctimas de la ceguera del niño maltratado, que no puede hacer daño a sus padres y, por lo tanto, necesita chivos expiatorios. El futuro de la democracia depende de este paso adelante del individuo. Apelar al amor y a la razón será inútil mientras estos pasos para esclarecer los sentimientos sigan siendo obstaculizados. Es imposible combatir el odio con argumentos; hay que comprender su origen y utilizar un instrumental que permita su desaparición. Alice Miller 


Comunicación asertiva

Enseñar a los pacientes cómo ser asertivos apropiadamente es a menudo el reto más grande que tienen los terapeutas cuando se trabaja con sobrevivientes de familias narcisistas. Enseñar y aprender esta habilidad multi-nivel -permitirse el experimentar sentimientos al reconocerlos, etiquetarlos, auto-validarlos y apropiadamente expresarlos, culminando en una clara declaración de nuestras expectativas - es una tarea enormemente compleja. Lleva al corazón de la condición del sobreviviente: si no sé quién soy, ¿Cómo puedo explicarme a ti?
El modelo que usamos para enseñar habilidades efectivas de comunicación es llamado "Yo siento...Yo quiero".
Esencialmente, llama a la expresión verbal de nuestros sentimientos, seguido de una clara expresión de lo que uno quiere. "Tommy, me siento enojada y herida que no haz levantado el cuarto familiar después que haz prometido que lo harías. Me gustaría que lo hicieras ahora mismo"
"Yo siento...Yo quiero" es un ejemplo obvio y simple, pero la mayoría de las personas no saben como hacerlo. Se evita el jugar juegos (manipulativos), los malos entendidos, las escenas explosivas, una equivocada adivinación del pensamiento, y toda suerte de cosas diabólicas. Es el mejor modelo para una comunicación clara y respetuosa que hemos encontrado. Para un individuo criado en una familia narcisista, el ser asertivo es un problema mayor. El serlo involucra dos partes: saber cómo se siente uno, y el ser capaz de expresar eso de una manera clara y no-agresiva. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


Al rescate de la verdad. Alice Miller

Todas estas enfermedades o adicciones son gritos del cuerpo, que quiere ser escuchado, y que requieren que prestemos atención al padecimiento sufrido en los primeros años. En lugar de escuchar a su cuerpo e intentar comprender sus gritos de socorro, muchas personas huyen y se esconden, por ejemplo, en la adicción. Alice Miller 


Centro de la consciencia.

Como centro virtual de la consciencia, el yo es innato, pero como centro real y efectivo debe su condición a esas colisiones entre el cuerpo psico-físico y un entorno ambiental que exige respuesta y adaptación. Una cantidad moderada de conflicto con el ambiente y cierta frustración son por consiguiente según Jung, las mejores condiciones para el crecimiento del yo.
Sin embargo, semejantes colisiones pueden ser catastróficas y ocasionar daños graves en la psique. En esos casos el yo incipiente no se refuerza sino que se lesiona y se traumatiza con tal gravedad que su ulterior funcionamiento queda radicalmente alterado. El abuso infantil y los traumas sexuales en la infancia son un ejemplo de esas catástrofes psíquicas. Es frecuente que a partir de allí el yo resulte permanentemente deteriorado en sus registros psíquicos inferiores. Es probable que pueda funcionar normalmente desde el punto de vista cognitivo, pero en sus partes menos conscientes el torbellino emocional y la ausencia de estructura cohesiva crean trastornos graves de carácter y tendencias a la disociación. Un yo así no es solamente vulnerable de una manera normal,<< todos los egos son vulnerables>> este será un yo frágil y defensivo en exceso, un yo que se fragmenta bajo condiciones de presión y por tanto tendrá tendencia a recurrir a defensas primitivas, muy poderosas, para aislarse del mundo y protegerse contra intrusiones y posibles daños. Individuos así no pueden confiar en otros. Paradójicamente, también los demás y la vida misma con frecuencia le abandonan y decepcionan profundamente. Paulatinamente, estas personas se van aislando de su ambiente, al que perciben como una abrumadora amenaza y viven sus vidas en un retraimiento defensivo. S Murray.


Sobreprotección

La noción de Jung de que el yo se desarrolla a partir de colisiones con el entorno nos ofrece una manera creativa de mirar el potencial de todas aquellas experiencias inevitables de frustración ante un entorno no gratificante. A medida que el yo intenta aplicar su voluntad se encuentra con una cierta resistencia por parte de su entorno y si ese choque se maneja bien el resultado será el crecimiento del yo. Esta manera de ver las cosas también nos alerta en cuanto a los intentos de asegurarle demasiada protección a un niño antes las embestidas de una realidad desafiante. Para estimular el crecimiento del yo, un ambiente sobreprotector con un clima constante no resulta particularmente útil. S Murray. 


La piel

Insisto, no hay nada más profundo en el ser humano que su piel. Interna y externa. Tal vez dios (si es que existe) necesita una gran membrana que recoja la vida, él podría sentir sin piel?, si no es a través de los seres vivos a través de qué? el vacío tendría sentido , movimiento, creatividad?. sin membrana no hay vida, esa totalidad, ese vacío, no podría existir (darse cuenta de su existencia) sin los instantes de vida experimentada en la superficie de la piel. La membrana es lo primero, es el surgimiento de la vida. Y a partir de ahí surge la experiencia. Experimentar la vida. En los sentidos, La experiencia de límite relaciona un, entre-cosas,(madre-bebé) un espacio vacío que tiene significado a partir de su diferenciación, así los órganos del cuerpo se diferencian, a partir de una única célula!, diferenciación y límite, espacio vacío y contacto, intercambio, relación, interdependencia, el juego de la vida biológica es el juego del contacto y la diferenciación, la expresión de la función emerge allí, da sentido a la vida, la vida tiene sentido y dirección gracias a la diferenciación y al contacto. Hay contacto íntimo, profundo y también superficial. ambas cosas son posibles. Aprendemos a amar siendo amados. Y aprendemos a amar experimentando el amor en la piel.


Las necesidades aparentemente cubiertas

En una familia narcisista los niños tal vez vean sus necesidades cubiertas por mero accidente - como un subproducto del cumplimiento de las necesidades de los padres. Por ejemplo, Susie (de 6 años de edad) tiene necesidad de ser atendida. La madre de Susie por lo general se encuentra "demasiado ocupada" (es irrelevante si está ocupada con Papá, con la cocaína, con el trabajo, o con una depresión mayor - el niño no ve diferencia) para atenderla, y le exige a la hermana mayor de Susie, Joyce (de doce años) que "¡se la quite de encima!". La necesidad de atención de Susie no está satisfecha por su madre; Joyce tampoco tiene cubierta su necesidad de atención ni la de autonomía por su madre. Pero supongamos que la suegra viene de visita. Mamá siente la necesidad de alabanza y estima por parte de su suegra, quien valora una buena educación parental. Así, durante la visita, Mamá se muestra disponible y cariñosa con ambas hijas. Susie y Joyce logran que sus necesidades de atención estén cubiertas, y Joyce puede pasar un rato, liberada de su papel de niñera. La suegra alaba la habilidad como educadora de Mamá, así Mamá ve cubierta su necesidad de estima. Todo el mundo está feliz - temporalmente. Mamá cubre las necesidades de sus hijas, pero sólo se trata de una coincidencia por la que la madre ve sus necesidades cubiertas. Stephanie Donaldson-Pressman, Robert M. Pressman


¿Quién puede limpiar el barro?

Los más experimentados/as entre nosotros/as estamos aún luchando dentro de este pozo.
Si alguno/a entre nosotros/as ha tomado sus decisiones y desahogó hasta el punto donde salpicamos menos barro y con menos violencia, y podemos respirar aire sin barro un poco más cada vez, la contribución principal que podemos hacer a los demás es indicarles que esto es posible, a través del ejemplo.
Tales personas no producirán por arte de magia una interminable ayuda para arrancarte fuera de tu propio pozo sin que tú debas realizar el mismo esfuerzo que ellas realizaron. Harvey Jackins 


Miedo a la reacción

En los humanos , el impulso hacia una agresión violenta puede tornarla aterradora en sí misma y luego dirigirse contra el self (sí mismo) [...] Ese dirigirse hacia adentro (o "retroflexión") da como resultado más parálisis, represión, pasividad y resignación.
El vaivén entre el apagado y la explosión de rabia "impotente" y mal direccionada se vuelve la reacción estereotipada del individuo frente a posteriores desafíos que requieren respuestas mucho más escalonadas y sutilmente diferenciadas basadas en las sensaciones. Peter Levine(en las situaciones de violencia intra familiar, los niños no suelen reaccionar (por amor!, como luchar contra quien me tiene que proteger, por otra parte si reaccionan les va peor) con sus mecanismos biológicos de supervivencia, luchar, huir, expresar sus emociones, es más difícil reaccionar frente a las figuras parentales o los sustitutos las autoridades docentes y la parálisis, rabia contenida y miedo suelen ser las experiencias habituales, si bien el video es fuerte, muestra la saludable reacción frente al maltrato brutal, acaso usted no sabe que el maltrato mucho más sutil pero reiterado, diario, produce efectos devastadores para el potencial humano y la empatía?, cuando el maltrato es una pequeña filtración diaria que empapa, suele ser la manera más efectiva de frenar la saludable indignación y enojo frente a la injusticia, sin duda si un niño reacciona se lo culpa, o acaso cuantos de los que ven el video podrían pensar "la niña hizo algo malo seguro, o podría haber reaccionado de una mejor manera, que terrible ésta niña".) 


Alice Miller

Así, por ejemplo, Robert, de treinta y un años, no podía, cuando niño, estar triste ni llorar sin sentir que iba sumiendo a su querida madre en una atmósfera de infelicidad y de profunda inseguridad, pues la «alegría serena» era la cualidad que a ella le había salvado la vida en su niñez. Las lágrimas de sus hijos amenazaban con romper su equilibrio. Sin embargo, ese hijo sensibilísimo sentía en sí mismo todo el abismo oculto tras las defensas de aquella madre, que de niña había estado en un campo de concentración y jamás le había mencionado este hecho. Sólo cuando el hijo se hizo mayor y pudo hacerle preguntas, ella le contó que había estado entre un grupo de ochenta niños que tuvieron que ver cómo sus padres eran conducidos a la cámara de gas. ¡Y ninguno de aquellos niños había llorado! Durante toda su infancia, el hijo había intentado ser alegre y sólo podía vivir su verdadero Yo, sus sentimientos y premoniciones, a través de perversiones compulsivas que, hasta el momento de la terapia, le habían parecido extrañas, vergonzosas e incomprensibles.
Estamos totalmente indefensos frente a este tipo de manipulación durante la infancia. Lo trágico es que también los padres se hallarán a merced de este hecho mientras se nieguen a contemplar su propia historia. Sin embargo, en la relación con los propios hijos se perpetúa inconscientemente la tragedia de la infancia paterna cuando la represión sigue sin resolverse. Alice Miller 


Existe una diferencia cualitativa entre la persona y el patrón angustioso.

1-El patrón es un fenómeno parasitario que puede ser separado de la persona real. 2-Toda la gente es buena excepto cuando sus patrones les
impulsan a actuar de otra manera.
3¬Debe alentarse toda forma de desahogo en lugar de reprimirlo. (desahogo no implica dañar a los demás o sí mismo)
4-Los sentimientos no son una buena guía para la acción. La
lógica sí lo es.(los sentimientos indican que algo pasa la lógica evalúa la situación de manera realista)
5-"Si se toma en cuenta la situación completa todo ser humano, en todo momento de su vida, hizo siempre lo mejor que él pudo hacer y no merece ni culpa ni reproche de nadie, incluido él mismo. Esto en especial es verdadero/a de ti. (hay que diferenciar culpar de exteriorizar las emociones y sanar, culpar es venganza y victimizarse, en cambio liberar las emociones y trabajar en nuevos aprendizajes es el camino de un adulto que busca integrarse)
6- Existe por lo menos una solución elegante para cualquier problema real. (tenemos el potencial para resolver los problemas, somos creativos, empáticos, y resiliente, a pesar de que cuando estamos bajo un patrón de angustia no lo creamos así!)entre () es agregado


Liberar las emociones reprimidas paulatinamente

Permitiendo que mi cuerpo hiciera lo que él necesitaba hacer sin detener el temblor mientras rastreaba las sensaciones del interior de mi cuerpo, fui capaz de permitir y contener las emociones extremas de supervivencia de rabia y terror sin resultar abrumado. Debe comprenderse que la contención no es represión; más bien es construir un vehículo más grande y más resiliente para dar cabida a esas emociones difíciles. Peter Levine 


Mentimos a los demás y nos mentimos a nosotros mismos.

Que nuestra propia conciencia y nuestro sentido de realidad pida cuentas a nuestra adaptación, a -nuestro mapa- puede ser tan legítimo y doloroso como cualquier petición de responsabilidad dentro de la sociedad. de las innumerables mentiras que la gente suele decir, dos de las más comunes, potentes y destructivas son. "Queremos a nuestros hijos" y "Nuestros padres nos quieren". Puede ser que nuestros padres nos quieran y que nosotros queramos a nuestro hijos, pero cuando no es así la gente llega a extremos extraordinarios para no admitirlo.
Yo suelo decir que la psicoterapia es el <juego de la verdad> o <el juego de la sinceridad> porque una de sus finalidades es ayudar a los pacientes a afrontar esas mentiras. Una de las raíces de la enfermedad mental es invariablemente un circuito cerrado de mentiras que nos han dicho y que nos hemos dicho a nosotros mismos. Sólo en una atmósfera de máxima sinceridad pueden descubrirse y extirparse esas raíces. Para crear esa atmósfera es esencial que los terapeutas tengan una capacidad total de apertura y veracidad en sus relaciones con los pacientes. ¿Cómo puede esperarse que un paciente soporte el dolor de afrontar la realidad si nosotros no somos capaces de soportarlo? Podemos guiar solamente si vamos delante. (fuerte y real, no implica perfección, no existe ni existirá nadie perfecto!, pero si un trabajo continuo con nuestras propias sombras e imposibilidades, enfrentar la verdad en profundidad) M. Scott Peck


Trauma transgeneracional

Los traumas que no han podido superarse pueden tener un efecto en las generaciones posteriores. Esto lo sabemos a raíz de las investigaciones que se realizaron a los hijos y nietos de victimas del Holocausto.
Esta transmisión a los hijos se materializa a través de la introyección de aquellos padres traumatizados. Katherina Drexler 


DÉJALOS QUE TOMEN SUS PROPIAS DECISIONES

tanto como sea posible porque así crecerán con confianza y serán capaces de tomar decisiones.(¡aun si . . . a veces algunas de sus decisiones son inconvenientes o embarazosas para tí!) Marjon Riekerk 


Empatía

" Tal vez la evidencia más sorprendente de una empatía exitosa sea que en nuestros cuerpos tengan lugar sensaciones que el paciente describiera en el suyo." Leston Havens 


Aprender a no confiar

Los problemas de las familias narcisistas a menudo comienzan cuando el niño intenta afirmarse a si mismo y a realizar peticiones emocionales al sistema parental. El sistema tal vez sea francamente incapaz de cumplir con esas demandas, y tal vez se sienta resentido o amenazado. Como anotamos anteriormente, más que no aprender nunca a confiar, el niño más bien aprende a no confiar, o va perdiendo la confianza poco a poco, .A medida que Trisha pasaba de la adolescencia a una edad más adulta, sus dificultades para confiar la empujaron a tener muchas relaciones y patrones de comportamiento dañinos. Tenía una abrumadora necesidad de atención y aprobación masculina, pero en cuanto las tenía se asustaba muchísimo, entonces precipitaba el final de la relación. Odiaba y desconfiaba de las mujeres, y no tenía amigas. (El enfoque inicial de su terapia fue su habilidad para lidiar con una terapeuta). Había descubierto una forma placentera de auto-mutilación en su temprana adolescencia (arrancarse el vello facial con pinzas) y, a pesar de las dificultades cosméticas que presentaba, mantuvo el comportamiento hasta convertirse en una compulsión profundamente arraigada. S Donaldson-Pressman, R. Pressman


La ternura Institucional.

Increíblemente las Instituciones educativas muchas veces en vez de proteger los derechos de los niños se transforman en dispositivos de negación, minimización y justificación, haciendo que quede lo evidentemente dañino tapado con argumentaciones estériles, en el mejor de los casos, o lapidan toda acción protectora diciendo; es todo lo que podemos hacer, en otros, cuando no se puede disimular con palabreríos o posiciones de poder, atacan a quien hace visible la situación de violencia, se ataca a quien muestra la absurda paradoja Institucional, Se lo sacan de encima fácilmente, con amables y respetuosas recomendaciones ... Son muy correctos por lo general. Me pregunto: No es acaso la Institución Educativa Pública quien tendría que defender los derechos Infantiles? No sé si es por desinformación, desinterés, la edad avanzada o falta de amor por su profesión, que algunos directivos y docentes no hacen, continuamente no hacen nada, (o hacen para exponer, avergonzar y humillar, a los niños y a los docentes amorosos que cuidan, que por suerte alguno queda todavía!), y prefieren mantener el statu quo, la calma de sus oficinas, en donde todo funciona bien... a cualquier precio, incluso dañando a aquellos que supuestamente protegen. Sí, el problema nuevamente está en sentir, si muere el sentir humano no hay más incomodidad. Muerto el perro... Cuanto más acorazados mejor nos va... 


Dejar que suceda

Geschenlassen (dejar que suceda) es la manera de capturar el inconsciente en acción. Jung no interpretó activamente el significado psicológico de sus dibujos y pinturas, sino que más bien participó en el proceso para que <dejara que sucediera>, según lo deseara su inconsciente. S Murray. 


Miedo a la propia rabia


En definitiva, la rabia (biológicamente) trata de un deseo urgente de matar. [...]
Cuando uno es inundado por la rabia, las partes frontales del cerebro "se desconectan". por el desequilibrio extremo, la capacidad de dar un paso atrás y observar las emociones propias se pierde; más bien uno se convierte en esas emociones y sensaciones. Como consecuencia, la rabia puede tornarse extremadamente abrumadora, causando pánico y el sofoco de ese tipo de impulso primitivos, dirigiéndolos hacia adentro y evitando una salida natural de la reacción de inmovilidad. Mantener esa represión requiere un gasto tremendo de energía. Esencialmente, uno está haciendo a uno mismo lo que los experimentadores (laboratorio) han hecho a animales para reforzar y prolongar su inmovilización. Los individuos traumatizados repetidamente se asustan a sí mismos a medida que van saliendo de la inmovilidad. La "inmovilidad potenciada por el miedo" es mantenida desde adentro . El circulo vicioso de sensación/rabia/miedo intensos traba a la persona en la respuesta biológica del trauma. Un individuo traumatizado está literalmente preso, asustado y restringido repetidamente- por sus propias reacciones fisiológicas persistentes y por el miedo a esas reacciones y emociones. Este círculo vicioso de miedo e inmovilidad (también conocido como inmovilidad potenciada por miedo) evita que la respuesta alguna vez se complete y resuelva totalmente tal como se da en los animales salvajes. Peter Levine


Escuchar a los adolescentes

Cuando nuestro adolescente empiece a hablar, probablemente el tema que elija no es algo que consideremos importante. Eso se debe a que primero escogen un tema con el cual ellos se sienten en confianza para hablar. Normalmente estamos esperando oír sobre algo crucial en sus vidas. Por ejemplo, porqué se sacó un dos en matemáticas, o porqué se sintió tan mal cuando no pudimos comprarle las zapatillas de tal marca. Pero lo que nuestro adolescente puede hablar con confianza es sobre el estilo de camisa que piensa comprar o si sería buena idea usar trenzas. Tengamos paciencia. Si escuchamos con atención, poco a poco nuestro hijo irá hablando sobre cosas que son más importantes en su vida. Con la atención que le demos a los temas que él escoja, se irá ganando su confianza y entre más tiempo le escuche con interés y aprobación, más confianza sentirá. Con el paso de los días y las semanas, si seguimos complacidos con nuestro hijo, la confianza irá creciendo. Cuando sienta que puede confiar en nosotros lo suficiente, una conversación sobre los grupos musicales puede convertirse en una sobre los apodos de la escuela y cómo le han herido con ellos; cuando haya más confianza, el acompañar a su hija en el baño mientras que se hace un peinado puede llevar a un buen llanto con nosotros por sentirse fea. P WIPFLER, 


Al rencuentro con el sí mismo

Jung sostiene que cada uno de nosotros lleva dentro de sí la imagen de DIOS: la marca del sí mismo. Llevamos la marca del arquetipo: tipos significa <sello acuñado en una moneda> y arche significa <la copia original o maestra> Cada individuo humano es portador de una impresión del arquetipo del sí mismo. Este es un hecho dado e innato. Jung utilizó el término <individuación> para hablar del desarrollo psicológico que él define como el llegar a ser un individuo, una personalidad unificada pero a la vez única [..] S Murray 


Expresar lo que sentimos

Víctor Frankl, dos mil años después que Ovidio, ilustra el concepto de la necesidad esencial de expresar nuestros sentimientos en su historia sobre un compañero sobreviviente del campo de concentración. Las condiciones de vida en el campo les causaron un severo hinchamiento de pies, haciendo imposible a los prisioneros el ponerse las botas antes de ir a trabajar. Únicamente un prisionero fue capaz de hacerlo. Cuando Frankl le preguntó cómo había logrado deshacerse del edema, respondió, "Lo he hecho a base de lágrimas". Como Frankl explica, "No había necesidad de sentirse avergonzado de las lágrimas, ya que éstas son reflejo del más grande coraje, el coraje de sufrir" Para los adultos de las familias narcisistas, el concepto de reconocer y validar los propios sentimientos es a menudo suprimido en la experiencia familiar. La habilidad de comunicar apropiadamente los sentimientos se vuelve entonces una tarea monumental: cómo puedo verbalmente comunicar aquello que no puedo reconocer internamente? Si no se nos ha enseñado que tenemos el derecho a sentir, entonces tampoco sabemos cómo comunicar los sentimientos en una manera directa y asertiva. S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


El último descanso antes del largo viaje

Este tipo de depresión viene cuando el enfermo comprende que lo va a perder todo y a todas las personas que ama. Es una especie de depresión silenciosa; ese estado no tiene ningún lado luminoso. Tampoco hay ninguna palabra tranquilizadora que se pueda decir para aliviar ese estado mental en que se renuncia al pasado y se trata de imaginar el inimaginable futuro. La mejor ayuda es permitirle sentir su aflicción, decir una oración, simplemente tocarlo con cariño o sentarse a su lado en silencio.
Si a los enfermos terminales se les da la oportunidad de expresar su rabia, llorar y lamentarse, concluir sus asuntos pendientes, hablar de sus temores, pasar por esas fases, van a llegar a la última fase, la aceptación. No van a sentirse felices, pero tampoco deprimidos o furiosos. Es un período de resignación silenciosa y meditativa, de expectación apacible. Desaparece la lucha anterior para dar paso a la necesidad de dormir mucho, lo que en Sobre la muerte y los moribundos yo llamo <el último descanso antes del largo viaje> . Elisabeth Kubler Ross 


La familia narcisista

, por lo general, se asemeja a la proverbial manzana roja brillante con un gusano adentro; parece hermosa, hasta que uno da un mordisco y descubre al gusano. El resto de la manzana puede que esté bien, pero un ya ha perdido el apetito. Básicamente, Becky no tenía ninguna conexión emocional con su mamá; su madre no lo podía permitir. Su madre era un "humano que hace" (en oposición a un humano que es). Luego de más de un año de terapia, Becky describió a su mamá de la siguiente manera: "mamá se pasaba todo el tiempo tratándose de ganar esa alas de mierda [refiriéndose a las creencias religiosas muy fuertes de su madre, especialmente en los últimos años]. De lo único de que se trataba era de cómo era vista por los otros. Nos recuerdo a todos nosotros vestidos impecablemente y haciendo fila para ir a la iglesia. La familia del coronel, nosotros ocho, siempre sentados en el mismo banco de iglesia. Aunque nos estuviéramos muriendo. S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


DÉJALOS QUE TENGAN MIEDO Y SE ENOJEN

Las lágrimas y los berrinches son saludables; nos ayudan a deshacernos de tristezas y frustraciones, como los niños lo saben naturalmente. Todos tenemos miedo a veces, nos frustramos y necesitamos llorar de vez en cuando. (aun si . . . te enseñaron que los "niños creciditos" no lloran y otras inexactitudes similares.) Marjon Riekerk 


Transformación constante

El ejercicio de distensión es <<justo>> cuando la <<rueda de la metamorfosis>> no deja de girar, cuando después de haberse liberado de una forma defectuosa (surgió en un contexto , como expresión particular) el que se ejercita se apoya con confianza en una base, en unas sólidas raíces, fusiona luego con el fondo que transforma para que se engendre una forma nueva que, nada más nacer, correrá ya el riesgo de esclerosarse (volverse rígido patrón incluso carácter) por lo que habrá de reconocerla como tal, soltarla, y a su vez abandonarla (en realidad es el juego de la figura-fondo, lo importante es la fluidez) para que se una de nuevo a ese fondo, y así siempre. K.G. Durckheim entre () es agregado


El cuerpo es la orilla en el océano del Ser. Proverbio Sufi


Un buen chirlo a tiempo....evita el mal futuro.


¿Están los padres más informados en la actualidad? Muchos sí, pero un buen número carece todavía de estos conocimientos y, todavía hoy, igual que hace cuatrocientos años, ven su ignorancia refrendada por supuestas autoridades. Sólo que se utilizan otros términos. Ya no se habla del demonio en relación con la educación, sino de los «genes». Si la Biblia o el Corán hubiesen prohibido de forma explícita la violencia contra los niños podríamos mirar con mayor esperanza hacia el futuro. Pero por desgracia las autoridades espirituales al mando se niegan terminantemente a concienciarse de nuevos hallazgos de vital interés sobre los peligros de la violencia en el cerebro infantil. No se les ocurre en absoluto interceder por un trato respetuoso a la infancia, y, en consecuencia, por el futuro de la humanidad, porque a todos ellos, y como anteriormente a Martín Lutero, a Calvino y a numerosos filósofos, sólo les importa proteger y enaltecer la imagen inmaculada de su propia madre. Es la imagen idealizada de la madre, que supuestamente actuaba con corrección cuando castigaba sin piedad a sus niños. Al mismo tiempo que utilizan bellas palabras para escribir sobre el amor, se niegan a ver cómo la capacidad de amar se destruye ya desde la infancia. [...] «No queremos pegarte, pero debemos hacerlo para expulsar el Mal que llevas dentro desde que naciste.» Así pensaban los padres en la época de Lutero y así hablaban a sus hijos. Lutero les decía que era su obligación liberar a su hijo del demonio, para convertirlo en una persona piadosa y bondadosa. Los padres lo creían. No sabían que a Martín Lutero, cuando era niño, su madre lo castigaba estrictamente y sin piedad y que, por esta razón, defendía semejante educación, para conseguir la imagen de una persona buena y cariñosa, una imagen que sólo podía crear gracias a la represión de sus verdaderos sentimientos. [...] no sabían que en lugar de expulsar al demonio de su hijo inocente estaban esparciendo con sus palizas la «semilla del mal» en un ser inocente. Alice Miller


Falta básica de confianza! no tenemos el poder suficiente para cambiar....

Es evidente que debe existir seguramente una buena razón para que los seres humanos (incluyendo aquellos que han realizado gran progreso mediante la utilización de terapia, meditación u otras técnicas) continúen mostrándose tímidos/as, poco efectivos/as y sufrientes frente al maltrato, la injusticia social, el saqueo y contaminación del medio ambiente y las reiteradas guerras y crisis económicas. Hoy es evidente que existe una razón verdadera para esta pasividad, y también que podemos hacer algo al respecto, algo para lo cual tenemos las herramientas. Lo que estuvo obstaculizando el progreso es una espesa capa de angustia, instalada en nosotros/nosotras muy temprano en la vida, cuyo contenido dice que no tenemos el poder suficiente para cambiar las situaciones que nos oprimen y amenazan y que debemos "acomodarnos" a ellas. Harvey Jackins 


Debería...pero

En nuestra práctica, les decimos a los pacientes que el "debería" en realidad significa "no quiero, pero ellos quieren que lo haga". El modelo "debería" en la toma de decisiones está muy arraigado en la familia narcisista, donde todas las decisiones se basan en llenar las necesidades de los demás, en vez de las propias. S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


Sacar la basura regularmente

"necesitaremos trabajar tan duro en nuestros propios sentimientos como nuestro hijo en los suyos. Porque también nosotros, una vez que hemos hecho el gran trabajo de escuchar, necesitamos a otro adulto que nos escuche para que podamos echar fuera en todo aquello que nos sentimos culpables, rechazados o desvalorizados" P WIPFLER, 


Depresión

La depresión es el precio que el adulto paga por renunciar a sí mismo. Siempre ha tenido que preguntarse qué es lo que los otros necesitan de él y, por esa razón, no sólo descuida sus sentimientos y necesidades más profundas, sino que ni siquiera es capaz de reconocerlas. Pero el cuerpo sí las reconoce e insiste en que la persona experimente sus sentimientos reales y auténticos y se permita expresarlos. Esto que parece tan elemental no lo es para aquellas personas a quienes sus padres utilizaron cuando eran niños para satisfacer sus propias necesidades. [...] La depresión no es más que la huida de todos los sentimientos que nos harían revivir las heridas de la infancia. Así, en los afectados se desarrolla un vacío interior. Cuando es necesario evitar a cualquier precio el sufrimiento emocional, en el fondo no queda mucho más con lo que sostener las ganas de vivir. Uno puede rendir de forma extraordinaria en el ámbito intelectual, pero en su interior estará simplemente sobreviviendo, como un niño que no ha madurado en el terreno emocional. Alice Miller 


Salir del congelamiento, poco a poco.

(no es posible, entiendo que es muchísima energía contenida, ni es conveniente liberar todo lo reprimido en una apertura desmesurada y de una vez, simplemente no funcionaría de manera nutricia sino destructiva, es un proceso gradual, con la presencia de un otro que acompaña amorosamente)Cuando las personas vuelven a visitar la inmovilidad (el congelamiento es la última de las respuestas de defensa y combinada con miedo intenso perpetua por mucho tiempo la inmovilidad, es lo que podría llamarse imposibilidades... ), la atraviesan y luego salen de ella en la terapia, frecuentemente sienten algo de rabia. Estas sensaciones primarias de furia (cuando son contenidas) representan movimientos de regreso a la vida. Sin embargo, la rabia y otras sensaciones físicas intensas pueden asustar si ocurren abruptamente. En una terapia eficaz, el terapeuta sostiene y guía cuidadosamente al cliente a través de este poderoso proceso. La guía debería realizarse lentamente, usando un abordaje gradual para que el cliente no resulte agobiado. Peter Levineentre () es agregado 


Puedo aprender nuevamente

Aceptar la realidad de crecer en una familia narcisista (disfuncional) representa más de la mitad de la batalla en pos de la recuperación. De nuevo, un aspecto particular de este modelo es que, como hemos subrayado anteriormente, no implica culpar o juzgar, confrontar o perdonar. Implica reconocimiento de cómo hemos aprendido lo que hemos aprendido, y como podemos re-aprender para hacernos de una vida mas satisfactoria.
Aleja la responsabilidad del paciente por la disfunción siendo niño, pero le asigna la responsabilidad de su recuperación como adulto. De nuevo, él o ella han sido moldeados por sus experiencias pasadas, pero no necesitan ser definidos más por ellas. S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


Adicción

He pasado veinticinco años trabajando con alcohólicos y drogadictos. Este lapso incluye quince años de trabajo con adolescentes adictos a las drogas.
Nunca conocí a una persona adicta exclusivamente a sustancias químicas, pese al hecho de que algunas de éstas provocan adicción rápidamente. Fui testigo de cómo los adolescentes se envician con el crack en sólo dos meses. El actor común que siempre encontré en ellos fue el niño herido que llevaban dentro de sí mismos. Es la inevitable raíz de toda conducta compulsiva adictiva. Lo comprobé cuando dejé de ser un adicto a la bebida. Comía, trabajaba y fumaba compulsivamente debido a las
necesidades insaciables del niño herido que vivía en mi interior. JOHN BRADSHAW


No me sale! no puedo! ...paso a paso es posible aprender y abrirnos a la experiencia.

Intente de nuevo, hasta encontrar su apoyo y lograr su momento para avanzar a lo nuevo (salir de la cómoda y aburrida imposibilidad)
Muy bien !!! Siga practicando, lo que se practica se mejora. 


La ausencia de padre la herida en el varón y su capacidad de amar.

Cada niño necesita un padre; para ser capaz de amar como hombre, necesita el amor de un hombre; necesita vincularse con un hombre. Si un niño no tiene la oportunidad de conocer y vincularse lo suficiente con una figura masculina sustituta del padre ausente, probablemente tendrá muchas dificultades en la conformación de una pareja y compromiso afectivo, o formará vínculos codependientes JOHN BRADSHAW 


El cuerpo es el mapa de la mente. J.D. Landis


Procesamiento del trauma con Brainspotting

¿Qué es Brainsportting? Brainspotting procesa en profundidad hasta el núcleo reflejo. El núcleo reflejo se encuentra en el cerebro corporal profundo inconsciente. Está tan fuera de nuestro conocimiento como la respiración, circulación y digestión. Brainspotting desmantela el trauma. el síntoma y creencias en el núcleo central mismo. (las creencias y las imágenes sobre nosotros mismos se sustentan y alimentan en sensaciones sentidas muy muy profundas, el proceso va al núcleo raíz)
A menudo cuando parece que se ha alcanzado un nivel cero de perturbación, se atraviesa un nuevo estrato o piso, sondeando aún más profundamente el cerebro.
Todo el proceso apunta a activar, localizar y procesar ese punto en el cerebro. Es un proceso gradual, suave, amigable, amoroso, compasivo, se facilita la propia sabiduría, auto regulación, homeostasis.


Escuchar con atención

Hazte de tiempo para ESCUCHAR A LOS NIÑOS (aunque nadie te haya escuchado a ti cuando eras niño) se sentirán valiosas, pensarán bien y encontrarán buenas soluciones a sus problemas. Marjon Riekerk


Rebeldía reactiva

La conducta rebelde, expresada como negativismo, pataletas, mal talante y confrontación con el adulto, es la expresión visible -la punta del iceberg- de un quiebre pasajero del equilibrio emocional de un niño o un adolescente. Este desequilibrio emocional suele ser provocado por la irrupción de emociones negativas -miedo. rabia- que invaden al niño y se exteriorizan, es decir, se transforman en conductas, cuando no son adecuadamente neutralizadas mediante la reflexión, el autocontrol. el confortamiento afectivo, etc. Cuando las causas que provocan este quiebre de la armonía emocional son permanentes, ineludibles, implacables v crónicas, las emociones negativas ceden paso a sentimientos negativos -ira, encono, odio, frustración, desprecio- duraderos en el tiempo. Se expresan en comportamientos permanentes, estilos conductuales que hemos denominado rebeldía reactiva v son clasificados como trastornos de conducta. Céspedes Amanda


Hago, Por Tanto Soy.


Un tope enfrentado por muchos individuos producto de familias narcisistas es su abrumadora necesidad de validación externa.
A menudo estos individuos son capaces de compensar esta necesidad al involucrarse en situaciones que les redituarán validación. Por ejemplo, un periodista verá sus palabras impresas, los profesores de jardín de niños recibirán abrazos y besos por su trabajo, un sacerdote o pastor tendrá una audiencia cada Domingo por la mañana, los profesores universitarios tendrán la adulación y admiración de sus alumnos, y los terapeutas y médicos verán cómo sus palabras son tratadas como si fueran la Biblia y obedientemente se llevarán a cabo por sus pacientes.
Si la competencia es la única manera que el individuo conoce para probar a otros y a si mismo su valía, entonces debe, por definición, llevar a cabo tareas. Por tanto siempre debe haber más cursos qué
tomar, más grados académicos qué obtener, más trabajos dónde servir de voluntario, más equipos de Ligas Pequeñas qué entrenar, más galletas qué cocinar, más clientes qué firmar, más almas qué salvar, y mas y mas. Las raíces de esta adicción al trabajo se encuentran en los hogares narcisistas; "Hago, por tanto soy" podría ser el eslogan de muchos adultos niños de estos hogares. Obviamente, esta necesidad de validación externa como una compensación a la baja autoestima puede causar problemas en el trabajo. La arena donde más comúnmente es un problema, sin embargo, es en la de las relaciones interpersonales. Pocos de nosotros desposamos animadoras (cheerleaders), y aún la esposa de un sobreviviente a menudo siente que ese es el rol que se espera de ella. El sobreviviente tiene gran dificultad en toda situación donde no tiene una total aprobación y apoyo. Esto puede ser una onerosa carga para la esposa, pareja o hijo del individuo, ya que rara vez aprobamos la totalidad de sus acciones, palabras e ideas. Esto es doblemente complejo, ya que la persona tal vez tenga problemas para discriminar entre la crítica (falta de aprobación) a sus acciones y la crítica a su persona. El corolario "Hago, por tanto Soy" es "Desapruebas lo que hago, desapruebas a mi persona".S Donaldson-Pressman, R M. Pressman


Patrones crónicos

Muchos nuevos descubrimientos ocurrieron durante el desarrollo de nuestras maneras de trabajar contra los patrones crónicos. Fue un momento decisivo comprender que el patrón crónico no era solamente "pesado" sino que también estaba funcionando todo el
tiempo, en constante restimulación por las condiciones de la vida cotidiana. Otro paso fue poder comprender que el patrón crónico se podía recargar a sí mismo y recuperar su terrible efectividad dominando a la persona entre las sesiones tanto o casi tanto como podía ser debilitado o disuelto por el desahogo durante sesiones. Esto puso en claro que para eliminar un patrón crónico se requiere mantener entre sesiones una dirección contra este patrón y así quitarle el alimento de la restimulación que, de otro modo, lo mantendría funcionando. Harvey Jackins 


Proceso gradual de Integración

Uno puede permanecer dividido, no integrado , múltiple internamente hasta una edad avanzada y , sin embargo, ser considerado como alguien que ha vivido una vida social y colectivamente exitosa aunque superficial. Una unidad interior profunda a nivel consciente es efectivamente un logro fuera de lo común aunque sea algo fomentado sin duda por un poderoso impulso innato: Jung habla de una pulsión de individuación, no como un imperativo biológico primario sino más bien como un imperativo psicológico. S Murray 


Partes avergonzadas.

La vergüenza es una emoción esencial que mantiene la disociación. Algunas partes de la personalidad son especialmente evitadas y denostadas, porque retienen experiencias, sentimientos o conductas que usted, o partes de usted, han etiquetado como vergonzosas o repugnantes. Tendrá que ser especialmente empático y acogedor con esas partes suyas. todas las partes necesitan aprender a aceptar y cooperar
entre sí. A fin y al cabo, para adaptarnos y funcionar plenamente, debemos aprender a aceptarnos y aceptar todos los aspectos de nosotros. Solo reconociendo y aceptando, somos capaces de efectuar cambios positivos en nosotros mismos.
Sin embargo, somos conscientes de que conseguir conocerse y trabajar de un modo más cooperativo internamente puede ser un largo y dificultoso proceso. No puede esperar de sí mismo funcionar inmediatamente de un modo diferente, cuando las partes de usted han pasado toda la vida evitándose entre sí o peleando. Recuerde que, necesitará mucha paciencia y autoaceptación en este trabajo e ir a su propio ritmo.
Recuerde ser empático y aceptarse como una persona completa.
Las personas que sufrieron un trauma en su infancia suelen ser aquejadas por la culpabilidad, la vergüenza y sentimientos negativos sobre sí mismas, como la creencia de que no pueden ser apreciadas, queridas, de que son estúpidas, ineptas, sucias, sin valor, perezosas, etc. Boon y Steele 


Libertad

Por el hecho de que su mapa sea permanentemente puesto en tela de juicio, las personas abiertas se desarrollan continuamente. En virtud de su apertura pueden establecer y mantener relaciones íntimas con mayor eficacia que las personas cerradas. Como nunca dicen falsedades pueden sentirse seguras y orgullosas sabiendo que en nada han contribuido a la confusión del mundo sino que, por el contrario, han servido como fuentes de iluminación y clarificación. Por último, son totalmente libres, no se ven agobiadas por la necesidad de ocultar nada, no tienen que escabullirse entre las sombras. No tienen
que inventar nuevas mentiras para esconder las viejas. No necesitan malgastar esfuerzos para borrar rastros o conservar disfraces. Y en ultima instancia comprueban que la energía que exige la autodisciplina de la sinceridad es mucho menor que la energía necesaria para mantener las cosas en secreto. Cuanto más sincero es uno, más fácil resulta continuar siendo sincero, de la misma manera que cuanto más miente uno, más necesario es seguir mintiendo. En virtud de su franqueza, la gente
dedicada a la verdad vive a la luz del día y, al ejercitar el valor de vivir al descubierto, se ve libre de todo temor. M. Scott Peck 


La culpa

»El sentimiento de culpa nos protege de la dolorosa verdad de que el destino nos dio una madre (o padre) que era incapaz de amar. Esto es más doloroso que pensar, bueno, era una buena madre, el problema es que yo era malo. Porque siempre podemos hacer algo al respecto. Podemos esforzarnos en conseguir ese amor. Pero el amor no se gana con méritos, y los sentimientos de culpa por lo que hemos o no hemos hecho, sólo continúan cegándonos y provocándonos nuevas enfermedades.» Si viaja en avión, necesita ponerse el cinturón de seguridad. Sin embargo, una vez abandona el avión, ya no lo necesita y, por lo tanto, no lo utilizará. Pero la mayoría de las personas conservan puesto en la tierra lo que salvaría sus vidas sólo en el aire. Conservan de adultos la negación que les salvó su vida cuando eran niños. Y lo que entonces era necesario, impide hoy que puedan vivir su vida. Alice Miller 


Los muertos vivos...

Rabia/contraataque es una de las consecuencias de la inmovilidad repetitiva inducida por el miedo; la otra es la muerte. La muerte puede ocurrir, por ejemplo, cuando el gato insiste en volver a capturar el ratón (se imaginan lo que ocurre en el cerebro de un niño repetidas veces traumatizado por sus figuras de apego???), repitiendo el ciclo muchas veces. El gato sacude a su presa hasta que el ratón pasa finalmente a la inmovilidad tan profundamente que muere, a pesar de no estar lastimado. Si bien sólo pocos humanos mueren realmente por miedo, los individuos crónicamente traumatizados pasan por los movimientos de vivir sin sentirse realmente vitales ni conectados con la vida. Ese tipo de individuos están vacíos hasta la esencia de su ser. "Camino" dijo una sobreviviente de una violación por una pandilla, "pero ya no soy la misma...estoy vacía y fría...también podría estar muerta,", me dijo en una primera sesión.
La inmovilidad crónica causa la esencia de los síntomas emocionales del trauma: entumecimiento, desconexión, sensación de estar atrapado, impotencia, depresión, miedo, terror, rabia y desesperanza. La persona sigue temerosa, incapaz de imaginarse a salvo de un enemigo (interno) que nunca se acaba e incapaz de volverse a conectar con la vida. Los sobrevivientes de traumas severos y prolongados (crónicos) describen sus vidas como la de una persona "muerta en vida" Peter Levine
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Sentirnos invisibles

Entonces -dije a Glenn-, tú estabas bien siempre que no te vieran ni te oyeran. ¿Cómo te sentías siendo invisible?» Su expresión se volvió dolorosa al recordar:
Desde muy temprano, el mensaje que recibió Glenn fue que, para sus padres, su existencia era más bien una molestia que una bendición. Su invisibilidad emocional se vio reforzada por el hecho de que era lo que con más seguridad lo protegía de los frecuentes actos de violencia del padre. He aquí uno de sus recuerdos: cada vez que yo hablaba, mi padre me humillaba. Si me atrevía a levantarle la voz, me pegaba. No me llevó mucho tiempo aprender a no irritarlo. Si llegaba a oponerme a mi madre, ella empezaba a lloriquear como un bebé, y después él se enfurecía y le pegaba a alguien con el cinto. Entonces yo me sentía doblemente mal por el lío que había causado. Así aprendí a pasar todo el tiempo posible fuera de casa. SUSAN FORWARD


Dificultades para establecer vínculos

Es especialmente difícil confiar en otras personas si se ha sufrido abusos repetidos o se ha sido abandonado o traicionado en la infancia. La desconfianza hace que sea muy dificultoso hacer amigos y ser capaz de distinguir entre las buenas y las malas intenciones de los demás. Algunas partes parecen no confiar en nadie, mientras que otras pueden ser tan vulnerables y estar tan necesitadas que no prestan atención a las pistas para determinar si se puede confiar en alguien o no. A algunas partes les gusta
estar cerca de otros o sienten una necesidad desesperada de estar en cercanía y de ser cuidadas, mientras que otras temen la proximidad o son misántropas. Algunas partes tienen miedo de entablar relaciones, mientras que otras lo tienen de ser rechazadas o criticadas. Este hecho sienta naturalmente las bases de los principales conflictos internos y relacionales.[..]Las personas que padecen un trauma crónico pierden la confianza en que puedan suceder acontecimientos positivos y en que los demás puedan ser buenas personas de las que puedan fiarse. Se sienten desalentadas y suelen creer que el futuro será tan negativo como el pasado, o que no vivirán lo suficiente para lograr un buen futuro. Boon y Steele (por esta razón el vínculo terapéutico de confianza-respeto-cariño, es esencial para la recuperación del sistema de empatía que regula los otros sistemas, límbico y tallo cerebral)


Una metáfora del ser humano moderno? Pura cabeza y el cuerpo enterrado en la sombra.


Mostrarse tal como uno es:

Tiene doble significado: <<ser conforme con el ser>> y <<ser auténtico>>. <<Conforme con el ser>> se dice de alguien que se presenta tal como <en realidad> es, o sea, en su Ser esencial; <<auténtico>> se refiere a alguien que se muestra sin complejo, tal como es (es decir, tal como ha llegado a ser bajo la presión de las condiciones de la existencia), renunciando a presentarse de otro modo, o más de cómo él es. K.G. Durckheim